Desde la filosofía griega que esta pregunta no encuentra una única respuesta y esto es porque la naturaleza de la misma es puramente subjetiva. La idea de belleza radica en los ojos y en el corazón de cada persona por lo que no es posible definir con exactitud qué es bello y qué no.
No obstante este carácter subjetivo de la cuestión, existen ciertos parámetros universales sobre los cuales la mayoría de las personas fundamentan su afirmación sobre belleza. Es así que un atardecer, una flor en pleno esplendor, la luna brillante y el mar azul, por ejemplo, son considerados como instantes bellos (si no son todos al menos uno seguro que sí). Pero en lo que atañe a la belleza respecto de nosotros mismos, el juez que determina resolución a la pregunta de este post es por demás crítico y cruel. Ese juez, claro está, somos nosotros mismos.
Si nos miramos al espejo seguramente lograremos enumerar fácilmente nuestros defectos y luego destacaremos algunos rasgos que sí nos favorecen/embellecen. Por más que clamemos a los cuatro vientos que nos amamos y somos felices con todo lo que nos tocó en vida como cuerpo y rostro, siempre algún "pero" lograremos meter en el pensamiento.
En el año 2010, Dove realizó un estudio a nivel mundial a fin de conocer cómo se sienten las mujeres en relación a la belleza y sobre sí mismas. "The Real Truth About Beauty-Revisited" (tuvo una primer versión en 2004) investiga el contexto general en el cual se desenvuelven las mujeres y luego analiza específicamente qué es aquello que nos hace sentir bellas y qué no.
El estudio en si me resultó muy interesante y por eso quise compartirlo con ustedes en el blog. A continuación les copio algunos párrafos ilustrativos:
"Sabemos que los posicionamientos sociales y las expectativas asociadas a los géneros han sufrido múltiples cambios en las últimas décadas. Si bien las mujeres han ganado terrenos previamente considerados masculinos sin resignar los tradicionalmente asignados a su género, esta convivencia de obligaciones y demandas no está libre de tensiones.
Paralelamente a estos cambios, el imperativo de la belleza y la profusión de imágenes ideales ha continuado vigente, con un alto impacto en la autoestima y en la vida diaria de las mujeres. Dove abarcó esta temática y sus desafíos bajo el concepto de 'belleza real' (...) Hoy quiere hablar de cómo esta belleza real se ha transformado paulatinamente en una belleza integral que involucra nuevas dimensiones como la confianza, la plenitud, la seguridad, el desarrollo del propio potencial y su vínculo con la felicidad (...)".
El estudio es super extenso y no pretendo copiarlo íntegro pero rescato esta nueva noción de belleza vinculada a los valores que las mujeres perseguimos en la actualidad: "una belleza integral que la invita a celebrar quién es (con todo lo que ello implica)".
A partir de todo esto, en el post de hoy quiero que charlemos sobre la belleza y qué nos hace sentir lindas. Puede ser una parte del cuerpo, algo que usemos o una actitud ante la vida; sea lo que sea, es aquello que nos ayuda a mantener elevada nuestra autoestima y nos provee de energía positiva para encarar el día a día.
Con tanta mala onda y noticias deprimentes que andan dando vueltas, me pareció una buena opción hablar de lo que nos potencia.
En mi caso, la belleza está principalmente en el grado de seguridad que tenga en lo que respecta a mi look y a mis sentimientos/sensaciones. Eso a nivel macro; yendo más en detalle, el pelo es algo que necesito que se vea bien para sentirme linda y luego de eso, el período en el que no me ataca el SPM es el mejor que tengo ya que no me siento hinchada ni tengo un humor de perros.
Finalmente, si uso perfume y maquillo mi rostro casi que puedo asegurar que tendré un día ameno.
Y ustedes, ¿a partir de qué se sienten bellas?
Feliz jornada a pura sonrisa y belleza ♥


















































