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Aliados de belleza (en casa o de viaje)



Cuatro portacosméticos. Ni uno ni dos... ¡cuatro! Todos viajaron conmigo en enero y cada uno cumplía una función específica: el de los cosméticos, el de los remedios y derivados (algodón, por ejemplo), el de los accesorios (aros, collares y anillos -y al final siempre uso los mismos 4 o 5-) y el de las cremas y derivados (agua micelar, por ejemplo). Diego puso una cara medio extraña cuando me vio con las cuatro cartucheras pero bueno, había que llevar todo eso.

Cuando viajo soy la misma allá que acá. No sé si es una virtud o un defecto pero no puedo adoptar una identidad de vacaciones y así como mucha gente cambia ballerinas por zapatillas, jean por jogging y cartera por mochila, yo dejo el país igual a como lo transito día a día (aunque sí cambio el pantalón sastrero por los jeans, tampoco la pavada).

Tanto en casa como de viaje, hay productos de belleza que son un obligado cotidiano. Hace años que adopté una rutina beauty que me pesa más a la mañana que a la noche: la sensación de sacarme el maquillaje es liberadora... ¿les pasa? Noto que cada vez más me resulta tedioso el combo de base/corrector/sombra/máscara de pestañas/polvo volátil/zzzzzz pero lo necesito ya que el paso del tiempo y a veces el poco descanso no son muy amables con mi rostro.
En otro país la rutina se repite y por eso recopilé algunos de mis aliados infalibles y necesarios. Puedo olvidarme de alguna que otra cosa pero todos estos productos deben sellar su pasaporte en Migraciones.

Cremas para el cuerpo. Llevo años usando Good-bye Celulitis de Nivea y aunque no cumple del todo con su nombre, lo que adoro de este gel/crema es lo suave que deja la piel. Además se siente refrescante y por eso la elijo hace tanto tiempo.
La crema Dior Svelte promete varias cosas como hidratación, tonicidad y tersura en la piel pero llevo usándola un par de meses, alternando con la Nivea, así que no puedo hablar de grandes resultados. Lo que sí puedo afirmar es que se siente fantástico en la piel por lo que no dudaría en volver a comprarla.
Todas sabemos que las cremas no hacen magia por eso pedimos, como mínimo, que la piel se sienta y se note mejor de como estaba sin usar nada. A mi me basta eso, ¿y a ustedes?

Cremas para el rostro. En este último viaje sufrí mucho la sequedad en el rostro: lo sentía tirante y la piel se veía "cansada". Busqué ayuda en ustedes a través de Instagram y el veredicto final (y más simple) fue que tenía que comprar agua termal así que me compré una de Avene en tamaño pocket. La verdad es que me salvó en el último tramo del viaje porque, para el día, había llevado una de Nivea que no ayudó demasiado. Para la noche me manejé perfecto con la bien llamada Creme Precieuse de L'Occitane ya que le aporta suavidad al rostro buscando afinar líneas de expresión, rellenar arrugas y darle firmeza a la piel.
Al llegar a casa luego de las vacaciones me encontré con un presente de Biotherm que habría sido la solución a todos mis problemas ya que es pura hidratación. La combinación del aroma y la textura en gel da la sensación de que estamos metiendo la cabeza en una pileta. Empecé a usar Acquasource Everplump a la mañana, antes del maquillaje, pero no me resultó muy bien (el calor y el maquillaje son nocivos para mi piel) así que la pasé a la noche y no me puedo quejar.

Por alguna razón, tanto en casa como en el viaje siempre tengo los labios secos (en mayor o menor medida según la época del año). Vivo usando manteca de cacao aunque los resultados son momentáneos. En Kiko de Barcelona compré un labial que es exfoliante. No tiene color, se aplica igual que un labial y exfolia suavemente sin lastimar. Se puede retirar luego de algunos minutos pero yo me lo dejo porque los "gránulos" (!) desaparecen y queda igual que una manteca de cacao.
Se llama Lip Scrub y cuesta menos de 6 euros.

Otro hallazgo en Kiko que asumo usaré por siempre. Se trata de una CC Cream pero con consistencia tipo espuma (los detalles técnicos claramente no son lo mío) que en contacto con la piel se esparce rápidamente dando un efecto matificante al rostro, como si nos pusiéramos un filtro de Instagram. Me parece perfecta para esos días de poco descanso, con los poros más notorios, ya que unifica la textura de la piel. Cuesta menos de 20 euros.

Terminando con Kiko, otro aliado eterno en la cartera o en el bolso de mano: un labial. Tengo un montón pero pocos favoritos y uno de ellos es este que tiene un color un poco más caramelo que lo que muestra la foto (imposible sacarle una foto decente, lo siento). Los labiales de esta marca son super cremosos así que es difícil no enamorarse de ellos.
En el portacosméticos de mi cartera, allí donde habitan aspirinas, alfileres de gancho, hebillas, maquillaje y tantas otras cosas que las mujeres necesitamos o por las dudas llevamos, tengo a menos 4 labiales. Imposible salir con uno solo de casa 😂

Creo que este es EL corrector de ojeras que todas debemos tener. Lo conocí en 2013 y nunca más lo cambié aunque el único "pero" es que acá no se vende así que cada vez que viajo lo compro o lo encargo. Su nombre es Boiing, es de Benefit, y estoy segura que ya se los recomendé antes por lo que soy consistente con mis gustos, jaja!
No sé si coincidimos pero el corrector de ojeras es un obligado en toda rutina de maquillaje, aún en esos días en los que salimos casi a cara lavada. ¿Qué opinan?

Imprescindible: el perfume. Me siento desnuda si no me pongo uno cada día y no es de exagerada: siento que habla de mí tanto como los zapatos o la sonrisa. Al viajar cometo siempre el mismo de error de llevar un par de casa y comprar otro par ni bien piso el Free Shop: termino usando a full los nuevos mientras que los otros se dedican a recorrer países dentro de la valija.
En este último viaje compré dos: el de la foto es el nuevo de Ralph Lauren (Woman) y el otro es un clásico que estaba a muy buen precio (29 dólares): 5th Avenue de Elizabeth Arden. Ambos huelen muy bien pero no pasaron a mi lista de favoritos. Allí siguen peleando por la corona Romance de Ralph Lauren, Very Irresistible de Givenchy y de Armani.
¿Cuáles son sus favoritos?

Y hablando de favoritos este comparte corona con los que les acabo de nombrar. Diego me lo regaló en Londres como regalo de Aniversario (adelantado porque es mañana) ya que fue olerlo y quedar hipnotizada. Les juro que no exagero: esta fragancia es única. Su nombre es Aeternitas y es uno de los 5 perfumes que lanzó Franck Muller, un diseñador de relojes suizo. Aeternitas reúne bergamota, mandarina, canela, jazmín, rosa, haba Tonka, vainilla, Patchouli y Oud, entre otros componentes. Lo compramos en Fortnum & Mason y la vendedora nos contó que el Oud (también conocido como madera de agar) es una joyita entre los perfumistas y destaca mucho en este perfume que es tanto femenino como masculino.

Si tienen la chance de ir a Londres, tanto en Fortnum & Mason como en Harrods, en el sector de perfumes pueden comprar fragancias que están fuera del mercado tradicional y son por demás originales. Los precios no son baratos pero estarán llevando un perfume que por casa probablemente nadie tenga. Un capricho que alguna vez hay que darse.

Este fue el recorrido por mis aliados beauty y me encantaría saber cuáles son los de ustedes porque gracias a la info que me pasan, conozco productos y sumo ideas. ¡Las leo durante el día! ☼

El acento puesto en la belleza



Cuando estuve de viaje por Asunción (lo cual les relaté en el último post hace casi un mes... ¡mal por mi!), muchas de ustedes me preguntaron por las compras que allí realicé y mi respuesta fue escueta: "algunos productos de cosmética".
La ropa me encanta, los accesorios también, pero llega cierto momento en la vida de una mujer en el que se sentimos que cuidar nuestra piel no es un detalle menor. Y cuando hablo de la piel no sólo me refiero a las cremas faciales y corporales sino que incluyo al maquillaje y a los perfumes.

En promedio, pasando los 35 años (quizás un poco antes, depende el caso), entendemos que tenemos que invertir en los productos cosméticos que compramos. Ya pasó la época del Angel Face que nos dejaba la cara cual tostada quemada o de la crema Hinds para las piernas. Es preferible adquirir productos de buena calidad para que la piel no nos pase factura más adelante.
Como ejemplo pequeño al respecto, antes de este viaje a Paraguay se me había terminado la máscara para pestañas. Uso Hypnôse de Lancôme hace años y no la cambio por nada pero andaba con poco tiempo y compré en Farmacity una de Maybelline: The Colossal Go Extreme. La pude usar sólo un par de días y no porque fuera mala sino porque mis pestañas cortas se perdían en el tremendo cepillo de esta máscara y, además, el producto se apelotonaba en mis ojos. Moraleja: si un producto me funciona, tanto cuidando mi cuerpo como cumpliendo con sus funciones, siempre hay que renovarlo.

A continuación les muestro algunas de las novedades beauty que llegaron a mi vida en forma de regalos o de compras. Ilustran las fotos accesorios de Las Penelope porque si de embellecernos hablamos, tanto aros como collares y anillos son el complemento perfecto para resaltar nuestro estilo.

Otra de las compras en Asunción fue el perfume de Coach. Busqué una fragancia nueva y esta fue la que más me gustó. Como les conté en el post anterior, los precios están rebajados a casi la mitad que acá así que conviene comprar. Para que tengan una idea, el envase de 90ml lo pagué alrededor de $950.

Recibí de regalo el nuevo lanzamiento de L'Oréal: Hidra-Total 5 Experto Anti-Arrugas. Me vinieron tres cremas que responden a una franja etaria: 35+, 45+ y 55+. Comencé con la 35+ que tiene colágeno como principal componente. Siempre la uso por la mañana y a veces por la noche. Por ahora me gusta: es liviana, se absorbe rápido y la piel queda ligeramente aterciopelada.
En la web de Farmacity tiene un precio de venta al público de $156,75.

Diego estuvo en Corea del Sur hace unos meses y le encargué cremas de Laneige, una de las marcas locales más conocidas en el mundo. Se sabe que la piel de las coreanas es objeto de admiración así que aproveché este viaje para conocer algo de su cosmética. Fueron tres productos los que llegaron a casa: un exfoliante suave de yogurt (Multiberry Yogurt Peeling Gel) y dos cremas para usar de noche. Water Sleeping Mask promete hidratar la piel durante las horas de sueño. Es liviana y acuosa pero en contacto con la piel queda algo pegajosa. Lo mismo sucede con Firming Sleeping Mask que busca otorgar firmeza en el rostro y que uso cada 3 o 4 días. Hasta ahora no veo grandes resultados... quizás más adelante.

Compra compulsiva en el avión. Le tenía ganas a este Travel Collection y de vuelta a casa me dejé tentar por el catálogo Duty Free en vuelo. Se trata de 9 labiales Revlon Super Lustrous que acá, por separado, cuestan alrededor de $200 y a mi me salieron cerca de $800 en total. De los 9 colores sólo 4 no me convencieron (demasiado perlados para mi gusto).

Finalmente uno de mis regalos de Navidad. Diego sabe que mis piernas y pies han recibido el cansancio de todo este año y pasó por L'Occitane para comprar un kit fabuloso: One Minute Hand Scrub (le amo), Lighter Legs (para hidratar y relajar piernas y pies), Dry Skin Foot Cream (manteca de karité en pies agotados) y un jabón de lavanda que está en el baño.
Regalo inesperado y super necesario ♥

¿En qué productos invierten cuando se trata de cosmética? Aprovecho de incluir la línea Volume Boost de Schwarzkopf, ideal para las que tenemos cabello fino y escaso. Le otorga volumen y forma.
Y ya que hablamos de inversiones beauty, YA tengo que cambiar mi secador de pelo. Reemplacé uno profesional que tenía de GA.MA por otro "hogareño" de la misma marca y noto que no le hace nada bien a mi cabellera. ¿Recomendaciones?

🙌 ¡Excelente última semana de 2016! 💥

¿Puntaje de mi Navidad? ¡5 estrellas!

Si algo me gusta luego de las Fiestas es que mis amigos y mis compañeros de trabajo me cuenten dónde la pasaron, cómo la pasaron y qué les regalaron. Es como que me meto en cada una de esas historias navideñas y me lleno de la buena onda de los festejos de aquellos que me rodean. 
Por mi parte debo decir que viví la Nochebuena dentro de una burbuja de cristal y por suerte se me dio así porque en la calle hacían un millón de grados y además los cortes de luz amenazaban con hacer una visita a mi casa. Fue así como a las 15 hs. del 24, Mr. Tie y yo hicimos check in en el hotel Sofitel de la calle Arroyo, una belleza arquitectónica que nació en 1928.


Al momento de ingresar ya nos sentimos totalmente fuera de la realidad. Desde la recepción se admira la calidad del hotel donde todos los detalles están pensados y nada queda librado al azar cuando del disfrute del huesped se trata.



En la habitación que nos alojaría por una noche encontramos esos detalles que antes les comentaba. El baño estaba provisto de productos L'Occitane tanto para el cuerpo como para el cabello. En los placards encontramos pantuflas, batas, una colchoneta para hacer yoga, paragüas, kit de hilo + aguja + botones y elementos para el lustre de zapatos.
Dos botellas de agua Evian y un Trumpeter Malbec nos daban la bienvenida por lo que, luego de revisar cada rincón de nuestra habitación, pedimos el almuerzo y brindamos por esta original Nochebuena.




Como el tiempo apremiaba, antes de la cena de Nochebuena decidimos relajarnos un rato y para ello nos fuimos a disfrutar de la pileta y del sauna. Nada como entregarse al relax unas horas antes de brindar por la Navidad, ¿no les parece? En mi rutina de Fiestas de toda la vida, el momento antes de la cena de Nochebuena siempre se caracterizó por estar corriendo en casa para ultimar detalles antes de partir a la casa de algún familiar. Esta vez la historia fue distinta y nos regalamos unas micro vacaciones en pareja.

Fotos de Instagram durante esos días. La primera es recién llegada al hotel y la segunda es amaneciendo el 25.

La cena nos convocó a las 20.30 hs. en el restaurante Le Sud, un clásico de la gastronomía francesa. Se los recomiendo si se quieren dar un gusto en alguna ocasión especial: el servicio es perfecto y el menú, un manjar. Comimos una entrada de pavo ahumado, otra de centolla, merluza negra con carpaccio de pulpo como principal y un postre de avellanas y chocolate amargo. Acompañamos la cena con espumantes y tintos de Rutini y tremendas sonrisas de felicidad.

Más fotos de Instagram, esta vez en plena cena.


La noche terminó con un Papá Noel repartiendo regalos a los pequeños (ufa! Yo también quería!) y despertamos el 25 con un hermoso recuerdo de las Fiestas.
A las 12 hs. y después de desayunar en Le Sud, volvimos a casa para darle besos a la pequeña Mini que seguro pasó la Nochebuena abajo de la cama asustada por los fuegos artificiales. Nos recibió a puro mimo ♥

El look de la noche se complementó con dos regalos de esta Navidad: uno de mi parte hacia mi (!) y otro de Mr. Tie. Ambos llevan la firma de Dior y se trata de la paleta de edición limitada Grand Bal y de mi perfume favorito, Hypnotic Poison.


Tengo varios perfumes pero este es mi favorito eterno.

El look completo luego de la cena de Nochebuena.

Pasé la prueba y pude sostenerme en los 12 cms. de estos zapatos de Le Loup.
Como ven, fue un momento inolvidable y creo que mientras se pueda, hay que darse estos gustos que tan bien nos hacen. Quizás el próximo año no tenemos la chance de hacerlo, quizás sí; lo importante es que esta vez pudimos, tuvimos las ganas y lo hicimos.

¿Y ustedes cómo pasaron las Fiestas?, ¿qué les regalaron? En mi caso, además del perfume recibí un MP3 que andaba necesitando con urgencia, el último libro de Murakami ("Baila, baila, baila") y una genialidad total para la notebook: un almohadoncito con base para rígida para apoyar la compu y que no me moleste en el regazo. Regalos útiles y necesarios, de eso se trata.

Espero que les haya gustado mi crónica navideña. Nos leemos el viernes con el último post de 2012 :)
¡Besos de colores!

Descubriendo L'Occitane


Ayer encaramos el comienzo de la semana hablando sobre las cremas que integran nuestra rutina cotidiana y luego de sus comentarios y la descripción del arsenal que guardo en casa, nada mejor que continuar en sinotnía beauty y presentarles una marca a la que estoy conociendo.  
L'Occitane nació en Provenza, Francia, en 1976 y se caracteriza por combinar "la naturaleza con la investigación siguiendo los principios de la fitoterapia". Es así que sus productos, comercializados en más de 1000 tiendas alrededor del mundo, apuntan al cuidado del rostro y del cuerpo, al cabello, a los aromas para nosotros y para el hogar y hasta al maquillaje con una línea para ojos, rostro y labios.

Monono y completo local en Uruguay 1137
Según nos comentaron, la marca cuenta con varias estrellas ("los más vendidos") y entre ellas está la Crema de Manos Karité -con un 20% de manteca de karité- que se vende cada 5 segundos (!) en algún lugar del mundo. Ni lenta ni perezosa cumplí con esa costumbre y me llevé una para regalársela a mi mamá.

Una de las estrellas. La probé y mis manos eran seda.
Los productos no son baratos pero las cantidades son generosas y aparentemente la crema que me llevé (Ultra Rica Cuerpo Karité) puede durarme 5 meses. Si es así, el precio estará más que amortizado en relación al uso diario que le estoy dando al producto.

Si no conocen la marca les recomiendo entrar a una de sus tiendas para dejarse llevar por los aromas que allí viven: lavanda, rosa, verbena, flores de cerezo y almendra, entre otros. El cuidado del rostro y del cuerpo es una inversión que tenemos que hacer y para ello es bueno conocer la mayoría de las opciones que se nos ofrecen para luego elegir correctamente.

Para mayor información, haciendo click acá ingresan a la página de Facebook de L'Occitane en Argentina. 

¿Conocen esta marca?, ¿gustan de los productos de cuidado corporal y facial que ponen su acento en la naturaleza?

Les dejo algunas fotos de esa mañana en que me dejé llevar por los aromas de L'Occitane.
¡Buena jornada!





Un simpático caricaturista se encargaba de reflejar nuestro rostro en papel y acá está posando
con su versión sobre mi.

Como yapa les dejo un video sobre cómo pronunciar el nombre de la marca (hallazgo de From Buenos Aires). Ahora sí, ¡nos leemos mañana! :)


Crema como para un postre

Comienzo de semana nuevamente y lo primero que se me viene a la cabeza es la palabra "rutina". La mía comienza a las 7.15 AM cuando suena la alarma del celular y levanto a Mr. Tie. Duermo una hora más, desayunamos juntos (si el cansancio no me venció y pude salir de la cama), el se va y yo prendo la compu y la tele. Facebook, Twitter, Gmail y Blogger se activan a la vez mientras veo noticias o me engancho de reojo con alguna película.
Cerca de las 11.30 hs. parto a la ducha y seguro que me cuelgo más tiempo de lo debido en el baño por llevarme el celular o por leer alguna revista. Me maquillo, seco mi pelo, me visto. Hago la cama (detesto irme de casa dejando la cama sin hacer), pierdo tiempo en algo más y salgo corriendo porque, como manda mi rutina, siempre estoy atrasada.
Tendría que llegar a la oficina a las 14 hs. pero me paso varios minutos y nunca le pego a la puntualidad. Hasta las 20 hs. le dedico tiempo al trabajo y si no hay alguna actividad luego de ese horario, me subo al 111 o al 108 sobre Av. Santa Fé y en una hora llego al hogar, música en el MP3 de por medio. Me encuentro con Mr. Tie, cenamos tarde y le damos lugar al sueño para que todo vuelva a empezar de nuevo unas horas después.

Soy enemiga de la rutina, su sólo nombre me molesta; pero varios momentos de nuestra vida van teñidos por ella y lo que podemos hacer para que no nos aprisione es buscarle el atajo cada vez que podamos. Pero así como las actividades repetitivas no suelen ser objeto de afecto por nadie, la rutina de las cremas tiene que ser respetada religiosamente. Tanto a la mañana como a la noche, las cremas acompañan mi jornada. Entendí que usándolas "cada tanto" los resultados no son visibles así que tuve que automatizarme y concederle el tiempo necesario a cada tipo de crema que uso sobre mí.

Algunas me gustan más que otras ya sea porque veo los resultados o porque, si bien no cumplen al pie de la letra con lo que prometen, me gusta el aroma que me dejan o la textura de mi piel. De cualquier manera, si usamos maquillaje o si nos preocupa nuestro cuerpo, el uso de cremas debe ser un hábito en nuestro día a día y en este post quiero mostrarles todos los productos que me acompañan cual postre de una cena contundente.


Al momento de demaquillar (por la noche), nunca doy con el producto preciso y siempre termino relegando esta parte a lo que encuentre en el supermercado. La crema es "ni": me demaquilla pero no me gusta como me deja la piel y más encima no se desliza bien por el rostro. Respecto del demaquillante de ojos confieso que no me gusta para nada: me deja los ojos aceitosos, con picor y para peor, a la mañana veo que quedaron restos de maquillaje ya que tengo el look mapache (!).
Aún no encontré buenos demaquillantes así que si ustedes tienen productos para recomendar, el blog recibe esa información con los brazos abiertos.


El tratamiento completo Código Juventud, de L'Oreal, lo compré en el Free Shop de Ezeiza porque estaba cerca de $200 y había leído que era bastante bueno. Sinceramente no sé bien de qué se trata pero sé que apunta a mujeres de más de 30. Está compuesto por una crema de día, otra de noche y una pequeña para el contorno de ojos que se usa dos veces al día. Huele muy rico y la piel la absorbe bien. Resultados de algo no veo y llevo casi dos meses usándola -queda la mitad-, pero mi piel se siente suave y con 32 años no sé si puedo pedir más efectos ya que tampoco tengo la piel en mal estado.

Aprendí que dos o tres veces por semana hay que aplicarse una máscara facial, en mi caso para hidratar. La primera es de Givenchy y formaba parte de un tratamiento con tónico y gel de limpieza diario que ya pasaron a mejor vida. Es de textura untuosa y se siente fresco sobre el rostro. Como todos sus parientes de rubro, se deja 15 minutos y luego se enjuaga, y sí, la piel se siente mejor. 
El segundo pertenece a Kiehl's y es el que más me gusta. También de textura untuosa pero más parecido a miel con caramelo, ayuda a que el rostro se hidrate y quede suave, al menos ese día.
Para finalizar, el nuevo integrante del equipo: de la línea Timewise, de Mary Kay, una máscara que bien puede sacarse a los 15 minutos o si preferímos, dejarla actuar durante toda la noche. Es gel pero al aplicarse al rostro y secarse, queda como una película invisible que se siente como talco. Recién la tengo y la usé una sola vez pero me gustó mucho. Veremos qué dice el correr de los días.


Para el cuerpo también el cuidado es diario pero en mi caso, sólo por la mañana luego de la ducha. Este combo va de la mano y ni siquiera en domingo deja de pasar por mi piel. El primer paso lo da el gel de Biotherm que reduce la cintura con la premisa que ni hace falta hacer masaje, ni dieta ni ejercicio. Con el mayor de los respetos, sabemos que esto no es verdad. No podés reducir contorno del cuerpo con una crema por más bombos y platillos que la acompañen. No obstante ello, la uso y la incorporé a mi rutina diaria.
Para continuar, mi aliado hace varios años: Good-bye Celulitis de Nivea. Al igual que el producto anterior, sin una correcta alimentación y arduo trabajo de piernas en el gimnasio, la celulitis sigue quedándose con nosotras y sabemos que es un mal imposible de erradicar. Sin embargo, esta crema logra darle una suavidad perfecta a mi cuerpo y de cierta forma unifica la textura de mi piel. He probado otros productos corporales y siempre vuelvo al mismo. Super recomendable.
Finalmente, otra nueva adquisición de la mano de L'Occitane. Desde la rodilla hasta los tobillos, y más en invierno, mi piel se muestra reseca y algo escamada (no como un pez, no se asusten). Me recomendaron esta crema que viene en un generosísimo pote. Tiene un aroma exquisito pero es un poco pesada al momento de aplicar. Noto que si queda algo de agua en mis piernas luego de la ducha y paso la crema, ésta se desliza mejor.Aparentemente promete eliminar esa resequedad en poco tiempo y como lleva conmigo poco más de una semana, vamos a ponerle fichas.


Si me acuerdo uso estos productos. O están muy atrás en el vanitory o simplemente me olvido de su existencia. 
Del desaparecido -y extrañado- Kenzoki, el primer producto es un exfoliante que viene en polvo y uno lo mezcla con agua o con crema, como prefiera.  Lo dejé en la ducha así lo tengo a mano y como propiedad principal rescato el aroma. Todo lo de esta marca de belleza de Kenzo está hecho con un guiño a la aromaterapia y al uso de productos que se encuentran en la naturaleza. Tenía varias cosas de esta marca pero se acabaron y por desgracia ya no está en el país.
La segunda crema la compré en Aruba porque el sol me estaba dejando achicharrada y necesitaba un humectante. La isla se caracteriza por producir Aloe Vera en cantidad y todos sus cremas están inspiradas en esta planta. No me deja el cuerpo super suave pero me sirvió en ese momento y ahora la tengo como reemplazo de urgencia si se acaba una de las que uso regularmente. Lo mismo pasa con la tercer crema, de la marca VZ. Con aroma a papaya y una facilidad total para deslizarse por el cuerpo, la tengo en casa desde abril pero olvido usarla.

¿Qué me cuentan de todo este popurrí de cremas?, ¿tienen su propia rutina beauty?, ¿recomiendan algún producto más que otro?
No hace falta que tengan un arsenal como yo así que espero el detalle de sus elegidos y también de sus olvidados.

Mi reloj marca las 11.15 hs. así que tengo que partir a la ducha y seguir dándole cuerda a este lunes que la semana recién comienza.
El sol brilla en su esplendor lo cual le aporta una sonrisa extra a esta rutina. Depende de nosotros hacer de este día una jornada especial.
¡Hasta mañana! Noviembre ya: ¡increíble!