posts
Mostrando entradas con la etiqueta Kiko. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kiko. Mostrar todas las entradas

Aliados de belleza (en casa o de viaje)



Cuatro portacosméticos. Ni uno ni dos... ¡cuatro! Todos viajaron conmigo en enero y cada uno cumplía una función específica: el de los cosméticos, el de los remedios y derivados (algodón, por ejemplo), el de los accesorios (aros, collares y anillos -y al final siempre uso los mismos 4 o 5-) y el de las cremas y derivados (agua micelar, por ejemplo). Diego puso una cara medio extraña cuando me vio con las cuatro cartucheras pero bueno, había que llevar todo eso.

Cuando viajo soy la misma allá que acá. No sé si es una virtud o un defecto pero no puedo adoptar una identidad de vacaciones y así como mucha gente cambia ballerinas por zapatillas, jean por jogging y cartera por mochila, yo dejo el país igual a como lo transito día a día (aunque sí cambio el pantalón sastrero por los jeans, tampoco la pavada).

Tanto en casa como de viaje, hay productos de belleza que son un obligado cotidiano. Hace años que adopté una rutina beauty que me pesa más a la mañana que a la noche: la sensación de sacarme el maquillaje es liberadora... ¿les pasa? Noto que cada vez más me resulta tedioso el combo de base/corrector/sombra/máscara de pestañas/polvo volátil/zzzzzz pero lo necesito ya que el paso del tiempo y a veces el poco descanso no son muy amables con mi rostro.
En otro país la rutina se repite y por eso recopilé algunos de mis aliados infalibles y necesarios. Puedo olvidarme de alguna que otra cosa pero todos estos productos deben sellar su pasaporte en Migraciones.

Cremas para el cuerpo. Llevo años usando Good-bye Celulitis de Nivea y aunque no cumple del todo con su nombre, lo que adoro de este gel/crema es lo suave que deja la piel. Además se siente refrescante y por eso la elijo hace tanto tiempo.
La crema Dior Svelte promete varias cosas como hidratación, tonicidad y tersura en la piel pero llevo usándola un par de meses, alternando con la Nivea, así que no puedo hablar de grandes resultados. Lo que sí puedo afirmar es que se siente fantástico en la piel por lo que no dudaría en volver a comprarla.
Todas sabemos que las cremas no hacen magia por eso pedimos, como mínimo, que la piel se sienta y se note mejor de como estaba sin usar nada. A mi me basta eso, ¿y a ustedes?

Cremas para el rostro. En este último viaje sufrí mucho la sequedad en el rostro: lo sentía tirante y la piel se veía "cansada". Busqué ayuda en ustedes a través de Instagram y el veredicto final (y más simple) fue que tenía que comprar agua termal así que me compré una de Avene en tamaño pocket. La verdad es que me salvó en el último tramo del viaje porque, para el día, había llevado una de Nivea que no ayudó demasiado. Para la noche me manejé perfecto con la bien llamada Creme Precieuse de L'Occitane ya que le aporta suavidad al rostro buscando afinar líneas de expresión, rellenar arrugas y darle firmeza a la piel.
Al llegar a casa luego de las vacaciones me encontré con un presente de Biotherm que habría sido la solución a todos mis problemas ya que es pura hidratación. La combinación del aroma y la textura en gel da la sensación de que estamos metiendo la cabeza en una pileta. Empecé a usar Acquasource Everplump a la mañana, antes del maquillaje, pero no me resultó muy bien (el calor y el maquillaje son nocivos para mi piel) así que la pasé a la noche y no me puedo quejar.

Por alguna razón, tanto en casa como en el viaje siempre tengo los labios secos (en mayor o menor medida según la época del año). Vivo usando manteca de cacao aunque los resultados son momentáneos. En Kiko de Barcelona compré un labial que es exfoliante. No tiene color, se aplica igual que un labial y exfolia suavemente sin lastimar. Se puede retirar luego de algunos minutos pero yo me lo dejo porque los "gránulos" (!) desaparecen y queda igual que una manteca de cacao.
Se llama Lip Scrub y cuesta menos de 6 euros.

Otro hallazgo en Kiko que asumo usaré por siempre. Se trata de una CC Cream pero con consistencia tipo espuma (los detalles técnicos claramente no son lo mío) que en contacto con la piel se esparce rápidamente dando un efecto matificante al rostro, como si nos pusiéramos un filtro de Instagram. Me parece perfecta para esos días de poco descanso, con los poros más notorios, ya que unifica la textura de la piel. Cuesta menos de 20 euros.

Terminando con Kiko, otro aliado eterno en la cartera o en el bolso de mano: un labial. Tengo un montón pero pocos favoritos y uno de ellos es este que tiene un color un poco más caramelo que lo que muestra la foto (imposible sacarle una foto decente, lo siento). Los labiales de esta marca son super cremosos así que es difícil no enamorarse de ellos.
En el portacosméticos de mi cartera, allí donde habitan aspirinas, alfileres de gancho, hebillas, maquillaje y tantas otras cosas que las mujeres necesitamos o por las dudas llevamos, tengo a menos 4 labiales. Imposible salir con uno solo de casa 😂

Creo que este es EL corrector de ojeras que todas debemos tener. Lo conocí en 2013 y nunca más lo cambié aunque el único "pero" es que acá no se vende así que cada vez que viajo lo compro o lo encargo. Su nombre es Boiing, es de Benefit, y estoy segura que ya se los recomendé antes por lo que soy consistente con mis gustos, jaja!
No sé si coincidimos pero el corrector de ojeras es un obligado en toda rutina de maquillaje, aún en esos días en los que salimos casi a cara lavada. ¿Qué opinan?

Imprescindible: el perfume. Me siento desnuda si no me pongo uno cada día y no es de exagerada: siento que habla de mí tanto como los zapatos o la sonrisa. Al viajar cometo siempre el mismo de error de llevar un par de casa y comprar otro par ni bien piso el Free Shop: termino usando a full los nuevos mientras que los otros se dedican a recorrer países dentro de la valija.
En este último viaje compré dos: el de la foto es el nuevo de Ralph Lauren (Woman) y el otro es un clásico que estaba a muy buen precio (29 dólares): 5th Avenue de Elizabeth Arden. Ambos huelen muy bien pero no pasaron a mi lista de favoritos. Allí siguen peleando por la corona Romance de Ralph Lauren, Very Irresistible de Givenchy y de Armani.
¿Cuáles son sus favoritos?

Y hablando de favoritos este comparte corona con los que les acabo de nombrar. Diego me lo regaló en Londres como regalo de Aniversario (adelantado porque es mañana) ya que fue olerlo y quedar hipnotizada. Les juro que no exagero: esta fragancia es única. Su nombre es Aeternitas y es uno de los 5 perfumes que lanzó Franck Muller, un diseñador de relojes suizo. Aeternitas reúne bergamota, mandarina, canela, jazmín, rosa, haba Tonka, vainilla, Patchouli y Oud, entre otros componentes. Lo compramos en Fortnum & Mason y la vendedora nos contó que el Oud (también conocido como madera de agar) es una joyita entre los perfumistas y destaca mucho en este perfume que es tanto femenino como masculino.

Si tienen la chance de ir a Londres, tanto en Fortnum & Mason como en Harrods, en el sector de perfumes pueden comprar fragancias que están fuera del mercado tradicional y son por demás originales. Los precios no son baratos pero estarán llevando un perfume que por casa probablemente nadie tenga. Un capricho que alguna vez hay que darse.

Este fue el recorrido por mis aliados beauty y me encantaría saber cuáles son los de ustedes porque gracias a la info que me pasan, conozco productos y sumo ideas. ¡Las leo durante el día! ☼

Aliados para un rostro sin imperfecciones

El Dream Team para el rostro

Han pasado tres meses desde mi último post y si bien puedo enumerar varias razones que responden a esta ausencia, voy a resumirla en dos: desencanto con las tiendas locales y demasiada vida online.
No voy a hacer un descargo extenso sobre esto ya que es medio tedioso pero sí voy a decirles que me costó mucho desprenderme de la rutina blogger (tanto así que hoy vuelvo). Anoche, mientras aún seguía fresco el estreno de temporada de Game of Thrones, recibí un mensaje de una lectora de este blog que me decía que se me extrañaba y que esperaba que esté bien. Al responderle me di cuenta que ya era momento de retomar este hobby y que yo también me extrañaba escribiendo y compartiendo cosas con ustedes. Así que le agradezco a Cristina su mensaje desinteresado porque terminó de consolidar la idea de que bloggear me hace bien ♥

Antes de dar comienzo al post del día, me tomo unos minutos para decirles que la vida offline tiene más encanto que la persecución del like. Hace 7 años que me muevo tras varias pantallas y en estos meses noté que muchos aspectos de mi rutina de los cuales renegaba (la ida y vuelta a la oficina) y muchos otros de los cuales me jactaba (tener una agenda llena de eventos), cambian de bando cuando modificamos nuestra actitud. Desprenderse de la necesidad de aplausos virtuales nos lleva rápidamente a la contemplación de detalles cotidianos que en cierta forma hablan de nuestra identidad real, esa que carece de filtros de Instagram. Les sugiero que lo pongan en práctica dejando el celu en modo silencioso o evitando pasar largos minutos refrescando el muro de alguna red social.
Este tema da para largo y seguro lo retomaré más adelante, pero igual quería expresar mi sentir aunque más no sea en un párrafo.

Ahora bien, el post del día nada tiene que ver con nuevas formas de pensar o consejos para llevar una vida más relajada (!) sino que apunta a un tema primordial como es salir a la calle con un rostro uniforme. Si hay algo a lo que dedico atención cada mañana eso es el maquillaje. Cuando nos acercamos a los 40, la piel ya no es igual que años atrás y los signos del cansancio aparecen con mayor intensidad. En mi caso particular, el problema siempre está en las ojeras que no son super notorias pero sí precisan taparse para no parecer agotada durante todo el día.


En Estados Unidos me compré esta paleta de L'Oréal que viene con los temidos violeta y verde para cubrir ojeras; y digo temidos porque estamos acostumbradas a maquillar con distintas tonalidades de beige. Sepan que usar verde bajo los ojos asusta de primeras pero neutraliza muy bien a las ojeras color rosado así como a toda aquella manchita que aparezca en ese color. Luego hay que cubrir con beige porque el verde es bien verde y no queremos parecer parte de un equipo de payasos cuando viajamos en el subte.
Si no me equivoco, esta paleta no está en venta en Argentina pero marcas como Mabby Autino o Regina Cosmetics tienen productos similares. Si viajan, la paleta en cuestión cuesta 17 dólares (menos de $300).

Respecto de las bases, en estos años las he probado casi todas y son tres las que hoy prefiero por sobre el resto. 


Para esos días llenos de actividades, cuando el despertador suena sin que el sol haya salido, recomiendo fervientemente el uso de Stay Matte de Rimmel. Es pesada así que conviene aplicar con brocha y luego esparcir con una esponjita para que no queden manchones en el rostro; pero dura todo el día y se puede retocar sumando polvo volátil cuando llega la tarde. En Farmacity cuesta $170 y sepan que rinde casi dos meses con uso constante (quizás hasta un poco más también).


Si la jornada indica pocas actividades o queremos estar en casa con una leve capa de maquillaje, la CC Cream de Mary Kay es la indicada. Al contrario de la anterior, esta base es liviana e hidratante: una crema con color que cumple con mantener el rostro fresco y también unifica el tono.
Hace un tiempo, de la marca me mandaron varios productos de regalo y este quedó como uno de mis preferidos. Lo único malo es que la venta no es en locales sino que precisamos de una revendedora y, siendo honesta, es un tedio depender de eso para conseguir lo que queremos. Si ustedes tienen su revendedora y quieren probar el producto, en el catálogo online se indica que el precio es de $448.


En caso de viajar creo que nada le gana a los productos de Kiko. Varias veces los ponderé en este blog y hoy no va a ser la excepción. Esta marca italiana que se vende en Europa y en Estados Unidos conjuga bien la regla de precio y calidad: no hace falta gastar fortunas para hacernos de buenos productos. Desde los esmaltes hasta las bases, pasando por sombras y labiales, nada opaca la fama de Kiko. En mi último viaje compré Unlimited Foundation (12 euros) que junto con Liquid Skin (19 euros) se suman a mis bases "pesadas" pero que, en este caso, también sirven para cubrir profundamente las imperfecciones de la piel. Las suelo usar en una salida nocturna, luego de un día agitado; pero no las recomiendo para todo el día porque la piel va a padecer tanta cobertura.

Hablando de tanto maquillaje y rutinas matinales de preparar el rostro para el día que comienza, es momento de que parta a la ducha y comience con todo el ritual nuevamente. 
Si ustedes tienen productos para recomendar son más que bienvenidos ya que nada mejor que el consejo real por sobre el bombardeo de publicidades 😉

¡Abrazos y bufandas! Afuera está más que gélido.

Belleza accesible

Hoy cumplo una semana con sinusitis. Al negarme a usar medias en invierno, el resultado inevitable fue este y la verdad es que es de lo más fastidioso. No salí en todo el fin de semana, tuve fiebre, muchísima tos y mi naríz ya no soporta el roce de un pañuelo de papel. Gracias a la tos recurrente mis horas de sueño fueron escasas y recién anoche pude dormir casi de corrido. Parece que es cierto que los virus comienzan a despedirse al cumplirse los 7 días de convivencia con el cuerpo aunque probablemente lo que más me ha ayudado es el ejército de remedios que tengo en la mesa de luz. 

Por esta nefasta enfermedad tuve que reducir al mínimo las actividades y el único día que salí de casa (un ratito al mediodía), corrí a Farmacity para comprar una crema humectante de día ya que la que uso se terminó. Pensaba reponerla pero para ello tenía que ir a Alto Palermo y el cuerpo literalmente no iba a soportar el viaje. 
Dentro de Farmacity tardé mucho en elegir. Acostumbrada a cuidarme hace años con KIehl's, ¿qué marca low cost podía competirle? No sé si les pasa pero a mi me resulta SUPER incómodo estar mucho tiempo en Farmacity porque pienso que van a creer que algo voy a robar. Ahora los guardias tienen como unos escalones a los cuales se suben a mirar y se me ocurre que se ve sospechoso que alguien esté mirando fijo las cremas durante 20 minutos. Con esa presión mental ridícula, comparé precios, leí propiedades y elegí. La ganadora fue Nivea con su Crema Facial de Día Matizante.

Por $89,50 es un excelente aliado para hidratar el rostro

Ya en casa y luego de algunos días de uso, noté que es fácil caer en la trampa de que lo caro, por ser caro, es bueno. Probablemente así sea en la mayoría de los casos pero también existen productos que cumplen con su función primera y no le libran una batalla a nuestra billetera. Esta crema es un buen ejemplo y revisando entre mis cosas, encontré otras opciones accesibles que bien vale la pena probar:

¡Poderoso el chiquitín! Dos semanas aguantaron mis uñas con este esmalte de Cutex (usé dos capas y un Top Coat) que ahora Farmacity vende a $15 y en variedad de colores. Ayer me cambié el esmalte: elegí uno de OPI que por la noche ya estaba saltado en los bordes de algunas uñas. 

Hablando de esmaltes, Lidherma me envió algunos regalos y entre ellos se destacan los nuevos esmaltes de Mimika, la marca de maquillaje de la empresa. Varios colores, un Primer, un Top Coat y una lima esperan por ser testeados en mis manos. Los esmaltes cuestan $124 cada uno.

Primark tiene una línea de maquillaje, ¿lo sabían? Su nombre es PS y es requetecontra accesible. Dudé mucho de la calidad porque, por ejemplo, la paleta de sombras de la foto costaba 2,50 euros ($39 aprox) pero sepan que rinde perfecto. La sombra se adhiere al párpado y dura todo el día, desde bien temprano y hasta la noche. 

Y siguiendo con Primark, entre otras cosas también me tenté con esta paleta de bronces (en Europa está muy de moda usar las mejillas en estos tonos -un poco mucho a veces-). Simplemente buenísima.
Junto a estos productos me traje varios pinceles (para base, párpados, corrector, etc) y lo único que me resultó horrible fue la paleta de contour, técnica tan popular en la actualidad. Quise probarla para ver cómo se vería mi cara con todas esas líneas difuminadas alrededor pero me sentí un payaso. El producto no es malo pero la técnica no va conmigo: ¡¿cómo pueden usar tanto maquillaje en el rostro?!

Ya que las recomendaciones pasaron las fronteras, si tienen la chance de viajar entonces TIENEN QUE PROBAR los maquillajes de Kiko. Ya les conté algo de esta marca que descubrí en mi viaje a Italia del año pasado y esta última vez estuve paseando por sus locales de Londres y Madrid.
La base de la foto es suprema. Se aplica con gotero porque con un poquito de producto (tamaño almendra) maquillás todo el rostro y cubre de forma fabulosa. La uso cuando sé que el día será demasiado largo y necesito que la cara se vea radiante.
El precio es de 18,90 euros ($295 aprox).

Otro producto favorito de Kiko (me traje dos): Skin Tone Corrector Primer. Luego de la crema hidratante aplico el primer que unifica el tono de mi rostro y lo deja listo para la base. Glorioso y a sólo 9,90 euros ($154 aprox).

Mi base de todos los días: Sunshine DD Cream de edición limitada (¡de esta debería haberme traído dos!). Liviana y cubritiva, perfecta para el uso diario. La amo ♥
Cuesta 12,90 euros ($201 aprox).
Quizás ustedes no estén por viajar ahora pero conozcan a alguien que sí va para Europa. De ser así ni lo duden y pídanle productos de Kiko que no se van a arrepentir. Tengo labiales, gloss, correctores y también pinceles: todo es de excelente calidad.

De yapa. El día que salí de casa rumbo a Farmacity sentí que merecía más regalos por estar tan zombie y compré estos aros en Isadora a $70. Simples y delicados.

Habiendo terminado con el repaso de estos recomendados a buen precio, ¿qué marcas suman ustedes? Ya sea respecto a cremas y maquillajes, ¿cuáles son los productos que cumplen con ser buenos, bonitos y baratos? Sumen sus aportes que todo es bien recibido.

Hoy me toca volver a la rutina laboral así que estoy lista para dejar de lado a esta sinusitis siniestra y darle la bienvenida a la energía que me caracteriza. ¡Ni la Ola Polar me da miedo! Bueno, un poco sí.
¡Las leo durante el día!

Stock renovado en el necesaire

Terminando esta semana beauty en la que los invité a participar por el shock de keratina en el salón de Lea Toscano (click!) y también les mostré mi nuevo chiche para el cuidado facial, hoy le toca el turno a aquellos productos que compré en mi último viaje. No suelo ir en busca de cremas porque le soy fiel a mi rutina de hace años compuesta por tratamientos de Kiehl's y Lancôme así que mi GPS beauty apunta a maquillaje y perfumes.
La gran novedad de este viaje fue haber descubierto a Kiko, marca de cosmética italiana, que se presentó ante mí en una de las tantas caminatas por Milán. Fue una de ustedes quien me la había recomendado antes de partir por lo que ni bien encontré un local, entré, miré y compré. Los precios son accesibles y además estaba en sale: cartón lleno.

Estos labiales estaban menos 4 euros. El punto en contra es que no humectan demasiado pero se resuelve usando manteca de cacao o gloss transparente.

La foto me salió movida pero sepan que este color es fabuloso. Intenso y moderno: lo amé. Conviene aplicar los labiales con pincel para que se abarque bien toda la boca.

Con la compra más x euros (creo que 5), me daban este delineador que aún no probé pero tiene olor a marcador. 

El trazo parece preciso. Prometo probarlo este fin de semana y luego les cuento.

Me encontré otro Kiko en el aeropuerto de Milán y era obvio que algo me tenía que comprar. Elegí este gloss que viene con un fijador para que resista el color en boca por 10 horas.  El precio es de menos de 7 euros.

Una genialidad total: delineador transparente para que luego de pintarnos los labios no se nos escape el color por los bordes. Lo amo y no lo conocía así que ya soy fan.

Además de Kiko, estuve visitando Sephora de Roma. Lo que más me gustó pero ya usé fueron unas máscaras faciales con diversas propiedades según el problema (falta de humectación, piel cansada, etc). Las recomiendo porque si bien no resuelven de por vida aquella carencia de nuestra piel, ayudan en el momento. También me traje el clásico demaquillante de uñas y mi máscara de pestañas preferida que no cambio por ninguna.

La compra novedosa fue un labial de Sephora que me convenció por el color pero por desgracia en la boca no sólo es distinto sino que dura muy poco.

Finalmente, tres compras en Free Shop: una de ellas en el de Milán y las otras dos en Ezeiza, antes de comenzar el viaje (y que guardé junto a otras cosas en el fabuloso Duty Free Locker del aeropuerto).

Conocí este producto hace unos meses gracias a una invitación de YSL en Juleriaque de Galerías Pacífico. Es un primer que matifica y suaviza el rostro dejándolo listo para la base. El precio es alrededor de 40 dólares en Ezeiza.

Soy super fan de este producto de Kiehl´s que es para hombres pero a mi me deja la piel divina cada mañana. En los locales de Buenos Aires lo venden pero con FPS 15 y no me conviene porque me deja la piel aún más grasa. Por suerte en Ezeiza lo tenían así que no lo dudé (el precio es de alrededor 35 dólares).

(Perdón por la foto movida) Perfume amado. La fragancia es poderosa, con presencia. No lo conseguí en Ezeiza (aunque sí estaba el nuevo Black Opium que no probé) pero me lo encontré en Milán.  Pagué 60 dólares y venía con una crema para el cuerpo.

¿Conocen algunas de estas marcas o productos? Creo que el stock está renovado por un tiempo, al menos hasta el próximo viaje.
¿Ustedes tienen compras fijas cada vez que viajan?, ¿con qué se suelen dejar tentar?


¡Buen y feliz fin de semana largo!
El miércoles nos leemos con el resultado del sorteo por el shock de keratina.