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El ocio con fecha de vencimiento



Estar en la ciudad durante enero es algo inesperado. Hace varios años que elegimos este mes para viajar pero 2020 nos encontró con Diego cambiando de trabajo y la imposibilidad de usar días para movernos hacia algún destino. Aunque las vacaciones en Modo Turista son ideales, reconozco que pasar tiempo en casa, tranquila, con Mini y evitando el subte + el calor veraniego es un gran plan. El único problema es que mi mente está programada para calcular "lo que se viene" y eso le juega en contra a la idea de relax. Bueno, no es que ando estresada sufriendo con la rapidez con la que el mes pasa (¡ya estamos en la segunda quincena!) pero lo pienso y eso repercute en varias actividades de mi día a día. Una de ellas es con la que siempre sueño cuando la rutina me agobia: tiempo para mirar series. 

Empiezo con una. Son 10 episodios, 50 minutos cada uno, tres temporadas. Por Dios, si me dedico a verla pierdo horas para ver otra cosa. OK, veo los dos primeros episodios y la dejo para después.

Otra elección. Esta tenía una pinta tremenda (el trailer me había encantado). Empiezo. Menos mal que son sólo 8 episodios y termina. Una hora por episodio. ¿Por qué es tan lento el primero?, ¿se pondrá buena después? Fiaca de seguir. Pausa. Agarro el celular y veo Instagram.

¡Esta parece buenísima! Tres episodios, casi una hora cada uno. Veo el primero completo, está bueno. Hablo con un amigo, le cuento que la estoy viendo y me dice que el segundo episodio es un moplo y que el tercero ni lo va a ver porque leyó por ahí que era malísimo. Nada más que decir, Señor Juez: esta serie quedará para otro momento.

Y así con casi todas las series que pasan por mi click. Estuve pensando cuál es el problema y claro, soy yo. Como estoy pendiente de los días que me quedan de ocio extremo, quiero hacer buen uso de todas esas horas y si me la paso viendo programas largos o aparentemente aburridos, voy a perderme las vacaciones. Ya sé lo que me van a decir y sepan que a veces soy mi mejor psicóloga: tanto pensar en lo que viene y en lo que se va le quita atención a lo que está pasando. Bueno, este post es como una catarsis virtual para leerme cada tanto y reflexionar... quizás.

A pesar de esta locura de hacer play, pausa y stop en menos de media hora sí hubo algunas series que me atraparon desde el minuto cero y por las que dedicaría todo mi tiempo libre a ver temporadas infinitas.

Fleabag. Me encantó y quedé plop cuando terminó la segunda temporada y leí que era el fin de la serie, que así lo quiso su autora (y actriz principal). En esta temporada de premiaciones se está llevando todo y lo bien que hace porque es genial. Los episodios duran alrededor de 30 minutos, la protagonista nos habla (mira a la cámara constantemente contándonos algo o simplemente poniendo caras según la circunstancia) y todos los personajes que acompañan son excelentes. Como plus es inglesa y hay que reconocer que el humor inglés parece menos ficticio que el norteamericano.

You. Con una tercera temporada confirmada para 2021, el encanto de este asesino serial da para más. Acá también está el recurso de hablar con nosotros (más bien habla consigo mismo) pero esta vez como voz en off del protagonista. Al actor probablemente lo reconozcan ya que era uno de los principales en una serie que, para variar, empecé y jamás terminé: Gossip Girl.

Modern Love. Las historias de amor en formato individual me pueden; algo así como Love Actually en versión serie. Son 9 episodios con algunos muy conmovedores y con un guiño final que le suma puntos. Se trata de todas historias diferentes vinculadas al afecto, el romance y los vínculos y parece que habrá segunda temporada así que mejor imposible.

The Outsider. Empezó la semana pasada y HBO transmite un episodio cada domingo lo cual es peor para mi ansiedad porque lo que vi está tremendo y quisiera poder terminar con la historia de un tirón. Jason Bateman actúa y dirige episodios y todo salió de la cabeza del prolífico Stephen King que, como bien sabemos, tiene tanto buenas como malas adaptaciones. Pero esta serie tiene toda la pinta de ser un hit por lo que se las recomiendo.

Como buena fanática de ver películas y series tengo varios servicios de streaming y esto se los aclaro porque hay dos recomendaciones que le pertenecen a Amazon Prime Video. Me suscribí hace unos 5 meses y me gusta la oferta que tiene, sobre todo de producciones propias y de películas ochentosas. Si quieren estrenos recientes les recomiendo HBO GO que además tiene series buenísimas como True Detective, Game of Thrones, Watchmen (es un delirio pero está muy bien hecha), The Leftovers y Big Little Lies, entre otras. Volviendo a Prime Video, les cuento que pueden suscribirse por un mes gratis y luego, si mal no recuerdo, se pagan aproximadamente $250 mensuales.

Y ahora viene el momento donde les pido ayuda. A continuación va el detalle de varias series que empecé a ver y nunca seguí y otras que dicen que merecen la pena pero no sé si conviene empezarlas.

Las que empecé y están en pausa hace meses.

Bloodline. Confieso que acá mentí porque ayer volví a ver los dos primeros episodios pero la había empezado el año pasado. Como los spoilers me seducen, fui a buscar qué tal había terminado y todos se quejaban de que la tercera temporada era un chiste, que debería haber terminado en la primera. Eso me quitó pilas porque parece atrapante pero los episodios son de una hora y si el final es malo, ¿vale la pena seguir?

Dracula. Tres episodios, el primero bueno y el tercero parece que muy malo (es la serie a la que hice referencia al principio). Me gustó la estética y la actuación de algunos personajes pero este Dracula se torna medio inverosímil al llegar al cierre del episodio 1.

Good Omens. Es una comedia con buena crítica en la que un demonio y un ángel se unen para algo que tiene que ver con el Anticristo. Sí, vi el comienzo y no presté mucha atención porque zzzzzz.

Outlander. Pendiente eterno. Recuerdo que hace mil años hice un post similar a este y todos me recomendaban que viera esta serie pero no sé por qué pienso que es aburrida. Acabo de leer que la sexta temporada arranca en febrero... ¿es momento de empezar a verla?

Peaky Blinders. Vi el primer episodio en un avión y digo esto porque en los aviones no duermo y veo todo lo que tenga a mi alcance. A pesar de que era un vuelo largo, no pasé al segundo episodio. No me pareció mala pero tampoco me voló la peluca.

The Boys. La última joya de Amazon Prime Video. Mucha manija a esta historia de superheroes sin corazón de dulce de leche, más bien todo lo contrario. La segunda temporada está en el horno y por más que vi dos episodios no me terminó de conquistar. Es como que estoy esperando algo y nunca llega. ¿La vieron?


Las que parecen merecer que vea al menos el primer episodio.

The Marvelous Mrs. Maisel. No tengo la menor idea de qué trata pero gana premios y renueva temporadas así que entiendo que es buena... ¿lo es?

The Crown. Está en mi lista hace meses y no sé qué hacer con ella. Si vieron la última temporada sepan que Olivia Colman, quien hace de la reina, se luce en el personaje que tiene en Fleabag.

The Politician. Cero idea salvo que un joven quiere ser presidente (!) y hará todo lo posible para lograrlo. ¿La pegué?

The Witcher. La vendieron como la nueva Game of Thrones pero si está Henry Cavill para mí es mala: no sabe actuar.

Me quedan 15 días de vacaciones 100% ociosas y después sólo me conformaré con los fines de semana así que les pido que me den una mano con la elección de las series. Ojalá que alguna de mis recomendaciones les sirva como plan para un buen rato de relax y placer hogareño.
El tiempo es oro y en algunas cabezas, como la mía, ¡vuela!

¡A chocar copas!


El lunes hablamos sobre los regalos y hace unas semanas lo hicimos sobre opciones de vestidos. Dentro de este período festivo que pronto comienza, hoy nos toca hablar de algo que a todos nos compete: los encuentros de diciembre. ¿Cómo hacemos para no volvernos locos ni estresarnos más de lo que ya estamos? Una de las cosas que a mi me ayuda mucho con esto es ser quien decide dónde será cada encuentro. 
Para recomendar lugares o planificar mis salidas últimamente hago uso de Instagram, precisamente de mi cuenta @DiarioDeBrindis que me ayuda a recordar dónde fui y qué me gustó. Para darles una mano a ustedes con la elección de los lugares para juntarse con amigos, compañeros de trabajo, conocidos o quién sea (!), armé una selección de favoritos según los gustos o la zona. Les ilustro con capturas de pantalla de Diario de Brindis:

1) Si te gusta tomar vino (y probar varias etiquetas)

En el podio de mis favoritos se encuentra Aldo's. El primer restaurante del sommelier Aldo Graziani se encuentra en San Telmo (pegadito al club de jazz Bebop, otro recomendado). Al espacio de Moreno 372 se le suman otros dos: Aldo's Wine Bar y un nuevo Aldo's en Palermo. 

El primero está en Paraguay 823 y se caracteriza por ser pequeño, acogedor e ideal para un encuentro íntimo olvidando el ruido de la ciudad. El vino por copa se sirve en tres medidas de acuerdo a las ganas que tengamos de tomar, permitiendo también que conozcamos varias bodegas sin sentirnos pesados ni satisfechos. 

El nuevo Aldo's, por otra parte, mantiene el formato y el estilo del de San Telmo pero se acerca a otro público al ubicarse en Palermo, en Arévalo 2032 (muy cerquita del Mercado de las Pulgas). Fue inaugurado a principios de este mes y como sus otros dos compañeros de ruta, se destaca por la cantidad de etiquetas de vino para tomar por copa. ¿Y la comida? Excelente. Ya sea que pidan fiambres para picotear o platos principales, de cualquier forma van a salir felices.




2) Si andás cerca de San Telmo

Gracias a que Diego cambió de trabajo y mudó sus compromisos laborales a San Telmo, me adentré mucho en este barrio y su propuesta gastronómica. Al vivir cerca de Villa Urquiza desde ya que este barrio nos queda en la otra punta del mundo, pero estando ambos en la misma zona durante la jornada laboral nos hemos permitido recorrer sus calles y enamorarnos de ciertos lugares. 
Los dos recomendados no están en el medio de San Telmo sino más bien a sus afueras, precisamente en el tan de moda Boulevard Caseros que también toca los límites de Barracas y Constitución.

Napoles (Avenida Caseros 449) pasó a ser uno de nuestros favoritos cuando entramos a su inmenso salón que es la unión de dos anticuarios. Entre las mesas aparecen esculturas, obras de arte, percheros con camperas de cuero vintage a la venta, metegol y hasta una moto. Esta estética tan original nos hace viajar un rato y olvidar dónde estamos. Para comer hay pizzas, pastas y picadas; para beber encontrarán vinos, excelente coctelería y buena variedad de cervezas. Ojo! Sí o sí con reserva.

Si quieren cerrar la jornada con una copa extra, solo tienen que cruzar la calle e ir a Club Social Deluxe (Avenida Caseros 442). De luces ténues y ambiente tranquilo, este bar es perfecto para conversar, relajar y despedirnos hasta el año próximo.




3) Si andás por el centro

Dos restaurantes que no fallan y que mantienen cierto encanto porteño que nos hace sentir en casa.
Los Galgos, bar notable de la ciudad, ofrece platos tradicionales con gran sabor y el Negroni en diversas combinaciones. Me encanta este trago y lo pruebo en cada lugar al que voy por lo que puedo decir que el de Los Galgos (Avenida Callao 501) es uno de mis favoritos.

Un poco más cerca del Microcentro se encuentra The New Brighton (Sarmiento 645) que reúne a esos mozos "de verdad", señores con años de experiencia y modos que hoy no abundan. Acá les conviene pedir la picada de la casa que es un sinfín de cosas ricas que no paran de llegar y alcanza tranquilamente para tres personas. Si tienen suerte estará el pianista que permite que uno cante mientras toca alguna canción que le pedimos.





4) Si te gusta la atmósfera de los hoteles

Dos de la misma cadena. Uno más joven y uno tradicional que el 16 de diciembre cierra sus puertas luego de haber llenado de glamour a la ciudad por 15 años.

En The Brick Hotel (Posadas 1232, frente al Patio Bullrich) se conjugan el arte, lo moderno y la elegancia accesible. Su bar/restaurante ofrece platos que combinan muy bien con el after office ya que son sencillos pero a la vez sabrosos. Para una primera aproximación a la gastronomía del hotel, elijan la picada de After Office que viene con dos tragos y variedad de cosas ricas para picotear (también está la opción vegetariana). Como les decía al principio, en este hotel siempre hay muestras itinerantes de arte por lo que el paseo por los pasillos suma una experiencia extra. Si la tarde/noche lo permite, pidan tomar una copa en el jardín y después me cuentan ;)

Al que le decimos adiós en breves es al Sofitel Arroyo (Arroyo 841) que no renueva contrato y deja al espectacular Edificio Mihanovich sin destino aparente. Aprovechen la primera quincena de diciembre para darse cita en el Café Arroyo (el bar del hotel) o en Le Sud (el restaurante). En el primero se destacan los fiambres y quesos, la coctelería y el picoteo que acompaña a cada trago. Respecto de Le Sud todo es para adorar. Desde la panera hasta el momento en que te despiden.






Tengo más recomendaciones en carpeta pero este post me va a quedar infinito si sigo escribiendo. Rapidito, como quien no quiere la cosa, últimos favoritos: Boticario (Honduras 5207, Palermo), La Bodeguita del Medio (Báez 211, Las Cañitas) y Namida (Bonpland 2215, hotel Palo Santo, Palermo). El primero para tragos originales y sabrosos (pidan el Tónico de la Casa que es un Negroni distinto y se llevan el frasco de regalo); el segundo para ritmo, Mojitos y comida caribeña; y el último para sushi de buena calidad (elijan una mesa en el jardín de invierno).

Ojalá alguno de estos datos les sea de ayuda y por supuesto que se aceptan todos los datos que quieran aportar.

¡Feliz jornada soleada! 

5 días en Santiago: Año Nuevo, cumpleaños, compras y relax


🙌 ¡Hola 2017! 💙
¡Feliz nuevo año para todos!

¿En qué andan?, ¿aún trabajando?, ¿esperando las ansiadas vacaciones?
No suelo postear en enero pero creo que el blog se merece retomar su ritmo característico y empezar a escribir en este momento es una buena forma de renovar la energía. Además, como seguramente muchas de ustedes estén por viajar y quizás crucen la Cordillera rumbo a Chile, pensé que este post les podría ser de ayuda.

Como indica el título, estuve 5 días en Santiago. Cumpliendo con esta nueva tradición que ya va por su tercer año consecutivo, decidimos pasar Año Nuevo en otro país y esta vez el elegido fue Chile ya que nuestra última vez juntos ahí fue en 2013. Nos encanta esta ciudad: su arquitectura, sus calles arboladas, sus avenidas bien diseñadas, el Pisco Sour, los mariscos y a mi en particular me enamora su aroma (estimo que debe ser un recuerdo de la niñez).
Llegamos el 29 de diciembre y nos quedamos hasta la tardecita del 3 de enero. Una escapada corta pero rendidora. Más días en Santiago obligarían a que alquiláramos un auto para conocer sus alrededores.

El alojamiento fue de nuevo en la zona de Las Condes, cerca de la estación Tobalaba (línea 1 del subte) y a tres cuadras del Costanera Center. Parar acá o en Vitacura es la mejor opción, sobre todo por el acceso al subte y porque son barrios tranquilos para circular, con mucha infraestructura a servicio del turista (bares, restaurantes, tiendas, parques).

Parque Bicentenario (Vitacura)

Parque Bicentenario

Parque de las Esculturas (Providencia)

Parque de las Esculturas

A diferencia de mi anterior estadía, en el mes de agosto (recordar acá), diciembre me recibió repleto de gente. Hay gran turismo argentino y brasilero y eso se nota. Imposible revisar ropa en tiendas de consumo masivo como H&M o Zara: podés estar media hora para entrar al probador y otra media hora más para pagar. Pero el gran punto a favor de viajar a fin de año -enero inclusive- es que Chile se viste de rebajas reales y podemos leer en todas las tiendas carteles que invitan a comprar con un 50% de descuento. Las rebajas no suelen ser como en Europa pero sí son 10 veces mejor que acá; y además las encontramos en todas las marcas, desde las más accesibles hasta las más lujosas.

Distrito de Lujo en Parque Arauco



Para no irme por las ramas, voy a separar este post en tres secciones: compras, comida y varios. Vamos a empezar con lo que más nos gusta 😏

Compras

¿Dónde comprar en Santiago? Hay muchas alternativas pero prefiero recomendar aquellos lugares seguros y con buen acceso (está la zona de Patronato que es como ir a Av Avellaneda: es barato pero es algo peligroso y no se llega fácilmente). Además con el calor siempre es mejor una opción con aire acondicionado y eso lo proveen los shoppings.
Estuve de paseo en Costanera Center (CC), Parque Arauco (PA) y Casa Costanera (CC2). 

CC = Enorme y el más concurrido. Estalla el local de H&M. Un piso completo con ropa masculina. Cuenta con la ventaja de tener un supermercado Jumbo en la planta baja (es un camino de ida porque te querés traer todo). Cerca de las 13 horas se triplica la cantidad de gente ya que muchos almuerzan en el patio de comidas. 

PA = Menos gente y menos turistas. Tiene un Boulevard con restaurantes y bares (les recomiendo el sushi de Tempura) así como el Distrito de Lujo. Ambos sectores son al aire libre y realmente bellos, El último piso es solo de decoración con precios increíbles en lámparas, muebles, blanquería y objetos para el hogar. Al lado está el Parque Araucano, un pulmón verde imperdible.

CC2 = Shopping a cielo abierto. Hay un local de Zara Home. Si se quedaron con ganas de H&M, en este no hay casi nadie. Está a pasitos del Parque Bicentenario por lo que si tienen ganas de caminar, pueden volver a la zona de Las Condes disfrutando del entorno (caminen por el pasto sin zapatos: ¡placer!).

Respecto a mis compras, admito que no fueron delirantes. Hace rato que ya no compro de forma desaforada y me tomo el tiempo para elegir pensando bien. Estos fueron algunos de mis auto-regalos:

Venía con ganas de cambiar los anteojos de lectura pero los que me gustaban acá estaban alrededor de $3000. En el Parque Arauco, Place Vendôme comercializa marcas internacionales y también propias. Jack es una de ellas y este par me costó alrededor de $900.
 
Dentro de Falabella del Costanera Center hay un corner de Aldo, en el espacio de carteras. Ahí encontré esta belleza y la hice mía por $945.

Mango es ♥ en materia de jeans (compré dos: hay más de 10 cortes en distintos talles y colores) pero también tiene otras prendas para contemplar. Esta camisa, bastante fuera de mi zona de confort, me conquistó ($710).
Le habría sacado foto pero está para planchar.

DBS es un local tipo Sephora (en menor escala y variedad). Vende marcas reconocidas como Revlon y Maybelline junto a otras coreanas que ofrecen maquillaje y máscaras para rostro, ojos y hasta pies. Entre otras cosas compré esta paleta de 9 sombras al increíble precio de $70. Está en Costanera Center y Parque Arauco pero el primero tiene mayor variedad.

¿Y el regalo de cumpleaños? Como les conté, pasamos Año Nuevo en la ciudad y reservamos cena en el hotel Renaissance que proponía noche temática Las Vegas. Cena, brindis, fuegos artificiales, carnaval y baile fueron los encargados de darle la bienvenida a 2017.

Para recibir los 38 años me regalé este vestido corto de Saville Row (lo compré en Costanera Center y costó $1450).

El regalo de Diego fue esta bella bandolera de Longchamp 

Comida

Mariscos. Vino. Ensaladas. Pisco Sour, Mariscos. Frutas. Otra copa de vino. Yogurts. Y bueno, otro Pisco Sour. Así todos estos días. 
Los sabores de Chile son fabulosos. El gusto de las frutas y las verduras, la variedad de productos, el exceso de mariscos y pescados... para adorar.

Si quieren recomendaciones de dónde comer (precios, ejemplos y direcciones), pasen por mi cuenta gourmet en Instagram --> @diariodebrindis. Es un emprendimiento con poco tiempo al aire pero con actualización constante.


Varios
  1. No hace falta que anden con efectivo. Sólo tengan encima unos 10000 pesos chilenos por si van a tomar taxi o comprar pasajes de subte.
  2. Sobre los taxis, se recomienda que no tomen los de la calle (negro y amarillo). Parece que suelen pasear a los turistas, algo que no nos es desconocido por acá. En los shoppings suele haber servicio de taxi (son azules) y aunque salen un poquito más caro son seguros.
  3. Al llegar al aeropuerto, si no tienen transporte pueden optar por el servicio de traslado en combi que se comparte con otros pasajeros y cuesta alrededor de 10000 pesos chilenos (te lleva dónde le digas). También pueden optar por otro individual (la ventaja es que sale ni bien te subís ya que no espera a nadie más) cuyo valor es de 20000 pesos chilenos.
  4. Tanto peso chileno las tiene en duda sobre la conversión a nuestra moneda, no? Bajen ya la app XE Currency: funciona offline y convierte a infinidad de monedas extranjeras.

  1. (me volvió a 1 y yo quería poner 5... en fin) Si gustan del vino o de las bebidas alcohólicas, El Mundo del Vino es de lo más provisto. Estuve en el de Isidora Goyenechea 3000 (justo en la misma cuadra del hotel W) y compré dos botellas de vino y una de Prosseco italiano. Si avisan que viajarán con las botellas se encargarán de envolverlas en plástico burbuja. ¡No dejen de comprar un Carmenere!
Probablemente me estoy olvidando otras cosas para contarles pero quedo abierta a sus preguntas en caso de que las tengan. Mientras tanto, seguiré en pijama disfrutando de este jueves caluroso en casa, en plena sintonía de vacaciones. Ocio, música, té con leche y Mini ♥

¡Buena semana, amigos!

Belleza accesible

Hoy cumplo una semana con sinusitis. Al negarme a usar medias en invierno, el resultado inevitable fue este y la verdad es que es de lo más fastidioso. No salí en todo el fin de semana, tuve fiebre, muchísima tos y mi naríz ya no soporta el roce de un pañuelo de papel. Gracias a la tos recurrente mis horas de sueño fueron escasas y recién anoche pude dormir casi de corrido. Parece que es cierto que los virus comienzan a despedirse al cumplirse los 7 días de convivencia con el cuerpo aunque probablemente lo que más me ha ayudado es el ejército de remedios que tengo en la mesa de luz. 

Por esta nefasta enfermedad tuve que reducir al mínimo las actividades y el único día que salí de casa (un ratito al mediodía), corrí a Farmacity para comprar una crema humectante de día ya que la que uso se terminó. Pensaba reponerla pero para ello tenía que ir a Alto Palermo y el cuerpo literalmente no iba a soportar el viaje. 
Dentro de Farmacity tardé mucho en elegir. Acostumbrada a cuidarme hace años con KIehl's, ¿qué marca low cost podía competirle? No sé si les pasa pero a mi me resulta SUPER incómodo estar mucho tiempo en Farmacity porque pienso que van a creer que algo voy a robar. Ahora los guardias tienen como unos escalones a los cuales se suben a mirar y se me ocurre que se ve sospechoso que alguien esté mirando fijo las cremas durante 20 minutos. Con esa presión mental ridícula, comparé precios, leí propiedades y elegí. La ganadora fue Nivea con su Crema Facial de Día Matizante.

Por $89,50 es un excelente aliado para hidratar el rostro

Ya en casa y luego de algunos días de uso, noté que es fácil caer en la trampa de que lo caro, por ser caro, es bueno. Probablemente así sea en la mayoría de los casos pero también existen productos que cumplen con su función primera y no le libran una batalla a nuestra billetera. Esta crema es un buen ejemplo y revisando entre mis cosas, encontré otras opciones accesibles que bien vale la pena probar:

¡Poderoso el chiquitín! Dos semanas aguantaron mis uñas con este esmalte de Cutex (usé dos capas y un Top Coat) que ahora Farmacity vende a $15 y en variedad de colores. Ayer me cambié el esmalte: elegí uno de OPI que por la noche ya estaba saltado en los bordes de algunas uñas. 

Hablando de esmaltes, Lidherma me envió algunos regalos y entre ellos se destacan los nuevos esmaltes de Mimika, la marca de maquillaje de la empresa. Varios colores, un Primer, un Top Coat y una lima esperan por ser testeados en mis manos. Los esmaltes cuestan $124 cada uno.

Primark tiene una línea de maquillaje, ¿lo sabían? Su nombre es PS y es requetecontra accesible. Dudé mucho de la calidad porque, por ejemplo, la paleta de sombras de la foto costaba 2,50 euros ($39 aprox) pero sepan que rinde perfecto. La sombra se adhiere al párpado y dura todo el día, desde bien temprano y hasta la noche. 

Y siguiendo con Primark, entre otras cosas también me tenté con esta paleta de bronces (en Europa está muy de moda usar las mejillas en estos tonos -un poco mucho a veces-). Simplemente buenísima.
Junto a estos productos me traje varios pinceles (para base, párpados, corrector, etc) y lo único que me resultó horrible fue la paleta de contour, técnica tan popular en la actualidad. Quise probarla para ver cómo se vería mi cara con todas esas líneas difuminadas alrededor pero me sentí un payaso. El producto no es malo pero la técnica no va conmigo: ¡¿cómo pueden usar tanto maquillaje en el rostro?!

Ya que las recomendaciones pasaron las fronteras, si tienen la chance de viajar entonces TIENEN QUE PROBAR los maquillajes de Kiko. Ya les conté algo de esta marca que descubrí en mi viaje a Italia del año pasado y esta última vez estuve paseando por sus locales de Londres y Madrid.
La base de la foto es suprema. Se aplica con gotero porque con un poquito de producto (tamaño almendra) maquillás todo el rostro y cubre de forma fabulosa. La uso cuando sé que el día será demasiado largo y necesito que la cara se vea radiante.
El precio es de 18,90 euros ($295 aprox).

Otro producto favorito de Kiko (me traje dos): Skin Tone Corrector Primer. Luego de la crema hidratante aplico el primer que unifica el tono de mi rostro y lo deja listo para la base. Glorioso y a sólo 9,90 euros ($154 aprox).

Mi base de todos los días: Sunshine DD Cream de edición limitada (¡de esta debería haberme traído dos!). Liviana y cubritiva, perfecta para el uso diario. La amo ♥
Cuesta 12,90 euros ($201 aprox).
Quizás ustedes no estén por viajar ahora pero conozcan a alguien que sí va para Europa. De ser así ni lo duden y pídanle productos de Kiko que no se van a arrepentir. Tengo labiales, gloss, correctores y también pinceles: todo es de excelente calidad.

De yapa. El día que salí de casa rumbo a Farmacity sentí que merecía más regalos por estar tan zombie y compré estos aros en Isadora a $70. Simples y delicados.

Habiendo terminado con el repaso de estos recomendados a buen precio, ¿qué marcas suman ustedes? Ya sea respecto a cremas y maquillajes, ¿cuáles son los productos que cumplen con ser buenos, bonitos y baratos? Sumen sus aportes que todo es bien recibido.

Hoy me toca volver a la rutina laboral así que estoy lista para dejar de lado a esta sinusitis siniestra y darle la bienvenida a la energía que me caracteriza. ¡Ni la Ola Polar me da miedo! Bueno, un poco sí.
¡Las leo durante el día!