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Agendando favoritos invernales (de acá y de allá)

Tapado Hayek (Clara, $6350)

Cada temporada trae sus novedades y si bien constantemente tratamos de jactarnos de que en realidad tenemos todo lo que necesitamos, siempre hay algo que nos tienta. Quizás este enamoramiento no pasa a amor y sólo es una ilusión momentánea que no se traduce en una compra; pero también nos puede pasar que la atracción nos supere y salgamos de compras como si el mundo fuera a implosionar.

Hoy en día -y hace rato lo venimos conversando acá- la decisión de compra no se rige únicamente por el "me gustó y lo quiero" sino que se vinculan varios factores siendo el del precio y la real necesidad los que comparten la punta. A pesar de ello, y recurriendo a otra frase, muchas veces repetimos mentalmente "porque yo lo merezco" como forma de justificar nuestro paseo por el shopping y las bolsas que al salir llevamos con nosotras.

Revisando las páginas de algunas marcas que me gustan, encontré (¡obvio!) muchas cosas que me tentaron. En algunos casos conviene la inversión pero en otros los precios asustan. Creo que es casi imposible omitir esto, por más bello que sea el producto en cuestión. 
A pesar de ello, hice mi selección de favoritos y dan el presente en este post por dos razones: 1) son básicos que siempre renovamos; o 2) tienen un toque original.


Blaquè ($4490). Un poco alto para ser Blaquè, ¿no creen? Hace mil que quiero una cartera al hombro con correa de cadena pero más de $4000 es como too much. ¿Qué precio tendrá en época de rebajas?

Blaquè ($4490). Ídem el producto anterior 😒.

Blaquè ($3790). Y bueno, ídem los dos productos anteriores (aunque parece que los zapatos "medio pelo" promedian los $2000),


Clara. Aún no está en la Tienda Online. ¿Arriesgamos un precio? 😜

Desiderata ($1986)
Me mata la cara de la modelo. Parece estar contando las horas para irse a su casa.

Desiderata ($690)

Desiderata (sweater: $1684)

Markova ($5800). Un color intenso pero original. Tiene un 90% de lana lo cual le suma mucho.

Markova ($1980). Amé esta camisa. También viene en blanco pero me gustaría que cueste $500 menos.

Markova ($1680)

Markova ($1720). Así se ve bella pero habría que verla de cerca.

Camisa Antonio (Naíma, $3950). Como mucho, no?

Naíma ($1950). ¡Me EN-CAN-TÓ!

Naíma. Aún no está en la Tienda Online aunque su versión larga y con breteles cuesta $5500.

¿Qué me compraría de esto? Todo. ¿Qué creo que conviene comprar? Una o dos cosas. 
A este análisis cerebral (!) de mis posibles consumos le sumo el pequeño detalle de un viaje en puerta y los precios que Zara muestra actualmente. A continuación un recorte de mi wishlist viajera:

Tapado con 50% lana  (100 euros = $1639)

Tapado (60 euros = $983)

Vestido (30 euros = $492)

Vestido (30 euros = $492)

Vestido (30 euros = $492)

Camisa (26 euros = $426)

Camisa (26 euros = $426)


30 euros = $492

30 euros = $492

50 euros = $822

70 euros = $1151

¿Qué me compraría de esto? Todo. ¿Qué creo que conviene comprar? ¡Todo!
Es TREMENDA la comparación de precios y absolutamente inevitable. A veces ustedes me comentan que prefieren pagar caro pero sólo si se trata de una marca de diseñador y si bien en algunos casos es la mejor opción, en muchos otros la etiqueta de "diseño local" disfraza prendas sin forma, costuras mal hechas y calidad dudosa. 

¿Ustedes qué opinan; compramos acá o nos vamos de viaje/compramos online?
¡Buena jornada y mejor fin de semana largo!

El problema del logo

Un poco en sintonía con el post del miércoles, hoy les traigo un pequeño T.O.C. que tengo hace un tiempo respecto de las prendas y accesorios que gusto de adquirir: casi las descarto inmediatamente si el logo de la marca es demasiado notorio.

Si ustedes son más o menos de mi edad (atravesando la mitad de los 36), recordarán que en la adolescencia, marcas como Motor Oil, Mango, Soviet, Uniform o Guess se destacaban entre nosotros gracias al logo. El caso emblemático es el de la chapita en los jeans Motor Oil (que no me odien las lectoras más jóvenes si no entienden de qué hablo). Estaba en uno de los bolsillos traseros y era casi como un trofeo conquistado por quien la lucía. Convengamos que la adolescencia como etapa es bastante extraña -en todo sentido- y eso de andar divulgando marcas cual catálogo no tiene razón de ser en nuestra adultez... ¿o me equivoco?

En el camino de pensar mi estilo bajo la frase de "menos es más", si me encuentro con una prenda o un accesorio que lleve un logo demasiado notorio, no hay forma de que lo adapte a mi vida. Creo que la sutileza de lo que nos viste también aplica a las etiquetas. ¿De qué sirve mostrar que llevamos tal o cual marca?, ¿acaso eso nos hace más sofisticados, con más dinero, con más estilo? 

Escribo esto porque hoy me agarró un pequeñisimo (!) derrape compulsivo causado por la necesidad de una carterita negra que me llevó a comprar un morral que no estaba en mis planes y que luego, en esa estela de auto-regalos, terminé con mis compras en Portsaid tentada por un abrigo rosa que hice mío. Salieron 1000 cuotas y el pacto tácito de que con esto basta por un tiempo.
Buscando la carterita me fui a Blaqué porque varios modelos me habían gustado en su momento pero, al tenerlos frente a mí, me molestó lo notorio del logo. Imaginen: cartera negra, pequeñita y con logo dorado en primer plano. No queda muy bien, no? Pedí otros modelos y en todos se repetía la historia así que me fui rumbo a Prüne, marca que hace rato disimula bien su logo. Encontré ahí la forma de mi deseo agendado y de paso me llevé otra cartera, ideal para el día a día y con logo cuasi imperceptible.

Ambas son de cuero sintético. Este modelo costó $698.


También viene en negro y cuesta $798



Con el tema de los logos y de mostrar la marca cual pauta publicitaria móvil, ¿de acuerdo o no? Ya saben cuál es mi opinión y un ejemplo concreto de esto es La Martina con camperas de cuero teñidas con el nombre de la marca. 

Larga vida al aguinaldo, a las cuotas y a esos auto-regalos no esperados que nos sacan una sonrisa.
¡Buen fin de semana!

PD: si tienen cuenta de Twitter, les comento que este domingo estaré en el hotel Esplendor de Palermo, invitada por Escorihuela Gascón para twittear sobre la Red Carpet de los Martín Fierro en vivo. Entre brindis y brindis habrá un "Baldeando la vereda" en tiempo real. ¿Se suman? Me encuentran como @aninkatokos.



¡Hot Sale en curso!

Para este viernes tenía previsto otro post pero cuando prendí mi celular y me encontré con todos los avisos sobre el Hot Sale recordé que comenzaba hoy así que no quiero dejar de difundir aquellas ofertas que llamaron mi atención. Aún no he podido indagar en detalle: eso lo haré durante esta tarde; pero mientras tanto estoy recolectando capturas de pantalla de todas las páginas a las que quiero entrar. 
El Hot Sale termina el 17 de mayo y es sólo para realizar compras online. Muchas páginas ofrecen descuentos y aunque la gran mayoría no cumple con la idea del 50% off, para los tiempos que corren es bienvenida la chance de restarle algo al precio original. 

Blaquè tiene un 25% de descuento y revisando su web hay varias carteras que me gustan que quedan a menos de $900 (esta es una de ellas)


Más carteras que quiero y con descuento: Prüne suma 30% off a usuarios registrados en su web y 25% a quienes no lo están (ojo que el costo de envío es sin cargo sólo para compras mayores a $2000).
Esta es la cartera que quiero ♥

Netshoes ofrece hasta 60% de descuento pero lo cierto es que las zapatillas más lindas están rebajadas al 30% (acá el modelo que compraría). A favor: ofrece 3 cuotas sin interés y no cobra el envío.


El descuento de Markova es algo triste para los precios que maneja la marca pero el ahorro se justifica en parte ya que no se cobra el costo de envío. 

El mes pasado conocieron a Shoe Room en este post y la buena nueva es que suma al Hot Sale con varios productos rebajados. entre los que encontramos botas y mocasines para la temporada actual y modelos de verano para esperar a la próxima estación.
Acá les muestro mi favorito de Bel Carril.

En Dafiti hay que tomarnos nuestro tiempo y revisar en detalle porque creo que de todas las páginas que comercializan variedad de marcas de calzado e indumentaria, esta suele ser la mejor. 


Sibyl Vane pone un 30% de descuento a nuestra disposición. Si tuviera que elegir, me quedo con este par.

Usando el código CYBERMONDAY antes de pagar, en María Rivolta nos haremos acreedores de un 40% de descuento. Entre aros, collares y pulseras yo preferiría optar por un reloj.


Durante el día prometo actualizar la información del Hot Sale desde mis redes sociales. 
¿Ustedes tienen alguna marca para agregar? Recuerden que esta es una #ComunidadShoppinera y nos nutrimos de los comentarios y consejos mutuos ;)

¡Buen viernes a puro sol! ☼

Caí en la tentación

La moda de las mochilas nunca me llamó la atención. Las usé durante mis años escolares y cuando arranqué la Universidad preferí cambiarlas por las carteras. Hace ya un tiempo que son un hit pero en mi cabeza dos cosas les restan puntos: la vulnerabilidad (llevar todo en la espalda y no saber qué pasa allí atrás) y la informalidad. 

No obstante todo esto, cuando comenzó esta temporada quedé flechada por un modelo de Blaqué que me atrajo por lo femenino de su diseño y por la combinación de colores. Luego de los inconvenientes con la marca que les conté acá, pensé que nunca más iba conseguir esta mochila pero tuve suerte de dar con la última de un local y no tardé en decidir la compra. ¿La excusa? Mi próximo viaje. Durante la Luna de Miel reconozco que el uso de cartera no fue lo más cómodo al momento de salir a caminar y entonces la mochila sumó una buena cantidad de puntos como reemplazo de equipaje de viaje. Junto con el descuento de la marca y el diseño del modelo en cuestión, todos los caminos llevaron a que una mochila integre mi vestidor.

Aún no la estrené y es por lo que les contaba al principio: no la veo como accesorio diario y no me da seguridad. Sin embargo, está lista para subirse al avión con nosotros el próximo 29 de diciembre.

Acá pueden ver más detalles o comprarla si es que se tentaron




Está llena de bolsillos y es amplia por dentro así que la cámara viajará más que cómoda en su interior. Veremos cómo me siento al usarla ya que no me identifico sin cartera... después les cuento. Si me gusta y me acostumbro, tengo en mente este modelo de Miist:



¿Ustedes se sumaron a la moda de las mochilas?, ¿alguna marca para recomendar? No he visto mucha variedad así que acepto recomendaciones.

♪ ¡Buen fin de jornada! ♫ 

"Cualquier cosita preguntáme" o cómo no comprar en un local (¡y huir!)



Creo que no hay nada más exasperante que una vendedora densa. Comprendo que la premisa es vender así como también asesorar al cliente pero todo tiene un límite, al menos para mi. Nunca me había pasado el sentirme atosigada por una vendedora y menos aún cuando, al cambiar de local de una misma marca, la situación vuelve a ocurrir. Lo peor de todo es que no logro entender cómo no se monitorea el estilo de venta de cada local ya que la ausencia de ello repercute no sólo en perder una venta sino en que la persona salga corriendo con ganas de nunca más volver.

Hace dos semanas me escapé un ratito de la oficina para aprovechar el Super Miércoles Aninka y ver lo nuevo de Blaqué. El local de Av. Santa Fe 2309 era el más cercano así que salí apurada, billetera en mano y la idea clara de comprarme esta mochila. El plan era simple y veloz: entraba, buscaba la mochila, observaba sus detalles y me iba. Pues bien, al llegar a destino una de las vendedoras se avalanzó sobre mi: "¡Bienvenida! Lo que necesites, no dudes en consultarme". Hasta ahí fue correcta hasta que comenzó a seguirme por el local. "¿Sabías que hoy hay descuento con Santander Río? Y también 3 cuotas sin interés". Al responder que estaba enterada, continuó: "¿buscabas algo en especial?". Justo encontré la mochila en cuestión y cuando la tomo entre mis manos, escucho: "viene en otros colores, ¿querés ver otros colores?". Le respondo que no, ya con cara de pocos amigos, y mientras trato de mirar lo que pensaba comprar, vuelve a hablarme: "¡esa mochila es hermosa! La podés usar un montón porque combina con todo". 

¿Resultado? Dejé la mochila, saludé y me fui, más que nada por la mezcla de atosigamiento y poco tiempo para estar ahí.


El martes pasado repito experiencia. Recibí el aviso de que Blaqué tenía 35% de descuento y no sólo seguía con ganas de tener esa mochila sino que además necesitaba comprarle un regalo a una amiga así que la ecuación era perfecta. Por las dudas, para no vivir lo de la última vez, cambié de local y me fui al Abasto. Ahora contaba con más tiempo y tenía muchas ganas de hacerme/hacer regalos.
Esto fue lo que paso:

Vendedora: "Bienvenida! Preguntáme si necesitás algo. Hoy hay 35% de descuento con Santander Río... ¿tenés la tarjeta?".

Aninka: "Sí, lo sabía. Gracias".

Vendedora (siguiéndome): "Hay cosas muy lindas de la nueva colección. ¿Qué buscabas?".

Aninka: "Sigo mirando, te aviso si necesito algo".

Vendedora (literalmente al lado mío): "Esa cartera viene en negro también y hay otros modelos en ese color".

Aninka: ...

Vendedora (pegadita a mi hombro): "¡De verdad decíme si necesitás algo, eh!".

Aninka: ...

Seguí paseando por el local y juro que no quería levantar nada porque sabía que ella aparecería desde adentro de la cartera para decirme algo. Di dos vueltas completas y cuando finalmente me decidí a comprar porque estaba harta de girar, escucho: "¿vas a elegir esa? ¡Me encanta! Es re linda".

¿Resultado? Me fui, crucé a Levi's y me regalé un jean. 


Con todo esto, además de hacerle una crítica a la marca, quiero reflexionar sobre las vendedoras. ¿Notarán cuándo es el momento de dejar de perseguir al potencial cliente?, ¿acaso las marcas las reclutan de esa forma pensando que así venderán?
La verdad es que no intento hacerlas quedar mal porque es su trabajo y quizás al ser tantas en un mismo local, la diferencia la hace la comisión; pero honestamente no hay nada más repelente que una persona encima hablando sin que se lo pidan.

¿Qué me dicen al respecto?
¿Alguna experiencia para compartir?

¡Besos, carteras y descuentos!

Carteras atemporales


Cuando anduve de shopping por Londres, hace ya dos meses atrás, recuerdo que quedé completamente flechada por una cartera que traía consigo un moño. Esa belleza es la que se ve más arriba y está firmada por Ted Baker, marca londinense que no sólo se caracteriza por diseñar carteras sino también ropa y accesorios. Su precio era de alrededor 250 libras (aproximadamente $2200) y preferí dejarla pasar porque mi equipaje estallaba.

Más de las creaciones de Ted Baker y más suspiros desde este lugar del mundo.

Aún no habiéndome regalado semejante encanto, me puse feliz al ver que la mayoría de las carteras que circulaba por Londres remite a un estilo atemporal. Esos modelos con líneas rígidas y detalles metálicos en cadenas y apliques se hacían presentes desde las grandes marcas hasta las casas low cost que los comercializaban en versión cuero ecológico (algunos con tremendo olor a plástico pero hermosos diseños). Esto me dio la pauta de que la elección de una cartera es el mejor reflejo del romance con la moda de antaño, al menos para aquellos que añoramos volver a ese estilo (¿recuerdan mis quejas en este post?).

La escena local no se ha quedado atrás durante esta temporada y aunque aún vemos engendros mutantes en forma de parches, tachas pegadas de forma descuidada y materiales que ya tuvieron su momento de fama, quienes gustamos de carteras atemporales todavía tenemos dónde conseguir nuestra nueva favorita.

La nueva colección de Prüne lo tiene todo: formas ideales, colores y el adorado crocco como protagonista de varios modelos. Estas son mis 4 preferidas siendo dos de ellas (las de abajo) parte de la edición limitada Zip Code cuyo precio es de $1890.

En el invierno pasado quedé enamorada del modelo que ven en la foto que venía en varios colores pero yo soñaba con el verde. No la compré y me arrepiento con creces. Al margen de eso, eviten los comentarios sobre nuestras caras con @gonFBA: no tenemos cura.

La colaboración de Lazaro junto a Garza Lobos generó una de las líneas más hermosas que alguna vez haya visto en carteras. Cópula es su nombre y no me pude resistir a sus modelos por lo que la semana pasada le declaré mi amor a uno de los sobres y ahora vive en casa. 

Carteras y sobres de tres tamaños integran la familia de Copula y se consiguen sólo en el local de Garza Lobos (El Salvador 4734). Los precios oscilan entre los $1600 y los $3000 y con tarjetas de HSBC se aceptan hasta 6 cuotas sin interés (con el resto tienen 3 cuotas).



Blaqué también hace gala del estilo clásico con algunas de las carteras de su nueva colección. Menos es más es la premisa que nunca tenemos que olvidar.

Y hablando de Blaqué, esta cartera ya tiene una temporada de vida pero yo la sigo deseando como el primer día que salió a la venta. Cuesta $1400 y cada tanto entro al shop online de la marca para ver si sigue presente ahí. 


¿Alguna otra marca para recomendar que siga un estilo clásico y en la que valga la pena invertir? Espero sus recomendaciones y opiniones.

Como esta semana esta corta, tanto mañana como pasado seguiremos hablando de carteras así que las espero por acá para compartir experiencias sobre aquello que tanto amamos.

¡Que tengan un feliz lunes! ☼

PD: si quieren ver algo más que carteras, los invito a que lean mi nuevo post en Disney Babble donde hablo de los colores de la temporada. Click acá!