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¿Un invierno a precios prohibitivos?

Hermoso abrigo de la nueva colección de Vitamina. Lo pueden comprar por la módica suma de $14000.

¡Buen día a todos! Luego de un largo período de vacaciones de este blog, hoy nos volvemos a encontrar para dar por inaugurado los posteos de 2018. El domingo volví a casa luego de estar dos semanas por Europa (si me siguen en redes sociales estuvieron al tanto de mi recorrido) y finalmente llegó el momento de retomar la rutina con todo. Espero que las pilas y el optimismo me acompañen gran parte del año y si no ya veremos qué inventar para ponerle una sonrisa a cada jornada.

Para mí viajar siempre equivale a compras nuevas. Conforme pasan los años voy reduciendo lo que me traigo ya que el ojo está más afilado y también puedo escaparle a la ansiedad del derrape: prefiero prendas útiles u originales en lugar de grandes cantidades de cosas al divino botón.
Actualmente Europa transita su invierno por lo que fue muy interesante recorrer sus calles con las tendencias que veremos por acá tanto este año como el próximo. Los tres destinos por los que anduve presentan estilos compartidos en lo que a vestir se refiere y por eso me fue fácil enumerar los must have del invierno. Así fue como desfilaron ante mí infinidad de abrigos color camel, botas cortas de charol o similar (en negro y bordó, principalmente), tapados con estampa Príncipe de Gales, boinas de todos los colores, jeans por arriba del tobillo, zapatillas deportivas en looks cuasi formales, poleras, sweaters XL y zapatos con taco chupete.

Es notable como las europeas destacan en invierno pero más que nada porque por estos pagos, cuando el frío llega, parecemos más preocupados por emponcharnos y no olvidar el calor de la frazada que por lucirnos. Allá la historia es otra: las polleras y los vestidos están a la orden del día y las mujeres realmente se ven bellas. Todas ellas, más allá de la edad, las curvas o el estilo personal que adopten. 

Cappio liquida estos abotinados que pueden usarse todo el año. ¿Quieren aprovechar la ganga? Pasaron de $4600 a $4400 y les juro que esta rebaja no es una broma --> click!

Con Diego elaboramos la teoría (!) de que esto es así por dos razones: la primera es muy obvia y es que tienen una calidad de vida distinta. No por algo están en el Primer Mundo y eso se nota no sólo en cómo llevan la ropa (hay un exceso de autoconfianza) sino en los productos que consumen y en las materias primas que se utilizan en la producción. La segunda razón también es obvia pero me da algo de bronca porque con un poco de entusiasmo por parte de la industria local podríamos lograr mejorar un poco. Esto es así: la ropa tiene mejor confección (MUCHO MEJOR) y además hay talles para todo el mundo. ¿Como no se van a ver y sentir bien?

Parece que Cher pecó de exceso de vanguardia. ¿Cuándo pasó a ser similar a Complot?

Igualmente siempre algo se rescata como este tapado a ¡¿$15998?!
Menos mal que no llega a los $16000.

Durante los días que estuve en Barcelona, Madrid y Londres me encontré con las tan aclamadas rebajas posteriores a Año Nuevo. Están vigentes hasta fines de febrero y los descuentos son realmente increíbles. Hablar del 50% es un lugar común para todas las marcas ya que arrancan desde ahí hasta casi el 80% así que imagínense lo poco feliz que me pone la tomada de pelo local y sus carteles de "last chance" o "liquidamos todo". 

Como les decía más arriba no hice estragos al comprar y de hecho me armé varios grupos de fotos con lo que quería conseguir en algunas de las tiendas que me gustan. Una de ellas es Massimo Dutti, una de las marcas tope de gama del Grupo Inditex (también dueños de Zara, como les conté en este post) y allí conseguí un abrigo largo color camel, con 80% de lana, rebajado al 50% y con un precio de 100 euros ($2400). Es decir que este abrigo en plena temporada costaba $4800... ¿lo pueden creer?

Lo usé con camisa o sweater delgado y con temperaturas de 6 grados. Es perfecto.

El abrigo gris lo conseguí en Zara, en su sección más casual llamada TRF. No estaba en liquidación porque, por lo que vi, a mitad de enero sacan una segunda colección invernal que no tiene rebajas en ese momento sino más adelante, cuando la nueva temporada les pisa los talones. En este caso el abrigo tiene sólo 30% de lana y lo pagué 60 euros ($1440); seguramente en unas semanas costará la mitad.


Ambos abrigos en versión lookbook.
¿Qué precio le pondría una marca local a cada uno?

En otro post les voy a mostrar el resto de las compras como unas botas acharoladas de Massimo Dutti o las camisas de Primark (algunas a 4 euros) que son ideales para looks de oficina y que ni necesitan plancha. También, si tienen ganas, les haré un repaso de lo que amé en estas tres ciudades y de algunos de los lugares que no tienen que perderse si es que piensan ir de paseo por allá.

La cuestión antes de terminar es si estamos ante un invierno de precios prohibitivos. ¿Ustedes qué creen? Me gustaría pensar que no, que hay marcas que ofrecen muy buena calidad a precios razonables. Por Instagram me comentaban que uno de los problemas que tenemos es que nos movemos siempre en el shopping y que en Flores y en Once podemos encontrar buenas opciones pero a mí me encantaría poder comprar bien sin tener que investigar todos los puntos de la ciudad.

Me despido con un atisbo de esperanza que encontré en Facebook haciendo scrolling: un abrigo de la nueva colección de Markova a $7460 (caro, lo sé) pero hecho de 100% lana. Comparado a los $14000 de Vitamina hay una diferencia y probablemente cuando lleguen las rebajas lo veremos cerca de los $4000. Algo es algo... creo.

Click para verlo en detalle en la web de la marca

Me voy a la oficina y espero leer sus comentarios a lo largo del día.
¡Que tengan una feliz jornada! ☼

Contrastes


Hace unos días Cher anunció que tenía shop online y me puse contenta porque es una marca que me gusta y cuyos jeans son los mejores que he probado en cuanto a calce. Esta mañana, algunos minutos atrás, entré a conocer la web y quedé bastante asustada por los precios de las prendas. Remeras básicas de algodón (pero esas que de tan básicas muestran algo de la ropa interior) a $900; vestidos de algodón -que parecen remerones- a $1500; jeans a $1800 y prendas de cuero que escalan cómodamente los $8000 y siguen en ritmo creciente.

"Los gustos en vida" es mi máxima cotidiana (siempre que sea posible, claro está). Así es que si veo una cartera, un par de zapatos o un jean que se ajusta perfecto a mi deseo de compra o que, por el contrario, me seduce casi hipnóticamente, lo tengo que tener. A pesar de ese leit motiv diario, hoy soy más puntillosa en la decisión de compra que hace unos años: lo justo y necesario ya habita en mi placard y sólo me dejo sucumbir ante lo distinto. Esto hoy queda reforzado luego de haber paseado por el shop online de Cher. 






¿Recuerdan el post del lunes?, ¿ese dónde les conté que no podía encontrar ningún sweater liviano y terminé comprando uno que ni fu ni fa a $800 en VER? Bueno, en la fan page del blog en Facebook, una de ustedes me preguntó dónde podía encontrar sweaters de ese estilo pero más baratos. Le recomendé que pase por Dafiti que siempre solía tener descuentos pero la verdad es que no tenía más para recomendarle. Y eso fue raro. 
"¿Dónde le puedo decir que vaya si lo que es barato se deshace?". Y así vino a mi cabeza una postal tremenda cuando voy de visita a la casa de mi Mamá que vive en Caballito. A veces el camino me hace pasar por Av. Avellaneda y Av. Nazca, un sábado al mediodía, y el panorama es de no creer: los manteros ya no sólo venden sobre la vereda y en las esquinas sino que usan parte de la calle. 
¿Y eso por qué? Porque está REPLETO de gente comprado. 



Y toda esta ropa, calzado y carteras, ¿también se deshace?, ¿es mejor comprarla acá y pagar 10 veces menos que ir a Cher y pasar por la misma situación pero usando más de 6 cuotas?
No critico ni a quienes compran en la calle ni a quienes lo hacen en el shopping (soy parte de ese grupo) pero me cuestiono por el avance notable de, por un lado, la venta callejera y la cantidad de gente que atrae y, por el otro, los precios exagerados de las marcas que cuentan con un local bajo el techo de un shopping. ¿Por qué la brecha es tan extensa?

No pretendo hablar del país, ni de la economía ni de camisetas políticas con su explicación a cuestas. Sólo traigo el tema a colación porque esto es parte de una misma realidad y me parece que, a fin de cuentas, el cliente siempre es el perjudicado. 
Hace unos años se levantaba la bandera del diseño independiente pero bajo esa etiqueta me he encontrado con verdaderas trapos en forma de prenda y a precios sin sentido. Actualmente apuesto a la inversión en caso de una buena relación originalidad/calidad/utilidad, a la chance de customizar nuestros deseos (ok, no es regalado pero al menos es a medida, según mi estilo y con buena materia prima) y al ahorro en pos de viajar.

¿Ustedes qué opinan al respecto?

Como nota de color, ayer caminaba por Av. Santa Fe y me encontré con una zapatería que tenía diseños bárbaros, muy vistos en marcas boutique pero a la mitad de sus precios. No entré porque lo dudé mil veces: el local no decía nada y mi primer pensamiento era que la calidad no sería buena (y eso que nunca los miré de cerca). Hay como cierto prejuicio sobre lo barato (a pesar de que Av. Avellaneda demuestra lo contrario) y es comprensible entonces que marcas nuevas inviertan fortuna en campañas y locales como forma de posicionar el nombre, y la ropa que se vende deja mucho que desear. 

Un post distinto y reflexivo. Le echo la culpa al resfrío que me agarró ayer y me tiene inmersa en pensamientos y a media máquina.
¡Buena mitad de semana! ☼


Hablemos de abrigos

Ayer les prometí post tardío desde la fan page en Facebook porque a la mañana las horas se me fueron volando y pensé que luego podría escribir pero claramente no tuve cuándo. El fin de semana largo me dejó en estado de relax por más tiempo del esperado y el lunes me costaba reagrupar a mis neuronas. No hice mucho estos días salvo salir algunas veces y darme un festín con House of Cards que finalmente empecé a ver y que, obviamente, me encantó. Así que más excusas no tengo sobre mi faltazo en el blog pero aquí estoy para comenzar la semana (!). Y hablando de ayer, ¿de dónde salió ese calor? Al mediodía estaba esperando el colectivo, vestida con camisa, pantalón e impermeable, y me prendía fuego bajo el sol. Me mata esta época con su tiempo indeciso. Yo ya saqué sweaters, botas y abrigos para empezar a darles uso pero estos días no colaboran. ¿Ustedes ya hicieron el recambio de estación en el guardarropa? Yo ya estoy soñando con poner el acolchado de plumas (¡lo amo!) pero aún falta que se le resten varios grados a la temperatura para poder hacerlo.

Una de las cosas en las que me gusta invertir es en los abrigos. No siempre, porque generalmente me duran mucho tiempo, pero si es algo que disfruto de hacer cuando la oportunidad aparece. Tengo varios y ninguno me ha defraudado. Entre perchas comparten espacio algunos de Normandie (de aquellos años -décadas atrás- en los que la calidad era más que decente), otros de Portsaid y el resto se mueve entre Desiderata, Ted Bodin y Primark, mi última adquisición.

Entre todas esas marcas creo que los que mejor han evolucionado en el tiempo tanto por diseño como por calidad (bah, en eso siempre han sido buenos) son los modelos de Portsaid. Además los precios no son un rapto psicótico de una persona sino que varían entre cifras moderadas a altas; y lo mejor de todo es que al momento de las liquidaciones podemos encontrar rebajas entre el 40 y el 50%, lo cual no es un dato menor.

Varias semanas atrás estuve conociendo lo nuevo de Markova, otra marca que ha sabido moverse de forma inteligente para caminar a un lado de las tendencias y no verlas pasar desde la calle de enfrente. Algunos precios que manejan me parecen algo elevados (quedé sorprendida con una chaqueta a $4900 así como con una cartera a $3000) pero en materia de abrigos creo que no exageraron. ¿A favor? También son respetuosos de que la palabra "rebajas" implica un descenso atractivo de los precios por lo que podemos agendar algunas cosas para esa época.

La nueva colección de Markova en el shopping Abasto (abrigo: $2950)

Mis favoritos ($2150). No tengo ninguno pero adoro los abrigos de cuello redondo.

Días atrás salió un especial de abrigos en LN Revista y salvo los modelos de la nueva colección de Garza Lobos que me resultaron absolutamente originales y encantadores, el resto de las marcas maneja un rango de precios bastante elevado. A partir de los $3000 y subiendo a paso acelerado, entre las páginas de la revista aparecen abrigos de Allô Martínez, Giesso y Uma, casi todos entre $3700 y $5000. 
¿Valen la pena? La verdad que para hacer un juicio acertado debería verlos en primera persona pero, a priori, creo que podemos encontrarnos con modelos similares en diseño y calidad a precios más accesibles.

¿Ustedes qué marcas recomiendan?, ¿algún hallazgo que quiera dejar de ser el secreto mejor guardado?

Mañana nos leemos nuevamente y les mostraré mi nuevo abrigo traído de Londres y a precio ganga.
Besos muchos y feliz martes a todos ♥

Wishlist (algunas cosas para soñar, otras para comprar)

Los precios. ¿Qué se me viene a la cabeza cuando los veo en las vidrieras? Fácil: "¡se volvieron todos locos!". Con la inflación que hay era difícil esperar que la indumentaria no se hiciera eco de ella y así fue; pero hay cosas que a mi juicio están bastante exageradas como una camisa a $2300 o una campera (bonita ella, no lo niego) a $4500 al lado de un abrigo a $6000. 

Probablemente cuando salen de compras y ven estos números la primera reacción es volver corriendo a casa y confieso que no hacen mal: en nuestro placard de seguro tenemos la ropa que necesitamos para transitar la temporada. Pero luego aparece el deseo, ese tirano loco que busca de forma perseverante que tengamos algo nuevo cada vez que se puede. En esa situación mi recomendación es que compren sólo por dos motivos:
1) Si realmente es necesario y en lugar de pagar chirolas por algo que quizás dure poco, mejor invertir un poco más y hacerse de algo de calidad; 
2) Si se enamoraron cual adolescentes de la estampa de ese blazer o del diseño de esas botas. Se dan el gusto y a otra cosa.

El post del día versa sobre el punto 2, aquellas cosas que estuve viendo, que amé inmediatamente y que, según el grado de intensidad del punto 1, veré si hago mías o no. Si no, sólo se tratará de un suspiro virtual hecho post para compartir con ustedes. ¿Quieren ver lo que me ha conquistado?

Yagmour
1. El saco
2. El jean
3. La camisa
4. El abrigo ♥
5. Los mocasines

Ferraro
1. $1980
2. $2680
3. $2700 ♥
4. $2240

Rapsodia
La combinación de negro y dorado me fascina. No tengo precios pero los imagino (ouch!).

de María

Graciela Naum
No puedo elegir una prenda por separado: los looks completos son hermosos. Les recomiendo ver el lookbook completo ya que sirve para inspirarse a la hora de elegir qué usar.

Portsaid
Ambos looks completos me resultaron atractivos para la temporada. Los abrigos promedian los $2000 pero las liquidaciones de la marca son buenas así que si no se puede ahora, sólo hay que esperar un poco.

Ahora espero opiniones. ¿Gustan de lo que se ve en las vidrieras de esta temporada?, ¿por qué tipo de prenda aceptan pagar más caro?, ¿algún capricho agendado para comprar en los próximos días?

Les dejo un poco de música para ponerle ritmo a esta mañana de martes que tiene el gustito de sentirse como viernes ♫ 
Nos leemos el jueves, amigos ♥



De paseo por Palermo. Hoy: Ana Mezho


En el día de hoy inauguramos nueva sección en el blog y la misma será el resultado del recorrido por marcas cuyos locales están en Palermo y alrededores. Como muchas veces no tenemos la chance de acercarnos a Palermo ya sea por tiempo o proximidad (es más cómodo ir en subte hasta el shopping más cercano), acá podrán visitar en detalle las colecciones de las marcas que me gustan y, de esa forma, pueden armarse un GPS especial para cuando tengan la chance de pasar una tarde por este barrio de múltiples zonas (Soho, Queens, Viejo, etc.).
Para darle vida a esta sección, Ana Mezho es la encargada de dar el puntapié inicial.

Conocí esta marca gracias a una lectora que me dejó un mensaje en mi fan page de Facebook (click acá si todavía no le dieron "me gusta") en el cual me comentaba lo original de sus carteras en cuanto a diseño y color. Recuerdo que en ese momento caputré la imagen de pantalla para no olvidarme de contactar a la marca. Pasó el tiempo y fue sólo hace algunas semanas que supe quién le hacía la prensa y tomé contacto. Así fue como pauté una visita al local ubicado en Armenia 1465 (Palermo Soho) y me dejé conquistar por la historia y la calidez de las personas atrás de este emprendimiento.





Las hermanas Erica y Gabriela le tomaron cariño a la industria de productos en cuero gracias a su Papá, marroquinero de toda la vida. Comenzaron su proyecto diseñando monederos de cuero en forma de corazón que se vendían en el local que la familia tenía en Belgrano. Con el tiempo, este amor por la labor fue creciendo y le dieron el nombre de su Mamá a la marca que hace varios años se encuentra con local propio.

El espacio donde las creaciones de Ana Mezho se exhiben es un lugar que denota calidez. Todos los detalles están pensados y cada uno remite a la naturaleza y a lo femenino. Con estantes colmandos de carteras, zapatos y accesorios, el local invita a que entremos en esta familia y nos sintamos cómodos.

En el medio, uno de los tantos monederos de corazón que marcaron el inicio de esta marca.





Los percheros son encantadores.

A mi entender, la estrella son las carteras. Generalmente de tamaño medio a grande, los modelos desbordan de color y originalidad. Dan ganas de usar una de estas carteras cada día de la semana. La marca se caracteriza por la mezcla de texturas y cueros así como también por la combinación de colores, y en su mayoría, son carteras para ser usadas desde la mañana hasta bien entrada la tarde (momentos del día en que necesitamos cargar con varias cosas pero, aún así, no queremos dejar atrás nuestro costado trendy).

Para esta temporada, la paleta de colores incluye coral, verde agua, fucsia, colorado, amarillo, naranja, tonos metalizados y el flúo en distintas tonalidades. Negro, blanco y camel, los clásicos de siempre, también dan el presente.
El must de la colección es el skull bag (en diferentes combinaciones, siempre shocking) y también encontramos baúles, morrales, mini bags, bandoleras y carteras de mano.

Hit total: skull bag.




 




Como ya se hizo costúmbre en este blog, vamos con el detalle de los modelos que más me gustaron y sus precios. Les recomiendo tomar lápiz y papel  para que vayan anotando sus elegidos ;)
















Divinos, no? Lo que más me gusta es la alegría que trasmite cada diseño y sabemos cuán importante es que nuestra cartera hable de nosotras mismas. Yo me anoto al skull bag en camel y un baúl de corazones.

Además de lo anterior, Ana Mezho tiene un compromiso importante con la toma de conciencia del cáncer de mama. Es por esto que junto con MACMA (Movimiento Ayuda Cáncer de Mama) y durante el mes de octubre, en el local se entregará folletería informativa y un porcentaje de las ventas será donado a esta asociación para contribuir a su tarea de orientación, contención y acompañamiento a quienes padecen la enfermedad, a sus familias y a la sociedad en general.
El compromiso de la marca nace por el homenaje que Gabriela y Erica le rinden a su Mamá quien padeció esta enfermedad.
Es importante que sepan que el cáncer de mama es la principal causa de mortalidad en mujeres adultas en Argentina. La detección temprana y el tratamiento oportuno pueden salvar sus vidas. No dejemos pasar el tiempo de nustros exámenes médicos de rutina.

Recordemos esto durante todo el año y más precisamente el 19 de este mes, Día Mundial contra el Cáncer de Mama.

Ojalá les haya gustado este paseo por Palermo, y específicamente por las hermosas creaciones de Ana Mezho y el alma atrás de todo esto.

Quizás les parezca raro que hoy tengamos post atento que hace unos días les dije que sólo iba a escribir tres veces por semana. Bueno, no puedo. Estar desconectada del blog me genera cierto vacío más allá del tiempo extra que pude lograr. Tengo cosas que compartir con ustedes y no me aguanto estar esperando a que sea el día de hacerlo. Así que voy a hacer lo siguiente: a los tres días de publicación (lunes, miércoles y viernes) le sumo uno más que puede ser martes o jueves, según el ánimo y el tiempo... ¿les parece? No me tilden de loca pero me encanta escribir en el blog y evidentemente no puedo desprenderme de esa tarea tan fácilmente.

Ahora sí, les deseo un bello día y nos leemos mañana nuevamente.
Besos ♥