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Mio Zapatos: ¡sorteo!



¡Qué alegría arrancar el año 2.0 con un sorteo! Si bien esto estaba pensado desde diciembre, la idea de hacerlo a principio de febrero fue para inaugurar el año con todo y una de las mejores cosas que podemos regalarnos son los zapatos. Mio es una marca de diseño de autor que confecciona sus colecciones de forma artesanal (a mano y en cuero) pensando en aquellos básicos que no podemos obviar: ballerinas, stilettos, sandalias y botas. Ni más ni menos, cada par esta pensado para acompañar nuestras pisadas durante 365 días pudiendo combinarse con nuestros looks a lo largo de cada temporada. 

Como les contaba en el post del lunes, tengo unas sandalias de Mio que Tati -el corazón tras la marca- me regaló hace un año y que no paro de usar en verano. Y eso es precisamente lo que busco de un zapato: poder adaptarlo a mi día a día más allá del cambio de tendencias. Hace tiempo ya que no caigo en la compra "del momento" porque aprendí que eso luce genial ni bien llega a mi vida pero en unos meses queda totalmente fuera de lugar. ¿Les ha pasado? Mis grandes fracasos fueron unas sandalias con suela de madera imposibles de caminar y unas botas cortas con estampa tipo patchwork. 

Ayer Tati me contaba que para el invierno hará foco en las botinetas y que podremos comenzar a ver algo de eso en unas semanas; pero la colección de verano está en liquidación y estos son algunos de los modelos que más me gustaron (haciendo click en cada nombre van al shop online para ver más detalles del zapato).

Stilleto Adore en aguamarina ($1490)

Ballerina Amie oro ($799)
♥ Favorita ♥

Ballerina Thé ($799)

Sandalia Félin animal print ($650)

Sandalia Urbaine ($650)

Stiletto Adore coco ($1490)

Chata Amour ($690)

Ballerina Brun ($795)

Sandalia Urbaine negro ($650)

Mio hace envíos a todo el país así que si se tientan más allá del sorteo, un par de clicks bastan para que se hagan de un nuevo par de zapatos. Y hablando del sorteo les cuento que se trata de un par de zapatos ¡a elección! Cualquiera de los que figuran en este post u otros de la colección de verano (salvo las botitas Paix que ya volaron) puede ser de ustedes.

Para participar tienen que:
1) Seguir a Mio en Facebook (click acá);
2) Dejar un comentario en este post indicando nombre, apellido, dirección de mail, localidad y par elegido.
3) Doble chance si siguen a Mio en Instagram (@miozapatos) ---> Si hacen esto les pido que avisen cuál es su @ en el comentario en este post. De esa forma sabremos quién es quién en redes sociales.


¿Listas para sumar un nuevo par a la colección? ¡A sumar likes y comentarios!
Tienen tiempo de hacerlo desde hoy y hasta las 21 horas del domingo 7 de febrero. El lunes 8 de febrero les avisaré quién resultó feliz ganadora ☺

¡Buena mitad de semana! ☼

PD: esto estoy escuchando ahora. ¿Y ustedes? #TeamAdam ♥



Eligiendo favoritos en Ape Shoes



Mientras este mediodía una parte de la ciudad estaba dentro de un caos de autos, cortes y manifestaciones, yo decidí evitar un rato ese contexto y me fui de paseo a Ape Shoes para mirar de cerca su nueva colección. Lo que más me gusta de la marca es que retoma algunos modelos clásicos (esos que usábamos en nuestra adolescencia) y les da un giro actual ya sea por detalles del zapato o por sus colores. Me siento como pez en el agua al mirar cada par ya que la mayoría se encasilla en el taco bajo, medio o cuadrado, algo que generalmente escasea y que muchas mujeres que andamos de acá para allá valoramos en demasía.

Mientras observaba la propuesta de temporada sabía que las ballerinas y los mocasines serían de mi agrado pero me sorprendí más de una vez mirando con cariño modelos de zapatos que no suelo usar como sandalias con o sin plataforma. Es que realmente se ve todo tan femenino que dan ganas de tener al menos tres o cuatro pares nuevos ya que sabremos que además de que nos vestirán bien, los usaremos en repetidas ocasiones.
Estuve muy tentada en comprarme unos mocasines pero mi cabeza no deja de repetirme, cual dedo indicador, que estoy a pocos números de llegar a los 100 pares y más que recordar cuál tengo, el problema principal es dónde los pongo.

A continuación, algunos de los zapatos que más llamaron mi atención con la información de precio. Sepan que de jueves a sábado, Ape Shoes se suma al plan Ahora12 (que este año termina el 10 de diciembre aunque esperemos que se renueve) y los días jueves le corresponde a la promoción con Banco Galicia.

$1850
 
$1900
 
Todas y cada una de ellas ♥
$1550

$1850

No son mi estilo pero me tentaron
$2200

$2000

Par preferido ♥
$1900

$2200

Par preferido ♥
$1900

En redes sociales Ape Shoes está en Instagram (click!), Twitter (click!) y Facebook (click!).
El local se encuentra en Montevideo 1640, pleno barrio de Recoleta. Como queda cerca de Green Eat, aproveché la visita por la zona para comprarme el almuerzo ahí aunque después lo cargué varias cuadras ya que el colectivo estaba desviado de su camino y me fui hasta el subte en Corrientes. Los viernes suelen ser movidos pero lo bueno es que en unas horas damos comienzo al fin de semana y por delante sólo tenemos disfrute :D

¡Buena jornada, amigos!

Verano estampado, colorido y soleado



Pienso en verano y la primera imagen que se me aparece es CALOR EXTREMO. No me gusta nada de nada el calor: me pone de pésimo humor y quiero que termine antes de que empiece. Sí disfruto de las tardes livianas, del brindis al aire libre y de las noches más largas; y también alucino con la aparición de colores y estampados que, por una razón que aún no comprendo, deciden esconderse en invierno. 

Sé que muchas de ustedes adora el verano y está atenta a lo nuevo de las vidrieras para renovar guardarropas en esta época del año. Así es como el lunes me fui de paseo al local de Hamartía en Belgrano (Sucre 2351, casi Av. Cabildo) que para mi siempre tiene prendas que no sólo responden a todos los cuerpos sino que además le suman alegría y originalidad a nuestro vestir.

Ella es Verónica, la diseñadora de Hamartía. Cada vez que nos vemos hablamos una hora sin parar y luego hago mi trabajo blogger a las corridas porque el tiempo voló entre charla y charla. 

Tengo varias prendas de la marca y a todas ellas las uso hasta el cansancio ya sea por su comodidad, por lo versátil o por lo original. Para el invierno mis favoritos son las camperas o saquitos: tengo en crudo, gris. negro y coral, hechos con 100% de lana. En el verano busco los vestidos, las remeras y sobre todo los pantalones baggy.

¡Hello estampas! 

¿Y qué me llevé? Fui directo a mi prenda fetiche y compré un saquito color amarillo en versión veraniega. Pronto lo verán por acá porque admite más de una combinación ♥

Como les decía al principio, fue tanto lo que charlamos que me quedó poco tiempo para sacar fotos in situ así que recurro al lookbook eligiendo aquellas combinaciones que más me gustaron. Un dato a tener en cuenta: la mayoría de las prendas viene en distintos colores y estampas así que hay mucho para elegir en un mismo modelo.

Crop Top Ara: $520
Falda Sumi: $730
Vestido Ferdi: $1200

Musculosa Charlize: $620
Falda Tamina: $880
Remera Danila: $650
Pantalón Petra: $880

Crop Top Dasha: $620
Pantalón Leto: $950
Vestido Ferdi: $1200

Vestido Celine: $1200
Vestido Lara: $1500

Campera Cloe (la mía pero en fucsia): $1100

Hamartía tiene otro local en Laprida 1458 y ambas sucursales están adheridas al plan Ahora12 de jueves a sábado. Haciendo click acá van directo a la fan page en Facebook para conocer más de la marca así como para quedar atentas a sus novedades.

¿Qué les pareció la colección? Tengo planeado volver a fin de año para buscar un pantalón baggy ya que los uso sin parar durante los días de calor (¡el subte no admite jean!).

¡Feliz mitad de semana a puro sol!

Hecho a medida



La ropa a medida es un bien en escasez. Ya sea porque no estamos acostumbrados a esta idea o sí lo estamos pero no encontramos quién lo haga, el pensar en crear una prenda desde cero tomando la forma exacta de nuestro cuerpo y las elecciones personales de color, trama y corte es algo que carece de masividad. Quizás por ello es que lo catalogamos de exclusivo y hasta puede pasar que sintamos que se trata de algo inalcanzable. 

Nosotras de compras significa conformarnos con los tres talles del mercado (¡y cruzá los dedos para que lo que dice M no sea un S según la cabeza del diseñador!) y con los colores disponibles (¿cuántas veces quisimos algo pero el color no nos convencía?). Ni hablemos de detalles: botones que no nos gustan, largo de las mangas o de la prenda en sí, tipo de escote y así por infinito.
Ante este panorama es lógico que si tenemos la chance de viajar al exterior alucinemos al ver que los tres talles redundantes de Argentina están acompañados por muchos otros; que los pantalones, por ejemplo, se miden tanto por cintura como por largo de pierna; que probablemente una misma prenda venga en variedad de colores y estilos. Pero eso no es algo que acá suceda y nuevamente caemos en el dilema de perecer ante el mandato general del mercado o seguir usando lo que ya tenemos que nos gusta y nos sienta bien.

En mi adolescencia, más bien en los últimos años de niñez, las mujeres acostumbraban a tener su modista. Mi Mamá varias veces mandó a hacerse polleras y sacos, feliz por la idea de elegir todos los detalles y luego ver la idea hecha realidad en forma de prenda. Eso me parecía muy sofisticado aunque para la época era tan común como ir al shopping. 
Actualmente es Diego quien se manda a hacer trajes o camisas y también lo miro admirada por como lleva adelante el proceso de materialización de su idea, observando las costuras, los botones, el entalle o el cuello y los puños, en el caso de las camisas. 

Hace poco, en el post que comparaba las compras en Av. Avellaneda con las de María Cher en el shopping ("Contrastes"), una de ustedes comentaba que estaba contenta por haber encontrado modista y planificar sus prendas junto a ella. Ansiosa le pedí los datos de la señora pero la respuesta fue una lágrima: está en Mendoza :(

Nunca me hice nada a medida hasta hace unas semanas. Florencia Llompart, diseñadora de prendas tejidas para todo el año, hace rato que invita a que sus clientas customicen modelos de su colección y los acomoden a sus gustos particulares. Quizás te gusta mucho un sweater pero no te convence ni la combinación de colores ni el largo; o querés agregarle algo o sacarle algo. Y mucho mejor aún: tenés una idea propia y querés llevarla a la realidad. 
Florencia se encargaba de todo esto y vos pagabas un 10% más de lo que la prenda original costaba.
Ahora el servicio se abre al público. Con esta carencia de formas, talles, colores e ideas originales, acá está la oportunidad de elegir qué queremos lucir y quedar conformes con ello.

Haciendo click acá van directo a la web para conocer más de este proceso. ¿Sos del interior? No te preocupes que por mail también se puede realizar.

Veamos con algunos ejemplos de la nueva colección de Florencia Llompart cómo podrían ser modificados según nuestro gusto (bueno, en este caso, según el mío, pero seguro se harán la idea):

Te encanta este poncho pero te gustaría más largo o con los flecos de color negro porque te parece que va a combinar más

¿Por qué arremangarlo? Mejor si lo pedimos con mangas 3/4 y un poco más corto

Divina esta chaqueta aunque podría quedar genial si combinara dos colores, no?

Amé el largo de este saco y su caída pero ¿y si lo pido de un sólo color? O por el contrario: me encanta la mezcla de colores pero por mi estilo debería ser mucho más corto, como una chaquetita.

La moda del poncho llegó para quedarse: ¿en cuántos colores lo podemos imaginar?, ¿y un poco más grueso para el otoño?

¿Qué tal sin la espalda no tiene estampa?

Un poncho corto que bien podría ser largo

Jugando con estas propuestas comencé a pensar qué quería y caí en lo obvio: un comodín. A veces es tan difícil encontrar una prenda básica, nítida, ni casual ni elegante... válida para cualquier ocasión. Me reuní con Florencia, tomó mis medidas, charlamos de mis gustos, toqué tejidos, observé tramas, modifiqué escotes, sumé detalle en las mangas y las pedí largas para poder usarlo todo el año. Así diseñé con ella un sweater perfecto para mi rutina que en verano se lleva sobre la piel y en invierno admite camisas.

Simple e ideal. Probablemente les guste o quizás no pero lo que importa resaltar es que está hecho según todas las ideas que tenia en mi cabeza. Además tiene mi forma lo cual lo hace perfecto por la única razón de que no estamos acostumbradas a llevar prendas que se vinculen de forma exacta con nuestro cuerpo.

Elegí una espalda con dos tramas

Así lo imagino en otoño

¿Qué opinan de este servicio?, ¿no sería espectacular que todas las marcas lo ofrezcan? Además de esta manera se crearía un vínculo con el diseñador y se solidificaría la relación con la etiqueta, algo bastante complicado de lograr hoy en día cuando parece que los diseñadores crean prendas para mujeres que no existen. 

Leo sus comentarios mientras pienso cómo soportar la jornada de hoy con este calor intenso. 
Sale danza de la lluvia en breves.
¡Buen lunes! ☼

El sweater de media estación

Este clima es un caos, ¿no les parece? Ya sé que estamos más que acostumbradas al entretiempo pero siempre presenta algún problema (conocido o no). Me encanta despertarme y acostarme con una temperatura de 10° en promedio pero durante el día no sé cómo elegir la ropa y me debato entre el abrigo y el saquito de lana.  Aún quiero usar abrigos aunque me queda claro que debería ir pensando en archivarlos hasta el próximo invierno y darle lugar al blazer, prenda tan versátil y útil durante la media estación. En este contexto, sigo usando sweaters pero los prefiero más livianos. Los combino con camisas o los dejo andar solos por la vida ya que no me animo aún al look 100% primaveral (que sería sólo la camisa o pasar sin escalas a la remera).

El viernes salí de casa con una camisa blanca larga y encima un sweater negro más corto, de corte cuadrado y grueso. Lo compré en Portsaid hace unos meses y fue una gran inversión ya que hasta hoy le he dado muchos usos. Como sea, salí con esa combinación pero durante la tarde sentí calor y era claro que el sweater molestaba (arriba llevaba abrigo, ¡imagínense!). En lugar de ir por el camino más sencillo que era sacarme el sweater, aproveché un ratito libre entre la oficina y el encuentro con Diego y amigos, y me fui a ver qué ofrecían las marcas en materia de sweaters livianos. Pasé por Yagmour, Portsaid y VER sólo porque me quedaban casi en la misma cuadra y no tenía demasiado tiempo de paseo. 

La primera impresión que tuve es que en los locales se habla VERANO. Hay algunos saquitos de hilo que acompañarían perfectamente a la media estación pero el resto de las prendas parecen pensadas para pleno enero. Es algo que no entiendo ya que, si bien el invierno es cada vez más corto y el verano cada vez más intenso, aún tenemos períodos considerables de entretiempo climático. Mis pensamientos en ese momento se resumen a tres:

Hoy no puedo ir a la oficina con blazer de lino: a la tarde/noche me da frío. 
Geniales las bermudas, re cancheras... ¡para diciembre!
¡Qué linda variedad de musculosas! Las agendo para Navidad.

El viernes no dejé de preguntarme por qué no se piensan las colecciones en función de la realidad, del uso concreto que le daremos, de las mujeres que luciremos esas prendas. Me espanto, por ejemplo, con la cantidad de gladiadoras que veo en las vidrieras de zapatos: ¿quién las va a usar?, ¿acaso no sería más rentable/inteligente pensar un zapato en función de contexto en el que se usará o del tipo de mujer que lo comprará?

En fin, entre preguntas al aire y respuestas sin sonido, finalmente salí de mi problema comprando un sweater liviano en VER cuyo precio me asustó un poco ($800) pero ya estaba harte de mirar y no encontrar y, como les dije más arriba, el tiempo era escaso y tenía un compromiso sobre la hora.

El talle es S pero queda grande así que estimo lo pensaron suelto. El detalle en el cuello no termina de convencerme aunque es femenino. 

Ni Portsaid ni Yagmour tenían un sweater similar, sólo saquitos. En las tres marcas, en general, la ropa no decía mucho pero quizás lo vi así porque iba con una idea fija en la cabeza. Eso sí: me vuelven loca los percheros de VER abarrotados de prendas, arrugadas y apretadas. Hay tanto para ver que te dan ganas de salir corriendo. 

Hablando de sweaters livianos, estoy contenta porque mañana me voy a encontrar con el que diseñé junto a Florencia Llompart hace unos días. Elegí el corte, los materiales y color según su colección de Primavera/Verano y ella se encargó de tomar mis medidas y terminar con todos los detalles. Es un servicio que siempre le ofreció a sus clientas pero que no lo difundía. Ahora lo hace y es genial porque podés customizar una prenda de su colección a tu gusto o crear una de cero junto a ella, teniendo en cuenta los modelos que la marca suele tener. Bajo el hashtag #ComoSeHaceMiPrenda van a poder ver los diseños que hicimos junto a @tendenciera y @blocdemoda y ojalá tentarse para crear uno propio y no andar dando vueltas por todos los locales cercanos. Luego les cuento cómo quedó el mío ♥

Termino este post aún en pijama -aunque bañada- y pensando qué voy usar hoy mientras veo que el sol está peleando con las nubes y que la humedad se está colando por un costado sin que la vean.
¿Cómo lidian con la media estación?

¡Lunes feliz para todos! ☼

Carteras de verano y looks para lucirlas



La semana pasada fue la presentación de colección de Peter Kent en su local sobre la esquina de Libertad y Arenales. No pude asistir y por ello hice lo que suelo hacer en estos casos: pauto cita otro día y paso a conocer de cerca la propuesta de temporada, cámara en mano y con la tranquilidad de saberme sola en el local. En los eventos todo es más vertiginoso por cuanto charlás con gente, estás pendiente de tomar algo rico y quizás cuando le querés sacar foto a algo que te gustó, hay dos personas haciendo lo mismo en ese momento. 

¿Con qué me encontré ayer? Muchos modelos de siempre están reversionados con los colores de esta época del año o con detalles originales y de edición limitada. Lo que más me gusta de la marca, y lo hablaba ayer en el local, es que sus carteras no son ostentosas y podés andar tranquila en el subte con una modelo casual que de primeras pasa desapercibido pero en detalle es una joyita única que vive en nuestro guardarropa.


El clásico baulito Amsterdam con una manija de edición limitada





Y precisamente en esa idea de poder usarlas en el día a día, pensé el post de hoy como una guía de looks para combinar carteras de este estilo sin que nos cueste demasiado pensar qué prendas sumar. De partida, a mi juicio, si la cartera se lleva todas las miradas entonces lo mejor es que el resto del look acompañe de forma sobria, no compitiendo por el estrellato. Esto es válido tanto para el día como para la noche aunque si arriesgan al "mas es más" tienen rienda suelta para jugar con su estilo y descubrirse. Alguna vez pasé por esto y gracias a ello supe qué no quería usar nunca más (o cómo no combinar algo). Me recuerdo en esa época y no entiendo por qué salía así a la calle... ¡y eso que no era adolescente!
En fin, ya sabemos que en moda siempre estamos sujetos a un prueba y error aunque muchas veces podemos darle una segunda chance a algo que rechazamos años atrás.

Para comenzar con los looks a partir de algunas de las carteras de Peter Kent, voy directo a un conjunto lucido en persona por @tendenciera, días atrás en la Semana de la Moda de París y luego del desfile de Dior (¡suspiremos por esa experiencia!).

El sobre París en París. Matilde lo luce en un evento diurno con vestido de lino de DM, chaqueta negra de cuero y sandalias.

Primer plano para el sobre París


El resto de los conjuntos los armé con Polyvore, web ideal para construir looks, sumar ideas, inventar collages (recomendadísima). Elegí carteras de colores vivos y algunos clásicos eternos y las prendas son todos hits de temporada: el jean Oxford, el pantalón Culotte y el vestido camisero. 

¡Hola fin de semana!
Nada más cómodo que un jean que nos quede bien, calzado que no moleste, camisa y saco (en este caso elegí un impermeable). La cartera puede ir en la mano o al hombro y su manija con piedras aporta una cuota extra de accesorios.

¡Hola día laboral!
Adoro este tipo de pantalón ya que permite que destaquemos la cintura usando prendas cortas o entalladas en la parte superior. Tengo uno de hace mil años que compré en Zara cuando aún este estilo no estaba de moda. Hoy los pueden encontrar por todos lados.
Se suman unos mocasines y dos modelos de cartera para elegir: una que combine con la gama de todo el conjunto o, por el contrario, otra que desentone y sume un nuevo color al look.

¡Hola salida con amigas!
Ya sea con tacos altos o bajos, los vestidos camiseros apuestan a ser LA prenda del verano: son cómodos, livianos y versátiles ya que cuando el clima apunte al Otoño, podemos usarlos con jeans ajustados y botinetas.
En este caso las carteras acompañan la idea de Primavera/Verano con colores claros y detalles a la vista.

La colección también se nutre de zapatos y accesorios. Entre mis preferidos se encuentra un cinturón tipo lazo que se ajusta cómo más nos guste. Nuevamente apelo a los looks de @tendenciera en viaje para mostrarles este complemento.

¡Cinturón directo a wishlist!

Y un poco más de lo que vi ayer:






Ya sea con estas carteras o con otras, espero que los looks armados les ayuden a elegir qué usar cuando las ideas desaparecen de la cabeza. Así estoy yo en este momento: tengo la tarde ocupada y no se me ocurre qué ponerme. Nos suele pasar, no?

¡Feliz mitad de la semana! Ojalá que el sol no se vaya ☼