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Básicos a toda hora

Graciela Naum SS 16-17

Si hay algo que no pasa de moda eso son los bien llamados "básicos". Generalmente nos referimos a aquellas prendas que deben estar presentes en nuestro guardarropas, más allá de que tengamos períodos en los que nuestro estilo varía constantemente. Estos must have no son un misterio pero a veces vale la pena recordarlos:

1) El jean chupin
2) El jean recto
3) La camisa blanca
4) La remera blanca
5) El pantalón negro
6) El blazer de un solo color

Podemos sumar más cosas a la lista, entre ropa y accesorios (el par de zapatos de taco, la cartera de buena calidad, un abrigo negro, el collar de perlas) pero si contamos con algunas de las prendas antes enumeradas entonces tenemos la chance de armar una buena cantidad de looks comodín. 

En nuestras vidrieras locales muchas veces parece una travesía el poder encontrar básicos de calidad. Hace bastante estoy en la búsqueda de una remera blanca, no muy corta ni muy larga, de una tela simil lino o algodón Pima, no demasiado ajustada pero tampoco tan suelta; en fin, todos estos requisitos nunca son satisfechos y por ello sigo buscando.

¿Y el blazer negro?, ¿aquel que entalla correctamente y cuya tela da forma? El mío tiene siglos y es de Zara, como la mayoría de los que tengo en casa. Respecto del resto de las prendas que integran la lista de básicos, ninguna de las marcas que tengo son argentinas. Cuando descubrí Mango en Colombia supe que había dado con LA marca de jeans. Con el pantalón negro me pasó algo similar y todos los que tengo (son varios, no podía ser de otra forma) están firmados por Zara
En resumen, cuando de básicos funcionales se trata, la respuesta está por fuera de nuestra frontera. Y lo mismo pasa con la inspiración ya que las figuras locales suelen tener un estilo bastante lúdico donde reinan las estampas y alguna que otra combinación impensable. La excepción a la regla es Juliana Awada, mujer con un estilo digno de imitar.

Mis dos favoritas en Instagram son @ma_anmi y @9to5chic. A ambas llegué de casualidad y lo que más me gusta de sus looks es el continuo uso de básicos, tanto en prendas como en colores.

@ma_anmi

@ma_anmi

@9to5chic

@9to5chic

¿Dónde conseguir prendas similares por casa? Desde ya que Zara es siempre una buena opción pero otra marca que me tiene enamorada hace varias temporadas es Graciela Naum. Su lookboook Primavera/Verano 16-17 es una eterna wishlist.

GN SS 16-17

GN SS 16-17

GN SS 16-17

En una época saturada en varios sentidos (desde las estampas hasta el exceso de pantallas en casa), volver a lo simple, neutro y clásico parece una gran opción. El problema es encontrar el lugar que nutra a nuestro vestidor con las prendas que necesitamos.
¿Dónde compran ustedes sus básicos?


¡Nos leemos en este día soleado! ☼

Lluvia de likes al kimono largo

Awada SS 16-17

El verano pasado apareció entre nosotros la fiebre del kimono. Con estampas notorias, flecos, a crochet y mangas japonesas, los kimonos invadieron las vidrieras y también los guardarropas de la temporada. Pero a mi no me terminaban de convencer ya que la mayoría eran cortos y anchos, en definitiva, poco sentadores; era como ponerme una sábana de una plaza encima que más encima venía con flecos, rosas bordadas o borlas colgando. No, gracias!

No cuenten conmigo, señores.

A pesar de ello la idea general me gustaba por un único motivo: odio mis brazos (todas estamos enojadas con alguna parte de nuestro cuerpo, no?) y esta prenda parecía ser la salvación para esos días de verano en los que quisiera andar de musculosa sin mostrar todo. Lástima que el estilo que arribó a nuestros pagos fue demasiado boho-chic y claramente no me representaba.

Entre algunas de las cuentas que sigo en Instagram es la de Laura Puddy una de mis preferidas. Ella es una estilista londinense que se caracteriza por usar neutros (generalmente jean azul o negro y remera o camisa ídem) combinándolos con una prenda shocking y excelentes detalles en materia de zapatos y carteras. Me identifico con su estilo de menos es más por lo que llamó mi atención el uso de kimonos largos con mangas no tan anchas.

@laura_puddy

@laura_puddy

@laura_puddy
Suspiremos ♥

Con las imágenes de los looks de Laura en mi cabeza, no dudé en hacer mío un kimono/camisa larga/abrigo de verano que vi en Zara hace unos días. Es negro y tiene tablas desde la cintura y hasta los pies. La foto no le hace demasiado justicia pero esta mañana estaba todo oscuro por la lluvia y ni los filtros pudieron mejorarla demasiado.

La foto es una lágrima, lo sé. Prometo lucirlo en breves para que lo vean lookeado.
(Zara Av. Santa Fe, $1800)

Creo que esta prenda es la salvación a la hora de levantar una combinación sin demasiada gracia o también para tapar de forma elegante aquellas partes de nuestro cuerpo que no nos fascinan (los brazos, en mi caso). El modelo de Awada que ilustra el comienzo de este post será mi próxima compra salvo que el precio no tenga razón de ser. En ese caso, seguiré buscando opciones. 
¿Algún dato para aportar?, ¿ustedes se suman a esta tendencia?

¡Excelente fin de semana largo, amigas! 

La moda más allá del talle M

Ashley Graham (@theashleygraham)

Los días martes tienen un tinte académico. Por la mañana doy clases en la Universidad de Palermo y por la noche soy alumna en UCES. La semana pasada una parte del contenido de ambas citas en el aula coincidió y me dejó pensando al respecto de lo que hoy denominamos "la belleza real". 

Por un lado, en mi rol de docente, uno de los temas que traté es el consumo y el efecto espejo. Muy resumido, se trata de cómo consumimos ciertos objetos y servicios buscando reflejar nuestra identidad en ellos, como si se tratara de un espejo; y este espejo no nos da la imagen "real" sino aquella imagen que nosotros creemos real. ¿Se acuerdan cuando, hace unas semanas, hablamos de las tendencias y de cómo a veces caemos en ellas para poder pertenecer a un grupo o sentirnos parte de lo que está de moda? Esto es exactamente lo mismo y el resultado suele ser la frustración de darnos cuenta que esa imagen es efímera y no cumple con nuestras expectativas más profundas.

Pasando a la clase de la noche, una de mis compañeras comentó que es asesora de imagen pero que no encuentra el nicho ideal al cual apuntar. Nos dijo que quiere parecerse a su competencia pero no sabe cómo destacarse entre el resto de las asesoras de moda. Mi respuesta inmediata fue que logre diferenciarse apuntando a un grupo de mujeres al cual la moda le huye: aquellas de talle XL. Estas mujeres muchas veces no saben qué parte de su cuerpo conviene destacar, no le resultan las combinaciones de colores y desconocen prendas que le sentarían mejor que otras. 

En uno de los ejemplos que compartí respecto del espejo inconsciente que le atribuíamos a cada producto/servicio, la campaña de Dove fue la más movilizante. Algunas de mis alumnas (¡y yo misma!) quedamos sensibilizadas por esta realidad tan terrible que es luchar con la imagen que tenemos de nosotras mismas y cómo, por momentos, eso nos atormenta (la adolescencia es la etapa que más solemos sufrir).



Cómo nos vemos versus cómo creemos que nos ven. Esta es la cuestión principal que toca a la moda y a otras esferas de nuestra realidad.

En la actualidad hay tal exceso de detalles falsos (siendo la tendencia del contouring el punto máximo de lo irreal) que estamos siendo testigos de una vuelta a lo básico. En este constante vaivén en el que vive la moda, de a poco vemos que el rostro a cara lavada combina muy bien con el jean de corte noventoso, ese que no marca las curvas y pareciera tener el único propósito de vestirnos.

Oysho, marca de lencería del Grupo Inditex, propone curvas y encajes (@oysho)

River Island nos muestra que el jean no calza igual en todos los cuerpos (@riverisland)

La última colección de Christian Siriano (diseñador que salió de una de las primeras temporadas de Project Runway) convoca a mujeres de todos los talles.

¿Y por casa cómo andamos? Atrasados, por supuesto. Vaya a saber por qué pero pareciera que en la mente de los diseñadores las mujeres poseemos medidas de modelo desde nuestra adolescencia y hasta la tercera edad. Con esto no me refiero a los talles XL sino aún más cerca, al falso M o al extraño L. Después se quejan cuando las ventas no resultan (y eso que no me estoy metiendo con los precios) y terminamos renovando vestidor cada vez que podemos viajar a otro país.

Como nota al pie, dos ejemplos del momento rupturista que estamos viviendo, el cual no sólo sacude a la moda sino también a la vida misma. El primero de ellos es el comercial de Kenzo para promocionar World, su nueva fragrancia. En el nos muestran que podemos salir de los cuentos de hadas y las fantasías románticas: los perfumes también representan energía, de la buena, de la mala y de la delirante.

El segundo comercial le pertenece a Ikea, la empresa sueca de venta de muebles y decoración. Para que compremos los objetos que integran la habitación de un niño el tema principal es el divorcio. ¿Podemos hablar de eso en una campaña? Si es de esta forma, claro que sí. Nada como apelar a las emociones reales para que nos enamoremos de un concepto (y así también lo hagamos de una marca).




IKEA - Every Other Week from Ourwork on Vimeo.


Romper esquemas, de eso estamos hablando. Basta de perseguir un "deber ser" añejo y carente de sentido. Las marcas alrededor del mundo lo han entendido pero a nivel local todavía nos queda mucho trabajo por delante. Ojalá que mi compañera de curso tenga ganas de meterse en ese camino y aportar su granito de arena para el cambio.

Nos leemos durante el día y espero que no salgamos volando... ¿dónde se esconde la primavera?
¡Feliz jornada!

Zapatos que nos trae la primavera

Mishka SS1617

No puedo con mi genio: quiero más zapatos. Mientras buscaba las fotos para este post estuve asiiiii de darle click a la compra de un par de abotinados con los que sueño hace rato pero lo pensé dos veces y no lo hice. ¿Y por qué no? Bueno, primero y principal, no los necesito y me falta lugar para guardarlos; mi culpabilidad es aún mayor al confesar que muchas veces olvido qué tengo así que, al menos por ahora, no debería seguir comprando. Ni hoy ni mañana... ¿quizás la próxima semana?

Hace unas semanas estuvimos conversando acá acerca de las tendencias y ese constante "lo tenés que tener" que casi nos obliga a consumir para poder estar a la moda y pertenecer vaya a saber a qué. Más allá de que mantengo mi opinión al respecto, no puedo negar que muchas veces cada temporada nos brinda nuevos objetos de deseo y dejarse tentar por ellos es un permitido que todas nos debemos. Con mirar nada se pierde y si de la ñata contra el vidrio pasamos a la compra, entonces celebro eso: la auto-gratificación es el mejor regalo que nos podemos hacer ♥

A partir de la seducción que los zapatos ejercen en mí, reuní varias imágenes de los modelos más interesantes que he visto para la primavera que se asoma. ¿Gustarán ustedes también de ellos?

Alfonsina Fal

Antes Muertas ($2290)

Cést Fini

de Maria

La Leopolda ($1750)

La Leopolda ($1490)

Les Fauves

Mishka ($4360)

Tengo un amor profundo por el taco cuadrado, los abotinados, los moños y los colores tendencieros (habano, amarillo, naranja y metalizados). Ni idea si me compraré alguno de estos pares pero sí que voy a pasear por sus fotos una y otra vez. Es un buen ejercicio recrear la vista con objetos de deseo, ¿no creen?

Hablemos de zapatos: ¿qué próxima compra tienen en mente?

¡Buen jueves a puro sol! ☼

Compras y relax en Chile


Viajar sola es algo que nunca había experimentado. Siempre lo hice con alguien o tenía quién me recibiera en destino pero esta vez cumplí con ese deseo de larga data; esas ganas de pasar unos días conmigo misma, de no tener itinerarios y de disfrutar del silencio. Antes de decidirme por Santiago de Chile pensé en mil destinos pero todos parecían mejores en compañía de Diego y por ello opté por cruzar la Cordillera. Chile nos queda cerca, ambos lo conocemos y yo soy local allí: la escapada perfecta. Me fui el miércoles 3 de agosto y el domingo 7 por la tarde ya estaba de vuelta en los brazos del dueño de mi corazón; esos brazos que son más hogar que cualquier metro cuadrado.


¿Y qué hice durante casi 5 días sola? Caminé, fui a dos shoppings, vi una película en el cine rodeada de adolescentes ("Suicide Squad", no me gustó), me acosté temprano, dormí mejor que nunca, recorrí el Parque Araucano (por suerte los días tuvieron clima perfecto) y me desenchufé lo más que pude. Ya para el último día quería estar de vuelta en casa: extrañaba a Diego, a Mini y a mi rutina; pero el poder poner en pausa el ritmo cotidiano es algo que recomiendo ya que vale la pena compartir tiempo con nuestros pensamientos, sin prisa y sin compromisos.



Aunque este viaje no fue pensado para desatar mi pasión por las compras, claramente es algo que no pude evitar. Tanto tiempo libre con los shoppings a mi entera disposición... ¿podía ignorar eso? Dos veces estuve en el Costanera Center y una en el Parque Arauco. El primero quedaba a tres cuadras de mi hotel así que lo usé para recorrer tiendas, almorzar y hasta para hacerme las manos. Al segundo llegué en subte, previo paso por el Parque Araucano (un pulmón verde XL en el medio de la ciudad) y con almuerzo de sushi con Pisco Sour porque yo lo valgo ;)

Haciendo un repaso por las tiendas que visité vuelvo a afirmar que el local de H&M no merece que le dediquemos demasiado tiempo. Además de que estalla de gente, las prendas son de mala calidad y tampoco brillan por su originalidad. Los precios son convenientes, de eso no hay dudas, pero considero que es mejor invertir el dinero en otras marcas con mejor oferta. Zara es un buen ejemplo de ello y también mi perdición: la variedad es sublime y muchas de las prendas son las que se venden en Europa que acá no llegan (vi pantalones y camisas que en abril conocí en los percheros de Madrid).
Otra marca que conviene visitar es Mango. Sus jeans no tienen desperdicio: son cómodos, cancheros y están a buen precio. Los conocí en Bogotá y no los cambio por nada. Hablando de recomendados, en Ripley (una de las tres tiendas departamentales más grandes de Santiago) la propuesta de Cacharel y Trucco me encantó. Ambas marcas ofrecen prendas femeninas, de géneros nobles e ideales para el día a día laboral. 
Fuera del rubro indumentaria es obligatorio que se den una vuelta por Jumbo ya que dan ganas de traerse todo. Tanto los productos importados como los locales superan con creces a lo que solemos ver por acá. Destaco la variedad de sabores en yogurts y jugos, las marcas de té, los fiambres, las bebidas en general y hasta los snacks (yuca, platano frito, almendras ahumadas... una fiesta). 

Hablemos de precios y ropa. Si bien Zara y Mango manejan precios internacionales promedio, todo termina siendo un poco más barato que acá. Compré dos jeans, cada uno a 39990 pesos chilenos lo que equivale a menos de $900 argentinos. En Zara compré 4 pantalones de vestir: tres estampados y uno negro clásico con un precio promedio de $550. También me regalé un par de zapatos cuyo precio no alcanzaba los $450 (y eran de la nueva temporada).
Las cajas de té Twinings que acá se venden a $130 allá las conseguí a $45. Son detalles pero en la suma final representan una gran diferencia y si a eso le agregamos que la variedad supera con creces a lo que vemos en casa, entonces la escapada de compras es un gran acierto.

Algunas fotos ilustrando mis nuevas adquisiciones:

Pantalón de Zara

Pantuflas de Falabella a $135

Camisa de Zara y el infaltable Pisco

Camisa de Mango a $550

Té ♥

Jean de Mango

Otro pantalón de Zara

Jersey de Trucco a $830. Es lo más caro que compré pero me encantó y era de la nueva temporada.

Zapatos de Zara

También traje vinos, aros, artículos de decoración de CasaIdeas (cortina de baño, camino para la mesa, cubiertos de copetin, etc), golosinas y en el Free Shop de Argentina me compré tres perfumes (dos de ellos a mitad de precio). No fue una locura de compras porque pensé cada cosa desde dos lugares: si realmente lo necesitaba o si estaba enamorada. Teniendo en cuenta la primer consigna, todo lo que vi en H&M era más de lo mismo en mi placard así que preferí derivar el gasto hacia otras cosas.

En diciembre voy de nuevo y esta vez junto a Diego. Planeo conocer otros lugares ya que si bien era mi plan en este viaje, me di cuenta que estando sola es más divertido dormir hasta tarde y perder horas en el shopping sin que nadie se aburra.

¿Alguna de ustedes estuvo en Santiago o piensa ir?

Las leo durante este día soleado ☼

La tendencia de la "no tendencia"



"Esto se viene con TODO para el verano". Les presento a una de las frases que menos me gusta escuchar (la otra es el "¿todo bien?" cada vez que te encontrás con alguien. Al respecto les recomiendo esta publicidad de Melitas que no tiene desperdicio).

Lo que se viene con todo en unos meses, desaparece con todo en poco tiempo porque una nueva temporada se acerca y hay que correr a darle vuelta a la hoja de la moda local. Quizás esto suene a desencanto (algo de eso hay, lo admito) pero no me gusta ir detrás de la tendencia como si fuera la última tarea pendiente que tengo en este mundo. Cuando uno comienza a estudiar la nota al pie del mundo de la moda se da cuenta que, a fin de cuentas, todo se trata de un negocio y como tal su único objetivo es vender. 

Hombros al descubierto o escote Bardot. Lo vamos a ver en todas las revistas y blogs pero, ¿es apto para cualquiera?

Varios años atrás, cuando daba mis primeros pasos en la rutina #FashionBlogger, era una abanderada del "¡se usa!" y disfrutaba de hacerlo. Estar en sintonía con lo que claman las tendencias es también pertenecer a algo; sos moderna, sos canchera, sos osada... destacás. Esto último es un arma de doble filo porque, en ese afán de estar a la moda, incurrimos en muchos errores siendo el principal el no tener conciencia de nuestro cuerpo y ponernos toda la vidriera de nuestra marca favorita. Así aparece el corte de pantalón que nos sienta incómodo, los zapatos que no nos dejan caminar más de una cuadra o el saco que acorta demasiado la figura. 

Lluvia de pompones anticipa el pronóstico del verano argentino. La pregunta es ¿qué vamos a hacer con todos los pompones cuando en un año estén totalmente obsoletos?

Antes de irme a Chile alguien me dijo que aproveche para comprar las últimas tendencias, que de seguro allá estarían a la venta y a mejor precio. Claramente no hice eso y fui directo a comprar aquellas cosas que están en lo que para mí es el último grito de la moda: lo que me queda cómodo y lo que me gusta. Cuando hago referencia a la tendencia de la no tendencia la idea es hacer hincapié en un nuevo tipo de consumidor que elige sin dejarse bombardear por lo que lo rodea. Con esto no quiero decir que no podemos tentarnos con la novedad; pero lo principal es entender nuestras formas y considerar la rutina en la que estamos inmersas.

¿Alguien dijo mocasines metalizados? ¡Los quiero todos!

El mayor punto a favor que tienen las tendencias es que nos permiten descubrir formas, colores y combinaciones que nunca nos imaginamos. Así abrimos la cabeza para poder re-pensarnos desde otro estilo que se adapte a lo que objetivamente nos queda bien. Ir jugando con ello es algo maravilloso que tiene la moda; su aspecto lúdico nos enseña un poquito más sobre nosotros mismos. Eso sí: basta de decirnos "esto se re usa" o "tenés que tenerlo YA". A esta altura del partido, con redes sociales y globalización, somos capaces de escuchar el consejo pero tomar nuestra propia decisión.

Mi consejo es simple: si se usa el amarillo, te encanta como color, nunca se te hubiera ocurrido sumarlo a tus looks pero sabés que no te queda bien del todo, compralo en accesorios (carteras, zapatos). Los pompones te parecen divertidos y en gladiadoras se ven geniales pero sabés que tus piernas no se adaptan a esas tiras hasta la rodilla = buscá pompones en sandalias. 
No usemos aquello que no nos sienta y no compremos algo que nos consta que dejaremos de usarlo en unos meses. Y sé lo que les digo: pasé años consumiendo moda y tendencias de manera desenfrenada.

¿Qué opinan sobre esta mirada?, ¿a favor o en contra?
Nos leemos durante la jornada.

¡Buen día para todas! ☼

Algunas pequeñas cosas sobre nosotras



Siempre disfruté de los cuestionarios. Cuando era adolescente hice uno con varias preguntas respecto de mi misma y lo fui respondiendo varias veces hasta que cumplí 18 años. Me gustaba re-leerme y ver qué pensaba o qué sentía sobre una pregunta en particular a lo largo de los años: creo que es una buena manera de analizarnos, conocer un poco más de nosotros mismos y ver si estamos en el rumbo que alguna vez soñamos. ¿Vieron que dicen que a los libros hay que leerlos varias veces y en determinados momentos de la vida? Con los cuestionarios pasa lo mismo: distintos enfoques, otras prioridades, un presente que va cambiando. Considero que escribir sobre aquello que sentimos es una excelente forma de abrirnos hacia nosotros mismos, algo que a veces cuesta porque estamos tan ensimismados en la rutina que nos olvidamos de conversar con nuestro interior.

El cuadernito que ilustra este post lo encontré en Londres, en una librería que invitaba a quedarse a vivir ahí. Como reza su tapa tiene 642 pequeñas preguntas que confiesan algo sobre nosotros mismos. Lo voy completando de a ratos y generalmente me relaja hacerlo; el auto-conocimiento califica como terapia.

A cada cosa que respondo le pongo fecha porque así luego sé qué pensaba en determinado momento de mi vida. 

Ordenando cuadernos, libretas y blocs (estoy llena de ellos: ¡adicción!), al tomar mi pequeño libro de preguntas y respuestas recordé este post de 2013 en el cual compartí con ustedes un cuestionario con 11 preguntas y que obtuvo más de 100 comentarios. A partir de ello pude conocerlas un poco más y también descubrir lo mucho que tenemos en común. Es notable cómo uno se puede nutrir con las palabras de otros, aunque se trate de personas que no conocemos personalmente y que -en algunos casos- hayan tenido una estadía breve en este blog. Celebro el feedback de las redes sociales junto con la oportunidad que brindan de tender una mano amiga en el entorno de la virtualidad.

Hoy quiero repetir la idea. Luego de haber leído las respuestas del post de 2013, me intriga saber más sobre mis lectores actuales y, claro, que ustedes sepan un poco más de quien suscribe estas palabras ☺

A continuación seleccioné 5 preguntas del librito inglés. Van mis respuestas incluidas y las invito a hacer lo mismo con una, algunas o todas las cuestiones planteadas. 

1) ¿Dónde te gustaría jubilarte y qué 3 cosas esenciales te llevarías?
En Aruba. Tendría playa, arena blanca, Smokey Joe's (es un lugar para comer ribs que estallan de sabrosas) y mucho, pero mucho descanso. 
Me llevaría a Noni (mi oso de peluche de la infancia), libros (tiene que ser en plural porque uno solo no alcanza) y un cuaderno.

2) ¿Cómo fue tu primer beso?, ¿y el más reciente?, ¿y el que vendrá?
--> Mi primer beso fue RARO. Me dio mucha verguenza. Tenía 12 años, estaba en un baile en un colegio con quien era mi novio hacía 5 meses y sonaba un tema de Roxette. Me besó, huí al baño y a los dos días lo dejé.  
--> Mi beso más reciente fue a las 9 de la mañana cuando despedí a Diego que se iba de la oficina. Seguidilla de mini besos y "nos vemos a la noche".
--> Mi próximo beso estimo que será cerca de la medianoche ya que tanto Diego como yo tenemos salida nocturna y vamos a terminar tarde. Desconozco su intensidad.

3) ¿Cuál sería tu PD en una carta de renuncia?
"Hasta la vista, baby!"

4) ¿Cómo te enteraste que no existía Papá Noel?
Me encantan los regalos y las sorpresas pero también disfruto descubrir de qué se trata antes de recibirlos (¡mucho antes!). No recuerdo si tenía 10 u 11 años pero me puse a buscar los regalos que mis papás me harían en Navidad porque aún el arbolito estaba vacío. En el placard de mi Mamá encontré regalos, los conté y me alegré por haberlos descubierto. En Nochebuena, los regalos que me había dejado Papá Noel eran los mismos que estaban en el placard de Mamá. ¿Y el trineo?

5) ¿Cuál era tu sabor favorito de helado cuando eras pequeña?, ¿cuál es tu sabor favorito ahora?, ¿qué sabor te gustaría que se inventara?
--> De pequeña: Crema del Cielo. Descubrir que sólo se trataba de crema americana pintada de celeste fue un golpe mortal a mi niñez :P
--> Actualmente: Menta Granizada. Si es buena o mala me da la pauta de cómo es la heladería (lo mismo me pasa con la Caipirinha y los bares).
--> En el futuro: Malbec. Hace unos años Freddo tenía el exquisito sabor Malbec y Frutos Rojos pero lo dejaron de hacer. 

6) De yapa y de mi autoría: ¿qué suena mientras leen este post?
Por acá se escucha Sade en Aspen.

Espero que les guste la idea de compartir sus respuestas y que nos conozcamos desde otro lugar. Desde ya que este será un post que volveré a leer varias veces a lo largo de mi vida.

¡Buena jornada para todas!