"Esto se viene con TODO para el verano". Les presento a una de las frases que menos me gusta escuchar (la otra es el "¿todo bien?" cada vez que te encontrás con alguien. Al respecto les recomiendo esta publicidad de Melitas que no tiene desperdicio).
Lo que se viene con todo en unos meses, desaparece con todo en poco tiempo porque una nueva temporada se acerca y hay que correr a darle vuelta a la hoja de la moda local. Quizás esto suene a desencanto (algo de eso hay, lo admito) pero no me gusta ir detrás de la tendencia como si fuera la última tarea pendiente que tengo en este mundo. Cuando uno comienza a estudiar la nota al pie del mundo de la moda se da cuenta que, a fin de cuentas, todo se trata de un negocio y como tal su único objetivo es vender.
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| Hombros al descubierto o escote Bardot. Lo vamos a ver en todas las revistas y blogs pero, ¿es apto para cualquiera? |
Varios años atrás, cuando daba mis primeros pasos en la rutina #FashionBlogger, era una abanderada del "¡se usa!" y disfrutaba de hacerlo. Estar en sintonía con lo que claman las tendencias es también pertenecer a algo; sos moderna, sos canchera, sos osada... destacás. Esto último es un arma de doble filo porque, en ese afán de estar a la moda, incurrimos en muchos errores siendo el principal el no tener conciencia de nuestro cuerpo y ponernos toda la vidriera de nuestra marca favorita. Así aparece el corte de pantalón que nos sienta incómodo, los zapatos que no nos dejan caminar más de una cuadra o el saco que acorta demasiado la figura.
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| Lluvia de pompones anticipa el pronóstico del verano argentino. La pregunta es ¿qué vamos a hacer con todos los pompones cuando en un año estén totalmente obsoletos? |
Antes de irme a Chile alguien me dijo que aproveche para comprar las últimas tendencias, que de seguro allá estarían a la venta y a mejor precio. Claramente no hice eso y fui directo a comprar aquellas cosas que están en lo que para mí es el último grito de la moda: lo que me queda cómodo y lo que me gusta. Cuando hago referencia a la tendencia de la no tendencia la idea es hacer hincapié en un nuevo tipo de consumidor que elige sin dejarse bombardear por lo que lo rodea. Con esto no quiero decir que no podemos tentarnos con la novedad; pero lo principal es entender nuestras formas y considerar la rutina en la que estamos inmersas.
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| ¿Alguien dijo mocasines metalizados? ¡Los quiero todos! |
El mayor punto a favor que tienen las tendencias es que nos permiten descubrir formas, colores y combinaciones que nunca nos imaginamos. Así abrimos la cabeza para poder re-pensarnos desde otro estilo que se adapte a lo que objetivamente nos queda bien. Ir jugando con ello es algo maravilloso que tiene la moda; su aspecto lúdico nos enseña un poquito más sobre nosotros mismos. Eso sí: basta de decirnos "esto se re usa" o "tenés que tenerlo YA". A esta altura del partido, con redes sociales y globalización, somos capaces de escuchar el consejo pero tomar nuestra propia decisión.
Mi consejo es simple: si se usa el amarillo, te encanta como color, nunca se te hubiera ocurrido sumarlo a tus looks pero sabés que no te queda bien del todo, compralo en accesorios (carteras, zapatos). Los pompones te parecen divertidos y en gladiadoras se ven geniales pero sabés que tus piernas no se adaptan a esas tiras hasta la rodilla = buscá pompones en sandalias.
No usemos aquello que no nos sienta y no compremos algo que nos consta que dejaremos de usarlo en unos meses. Y sé lo que les digo: pasé años consumiendo moda y tendencias de manera desenfrenada.
¿Qué opinan sobre esta mirada?, ¿a favor o en contra?
Nos leemos durante la jornada.
¡Buen día para todas! ☼











