Las compras son maravillosas, para qué mentirles. Una vez por mes me dejo llevar por un derrape compulsivo y liquido billetes y tarjetas adquiriendo cosas nuevas. Generalmente mis lugares de bombardeo en cuotas son los shoppings (Dot es mi preferido) y la Av. Santa Fé, pero en Diciembre del año pasado gracias a un amigo descubrí las compras por la web. Es así que me dejé tentar por cantidad de cosas en eBay y hasta el día de hoy sigo esperando que lleguen. Por suerte no perdí ni $100 así que espero que algún día el container con mis cosméticos y anillos se decida a anclar en Argentina.
No satisfecha con esta experiencia, y con ganas de darle una segunda chance a este método de compras, Gonzalo me abrió las puertas de ASOS con una frase cuasi mágica: "te aviso que tienen free shipping a todo el mundo". Esto quiere decir que no hay costos de envío (lo que a veces duplica el precio de lo que queremos comprar) y sólo se paga por el producto que elegimos. De esta forma mandé los números de la tarjeta en sitio nuevo y encargué un colgante y una pulsera que, claro está, nunca llegaron.
ASOS tomó mi reclamo y sin demorar me devolvieron el dinero pero todavía seguía sin poder vivir la experiencia de que el cartero llegue a casa con un paquete del otro lado del mundo.
Pasaron los meses y tomé coraje para hacerle honor a la frase: "la tercera es la vencida". Esta vez pedí una cartera que prometía llegar el 9 de junio pero que recibí una semana después. Gratísima fue mi sorpresa cuando encuentro el aviso de visita del correo y mucho más aún cuando tuve el paquete en mis manos y descubrí mi compra. ¿Quieren verlo? Les fotografié un paso a paso.
ASOS tomó mi reclamo y sin demorar me devolvieron el dinero pero todavía seguía sin poder vivir la experiencia de que el cartero llegue a casa con un paquete del otro lado del mundo.
Pasaron los meses y tomé coraje para hacerle honor a la frase: "la tercera es la vencida". Esta vez pedí una cartera que prometía llegar el 9 de junio pero que recibí una semana después. Gratísima fue mi sorpresa cuando encuentro el aviso de visita del correo y mucho más aún cuando tuve el paquete en mis manos y descubrí mi compra. ¿Quieren verlo? Les fotografié un paso a paso.
Ese mismo día estrené la cartera y es tan profunda que pude guardar la cartera que había llevado y el paraguas. Conclusión: ¡estoy feliz! Conclusión 2: ¡agarrate ASOS!
Ahora vamos con las compras hechas acá. Esta vez el alud compulsivo se desató en dos oportunidades: durante la última reunión Bloggers & Lectores y la semana pasada en Falabella de Dot que ostentaba 30% de descuento con AMEX del Santander y 6 cuotas sin interés.
La historia de este romance fue la siguiente: ibamos caminando bloggers y lectores rumbo a una feria de Av. Santa Fé. En una esquina veo un cartel en Portsaid que decía: "hoy 20% de descuento". Sabemos que los abrigos de Portsaid en temporada no bajan de los $600 así que no podía perderme esta chance. Buscaba uno rojo y ahí estaba esperándome. Entre cuotas y rebajas lo terminé pagando $470.
La foto que acá les muestro es un momento de inspiración que tuvimos con Nikonita en el que dejé fluir mi veta artística (!). Además quería que se luzca la lámpara que fue una adquisición de este fin de semana (así es, las compras no paran).
Segundo momento compulsivo: Falabella y Dot. Fuímos con Mr. Tie teniendo como idea comprar un nuevo acolchado, sábanas y alguna que otra cosita (frase peligrosa si las hay) aprovechando las cuotas sin interés y el descuento de la tarjeta. Compramos todo eso pero no podíamos quedarnos sin sacarle el jugo a la jornada asi que cada uno por su lado se dedicó a buscar autoregalos y es así como me quedé en Falabella hasta que, literalmente, apagaron las luces.
Me traje esta remera mangas 3/4 en tres colores: beige, negro y verde militar (esta última es levemente distinta). Son ideales para leggings y estaban en precio ($129) por lo que no había forma de rechazarlas. También le saqué una foto "artística" para que no se aburran viendo la misma prenda en tres colores distintos.
La última compra del día fue un saquito que tiene un detalle de lazo que me cautivó.
No recuerdo el precio con exactitud pero creo que no llegaba a los $200.
Ahora estoy en la espera del aguinaldo que traerá consigo algo de ahorro para las vacaciones y algo de gastos para cubrir mi wishlist. Justamente de eso les chusmearé mañana.
Como detalle de color para finalizar, les cuento que hay una nueva revista digital en los aires de la web. Su nombre es Gemma y tiene entre su staff a la querida Natu Arenas en la sección de Moda. Asimismo, en este primer número, pueden ver una entrevista que me han hecho para inaugurar la página dedicada a la Blogósfera. Haciendo click acá entran al mundo de Gemma.
¡Besos y abrazos!






















