
Si hay algo que es interminable eso no tiene nada que ver con el Universo, el legado de la filosofía del siglo V antes de Cristo o con el amor profundo que siento hacia Noni, mi oso de peluche (!). La eternidad como tal reside dentro de mi placard y es ahí donde tendré material para compartir con ustedes hasta que mis nietos me hagan soplar las velitas de mi cumpleaños número 125 (
¿tan viejita? ¡Por qué no! Eso sí, maquíllenme bien, por favor).
Esta vez no paso por la ropa, ni los zapatos ni las carteras. Decidí mostrarles ese conjunto de detalles que hacen que el look quede armado definitivamente: la bijou.
Alguna vez ya les hablé de esto (
acá y acá) y también tuvimos a Conee, nuestra primer compulsiva que
mostró su colección de collares inaugurando la sección de historias de amor y compras (
no me canso de invitarlos a que sean parte de este Rincón y manden su relato a aninka@gmail.com).
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Ahora le tocó el turno a la (casi) totalidad de mi bijouterie.
A lo que menos me puedo resistir es a los aros. Siempre que entro a Isadora me llevo algo y ahora estoy incursionando en India Style aunque conviene esperar a las rebajas porque es un tanto más caro que otros lugares del rubro.
Los invito a que, por vez número 7, espíen mi placard. ¡A chusmear!
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Hace varios años, por una cuestión de principios (!), no podía usar algo dorado si no era de oro. Sentía que se veía truchísimo y para qué ostentar dorado si no llegamos ni al oropel. Por suerte los tiempos cambiaron y hoy hay dorado desde la cabeza hasta los pies. Respecto de los aros pequeños, si bien en la actualidad predominan los aros grandes y destacados, una simple y rendidora colección de mini aros ayuda cuando nuestro look está lo suficientemente cargado pero nuestras orejas tienen que estar vestidas.
La colección de aros no termina acá. En la foto están los plateados y los negros que, por desgracia, no he logrado dar con los ideales asi que estos que tengo no son muy usados. Los que ven son de Isadora, de una señora que vende en la oficina y de Todo Moda.
Para terminar con los aros, acá está mi colección más usada: los cobrizos. Hay de todo: por Facebook, de Chile, de mi Mamá, comprados en la calle, en Isadora, en Nina Piú y en locales de ropa..
Anillos, un nuevo amor. El primero a la izquierda es el último que compré y lo adoré en cuanto lo vi: un mega corazón para esta enamorada del amor ♥
La foto no salió perfecta porque sigo sin el celular (¡esta semana ya vuelve mi cámara!). Estoy completamente alucinada con el dorado con forma de flor que Diego me regaló para Navidad. Lo vi en India Style, le dije: "¿me lo comprás?" y se fue en mi dedo. Sí, es el novio ideal..
Tanda de collares. Estos cuatro volvieron de Chile conmigo y tienen como ocho años. En este momento no les doy mucho uso pero ahora que los saqué para la foto probablemente retomen su descanso en mi cuello.
¿Qué les pareció este vistazo? Imagino que también se adornan para salir al mundo asi que espero me cuenten con qué. ¿Van por las pulseras, los anillos o los colgantes? ¿Todo junto?
Es bienvenido el comentario con detalles: a mi también me gusta chusmear en sus placards.
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¡Hasta mañana! Se asoma el viernes: ¡wiiiiiii!