Muchas veces hemos hablado en este blog sobre fragancias masculinas y probablemente, en varias de esas ocasiones, les he dicho que me gusta sentir los perfumes para ellos sobre mi piel. Algunas veces durante la semana, cuando despido por la mañana a Mr. Tie que parte a la oficina, antes de que se vaya le pregunto qué perfume tiene puesto así me lo puedo poner en la muñeca y sentirlo conmigo durante la jornada.
Las fragancias ejercen un gran poder sensitivo en nosotros que nos transporta a determinadas situaciones pasadas o a deseos del futuro. Su perfume en mi muñeca permite que me encuentre con el aún cuando no lo tengo a mi lado; asimismo, el perfume femenino que elijo a diario para llevar en mi cuello, actúa como estímulo para lo que pretendo transmitir ese día.
Nuestra relación con los perfumes es bastante enigmática porque un mismo aroma se interpreta de forma distinta según cada persona pero lo que sí mantenemos -la mayoría de nosotros al menos- es la necesidad de terminar de vestirnos con un aroma determinado.
Asistir a lanzamientos de perfumes es algo que disfruto mucho ya que no sé con qué me voy a encontrar ni conozco las sensaciones que eso despertará en mi. Con la ropa o los accesorios es distinto: me gusta o no me gusta; quizás puede llegar a ser un "ni" pero no es pasible de demasiadas interpretaciones ni de búsqueda de significados. Los perfumes son una mezcla de emociones, subjetividades, seducción y personalidad.
Hace unos días, el hotel Sofitel de la calle Arroyo fue el marco perfecto para presentar la nueva fragancia de Versace: Eros. Potente nombre, ¿no creen? Y esa" potencia" ya se puede ver desde la gráfica así como en su spot publicitario, muy acorde a la estética Versace donde más es más.
La noche fue encantadora y hasta osó en vestir de azul los tragos presentes que se identificaban con el color emblema de Eros.
¿Cómo se siente esta fragancia que se hace eco del poder de los dioses del Olimpo? Irresistible. Creo que es el adjetivo que mejor le queda ya que produce algo así como una fascinación inmediata que no sé si está dada por las notas de menta y limón, por las maderas intensas o por la vainilla y el ámbar. Lo cierto es que todas estas notas juntas resultan ser uno de los perfumes masculinos más ricos que he probado en todo este tiempo y no exagero. Creo que si siento el aroma de Eros haría lo mismo que solía hacer de adolescente cuando alguien con el clásico Kenzo Pour Homme pasaba a mi lado: lo seguiría unas cuadras sólo para disfrutar de la estela del perfume.
![]() |
| Chin chin azul desde mi cuenta de Instagram. |
![]() |
| Packaging, envase y la medusa, símbolo clásico de la casa de Versace. |
¿Cómo se siente esta fragancia que se hace eco del poder de los dioses del Olimpo? Irresistible. Creo que es el adjetivo que mejor le queda ya que produce algo así como una fascinación inmediata que no sé si está dada por las notas de menta y limón, por las maderas intensas o por la vainilla y el ámbar. Lo cierto es que todas estas notas juntas resultan ser uno de los perfumes masculinos más ricos que he probado en todo este tiempo y no exagero. Creo que si siento el aroma de Eros haría lo mismo que solía hacer de adolescente cuando alguien con el clásico Kenzo Pour Homme pasaba a mi lado: lo seguiría unas cuadras sólo para disfrutar de la estela del perfume.
Para escribir este post me puse el perfume en la muñeca y les garantizo que no puedo dejar de olerlo: es adictivo.
Eros de Versace viene en tres presentaciones: 30ml ($365), 50ml ($472) y 100ml ($610).
Les dejo el spot publicitario para que repartan suspiros matinales y nos volvemos a leer mañana.
¡Feliz lunes perfumado!
Eros de Versace viene en tres presentaciones: 30ml ($365), 50ml ($472) y 100ml ($610).
Les dejo el spot publicitario para que repartan suspiros matinales y nos volvemos a leer mañana.
¡Feliz lunes perfumado!


