Hace años que transito alrededor de esta pregunta y nunca encuentro la respuesta ideal. Voy dando vueltas por colores, formas y estilos y termino cansándome para empezar de nuevo. Además siempre pruebo productos para algo distinto: brillo, frizz, caída, contra el secador de pelo y así. Esto que cuento es algo típicamente femenino: nos gusta cambiar nuestra cabellera porque nos gusta renovarnos. Pero a pesar de estas constantes ganas de experimentar una constante prueba y error, ¿no sería genial encontrar aquello que realmente precisa nuestro pelo?
Veamos mi evolución "capilar" a través del tiempo. Recuerden: soy de 1979.
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| 1988. 1989, 1990 y 1993. ¿El flequillo? Siempre un problema. |
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| Un poco más cercanas. Años 2011, 2012 y febrero de 2014 en mi Luna de Miel. Rubio y largo; castaño claro y pasando los hombros; rojo furioso y corto. |
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| Hace unos días, pensando: "¿qué le pasa a este pelo?". |
Semanas atrás, un viernes lluvioso que atentaba contra cualquier peinado, fui invitada a conocer al encantador Jacob Oliveras, Jefe de Educación de Redken y con más de 10 años de experiencia en este terreno. Para sumarle chispa a nuestro encuentro, Jacob ha sido estilista de Ricky Martin y de su equipo de bailarines por lo que no paramos de hablar durante todo el tiempo que duró la reunión.
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| Sonrisa espontánea: el es Jacob Oliveras (y yo me borré las ojeras para que no se desmayen) |
El motivo para conocernos fue la presentación de un nuevo producto para rubias (naturales o con coloración). Su nombre es Blonde Idol y su función es preservar el tono y mantener el rubio siempre brillante. ¿Vieron cuando pasan varios días de la tintura y el pelo ya se ve opaco y seco? Blonde Idol viene al rescate para seguir manteniendo decente el color hasta el momento de renovarlo. Mujeres blondas, ¡acá la solución!
¿Y las que no somos rubias qué hacemos? Jacob me trató con Redken Chemistry, un combinado de dos productos que se prepara en salones y busca combatir algunas de nuestras quejas capilares. Es algo así como un mix de soluciones que mezclados y aplicados unos minutos en el cabello van mejorando gradualmente los problemas principales que tenemos. Por mi parte protesté contra la debilidad del pelo y su falta de brillo así que Jacob hizo una combinación especial y pasé ese viernes lluvioso con una melena a prueba de balas.
Hoy la cuestión de mi pelo sigue en duda. Pasé hace poco por la peluquería para darle vida y quedé con una iluminación que me convence según el día. No hay remate: nada nos viene bien en materia de cabellera.
¿Se identifican con mi situación? ¡Hagamos auto-ayuda, chicas!




























