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"El rincón del compulsivo": Gonzalo


Este rincón se sigue nutriendo de los amores intensos y eternos que tenemos hacia ciertas cosas. En esta oportunidad, Gonzalo, un amigo y dueño de uno de los mejores blogs de moda que haya leído (From Buenos Aires), comparte con nosotros cuál es su compulsión. Por la foto que encabeza este post seguro ya la sacaron pero los dejo con sus textuales palabras para que se metan en el mundo de Gonza y sepan a qué no le puede decir "no" a la hora de las compras.
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Compulsivo de la fecha: Gonzalo.
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Objeto de deseo constante: las Converse.
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Lugares frecuentados para saciar esta sed voraz: ¡el mundo!
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En sus palabras:
Mi querida Aninka: me pareció de lo más inventivo y terapéutico (!) hablar de nuestras compulsiones en tu espacio, asi que no pude resistirme y perdonando la tardanza -la puntualidad dejó de ser mi fuerte- paso a presentarte mi objeto de deseo total: las zapatillas Converse.
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Desde 2004, cuando me fuí a vivir solo y en esa plena búsqueda de la identidad recalé que no tenía un sello personal en mi vestimenta. Si bien tenía mis preferencias, sentía que me faltaba "algo".
Uno de los items que menos le daba importancia era el calzado y así fue cuando tomé ese punto débil y lo empecé a pulir.
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Mi primer par son estas grises con el reborde en celeste que compré en ese año -y se la siguen bancando- que me parecieron una buena dupla de tonos neutros para arrancar y combinar con todo: no me equivoqué, las usé en todas las estaciones y mentalmente sabía que me acompañarían a caminar por Europa. Son comodísimas!
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Gonza y sus Converse en la alfombra Murakami en Versalles: ¡street style en su mayor expresión!
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La comodidad y la paleta cromática fué la consigna que acompañó la elección del resto de los pares -creo que cerca de 15, tampoco son tantos!-: más grises, negros, marrones en mix de texturas, unas en tonos amarillos y beige con estampas...

Una linda y feliz familia Converse
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Mis nuevas adquisiciones vienen directo de Canarby Street, en Londres: violetas y hueso, con cordones en los dos colores para cambiarlos -anécdota: este par estaba 19 libras, al momento de pagarlas, entrego 50 y me devuelven 41... se equivocaron y me traje a casa un par por 9 libras: menos de 60 pesos!-.


El último día, con los últimos billetes en el bolsillo pasé de nuevo por el local y encuentro estas blancas con una tira con abrojo en plateado. Hitazo a 15 libras.
Le dan el toque desenfadado justo a un jean y una camisa, muy rocker con t-shirt, ideales para bermudas en verano y quedan trendys con sweater finitos escote en V y blazers... ¿se puede pedir más?
Saludos a todos y gracias Aninka por el espacio!
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La historia de amor entre las Converse y Gonzalo ha sido más que interesante en este rincón por varios motivos. Primero, me gustó eso de que este enamoramiento sin fecha de vencimiento naciera por una búsqueda personal de estilo. El "sello personal" en nuestro look es importante porque es nuestra carta de presentación además del impacto que podemos dejar en los demás. Gonzalo lo hizo parte de su búsqueda personal y salió airoso con la elección.
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El otro dato de color de este relato está en buscar aquello que amamos más allá de las fronteras de nuestro país. Cierto es que los diseños alrededor del mundo son muchísimos (y no hablo sólo de zapatillas) por lo que si tenemos la chance de viajar, no podemos retornar a nuestro país sin un poco de nuestra compulsión en la valija. Por suerte Gonza no sólo se trajo dos pares interesantes sino que además a buen precio: ¡golazo para el consumista!
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Como siempre los invito a que cuenten la compulsión que los caracteriza y saquen de su vestidor todo lo que tengan al respecto para que podamos chusmear un poco más; algo asi como intercambiar figuritas como hacíamos de pequeños.
Cuando Gonza inicia su relato diciendo que compartirlo es terapéutico recordé que en su momento había creado un grupo en Facebook que se llamó: "Salir de compras: mi terapia alternativa" y fué el germen de este blog. Sigamos haciendo terapia en conjunto y vamos por más relatos en este rincón del compulsivo.
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Un millón de gracias a Gonzalo por su predisposición, su calidez y el detalle de su relato :D
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¡Hasta mañana!
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PD: si se animan (¡dale!), espero el relato en aninka@gmail.com

Vacaciones en la ciudad: relax & amigos

Ayer largaron mis vacaciones y no tengo ningún plan de dejar la ciudad durante estas tres semanas de ocio merecido. Enero es un excelente mes para quedarnos en Capital: pocos autos y poca gente son la combinación ideal para recorrer las calles sin sentirnos agobiados ni estresados. Mi plan es simple: disfrutar. ¿Cómo lo hago? Sumando dos de las cosas que más me gustan: el relax y los amigos. Mi casa será el templo de la tranquilidad y el lugar de disfrute de libros, música y siestas. Amo despertarme habiéndome desperezado más de 10 veces (fiacosa asumida) y luego la rutina incluye un té con leche, un cd tranquilo, mi notebook, mi Noni y mi mundo. No hay nada más encantador que el amor por la armonía de nuestro propio hogar, cosa que no siempre es fácil de conseguir. A mi me costó con tanto albañil, obra y escombro, pero ya tengo mi espacio y ahora sólo me resta hacerlo mío cada día.
Y las puertas estarán abiertas para recibir a la gente que quiero, con quienes me río y con los que no hace falta preparar nada más que buena onda y horas de charlas. Ayer tuve la oportunidad de estar con amigos bloggers que si bien no vinieron a casa (aunque estaría buenísimo que lo hicieran, no?), hicimos de Starbucks de Alto Palermo nuestro lugar de encuentro. Matichica, del blog Tendenciera, fué quien nuevamente nos reunió (ya lo había hecho antes de fin de año) y todo fluyó espontánea y alegremente. Les recomiendo que lean su post sobre el encuentro y yo sólo los dejo con algunas imágenes que captan ese momento y mis pequeños placeres en estas vacaciones.
Relax time: ¡sos todo mío!



El equipo de música siempre sonando. En este caso, un excelente CD de música romántica interpretada por mujeres como Carly Simon, Sade y Kate Bush.

Mi taza de té con leche y una vela aromática de vainilla: ambiente armonioso.


La notebook encendida y Noni que me hace compañía junto a algunos de sus hermanos.


Segundo encuentro blogger: esta vez en Starbucks.




Anita y Mati tuvieron la delicadeza de comprarnos un regalo a Natu y a mi que estamos de mes de cumpleaños. Me tocó una divina remera de Complot ♥

PD 1: Lamento la calidad de las fotos. Sé que no son 100% nítidas en colores pero las saqué con el celu. Mi cámara se fué un tiempito de vacaciones.
PD2: Un saludo y abrazo de bienvenida a Sonia, seguidora Nº 58 de este blog. ¡Vamos por más!

La vi, la quiero pero (por ahora) no la tendré


Si hay algo cierto es que no sufro de empacho. Puedo sumar y sumar carteras a mi vida y jamás me cansaré de seguir haciéndolo. Cuando tengo la que quiero ya estoy soñando con otra pero a todas las amo casi por igual (preferidos hay siempre). Sin ir más lejos, recibí una bellísima cartera suela de Lazaro como regalo de Navidad de mi novio y ayer cambié una remera en Sweet que me habían regalado por mi cumple y me llevé a casa... una cartera. No nos olvidemos que mi mamá tuvo la genial idea de regalarme una Gift Card de Prüne que aún no he usado.
Hace unos días, caminando por Av. Santa Fé, pasé raudamente por Blaqué repitiendo "te ignoro, te ignoro" en mi cabeza y me encontré con esta mononura:


En la vidriera, esta belleza me guiñaba el moño y yo no pude más que responderle con mis pestañas bailando. Me pasó sus datos: "salgo $569 y quiero estar en tu hombro" y yo le dejé mis suspiros.
La vi, la quiero pero (por ahora) no la tendré.

Búsqueda de descuentos: Solemnia salvó la tarde


Ayer me fuí de recorrida por la Av. Santa Fé para buscarles ofertas en este aparente tiempo de rebajas. Y digo aparente porque es poco lo que encontré. Arranqué desde Uriburu (aprox. Av. Santa Fé al 2200) hasta Salguero (pasando el Alto Palermo, ¡no me pregunten la numeración!). Mis piecitos sufrieron tanta calle pero la misión era lo importante: ofertas, promociones, descuentos, maravillas del mundo de las ventas.


Con el primer negocio que me topé fué con Sabrina, un clásico de las prendas clásicas y me gustó la promo del 50% off en la segunda prenda elegida.


Esta camisa de jean fué lo que más me llamó la atención desde la vidriera que suele ser sobria y nada innovadora, pero si buscamos algo comodín es un local que no falla. La camisa en cuestión está $119 y si, por ejemplo, llevamos una remerita o musculosa, nos hacen el descuento sobre esa prenda, la de menor valor. Todo suma a la hora de las rebajas por lo que es una opción que podemos contemplar.

Luego entré a Portsaid porque la verdad es que me daba muchísima verguenza sacarle fotos a las vidrieras. Sentía que el guardia iba a pensar que estaba tramando un boquete y me iba a llevar presa (!). Como la timidez me invadió, decidí agarrar las prendas que me gustaron, entrar al probador y ahí fotografiarlas. En esta ocasión, tomé dos polleras y la musculosa de la foto. Las ofertas en Portsaid "se leen" generosas (50% off, 40% off y más) pero las prendas no estaban ni para pagarlas con descuento. Una de las polleras estaba $60 menos y la otra sólo $20. La primera se veía muy linda: azul, hasta la rodilla, con un lazo y botones adelante. Al probarmela: un horror. La tela parecía de impermeable y la forma hacía que mi cuerpo pareciera de cinco talles más.
Con la segunda tampoco tuve suerte. Esta era celeste con rayas blancas, bien navy chic, lazo adelante, un doblez en la cintura y el mismo largo de la anterior. Problema: sin forro y la tela que transparentaba mi ropa interior. ¡No, no!
Finalmente, la musculosa fué lo que más zafó. Está $59 (antes $80) y es un must para este verano. Me gustó el detalle en el pecho aunque ni con eso partió conmigo a casa.

Esto pasó entre Uriburu y Azcuénaga, es decir, había hecho una sola cuadra de mi recorrido. Pensando que iba a encontrar ofertas por doquier, pasé por Staples (Av. Santa Fé 2496) y motivada por el post de Pato, me compré un anotador y una lapicera para no olvidar ninguno de los múltiples descuentos que iban a saltar en mi camino.

Detalle ad hoc: en Staples me dieron un cupón por un 15% de descuento en mi próxima compra asi que aprovechen que están entregando estos cupones hasta el 31 de enero.

Caminé, caminé y caminé por la abultada y calurosa Av. Santa Fé y no encontré nada que valiera la pena. Cuando pensé que todo estaba perdido, me junté con María Laura y Macarena y partimos a ver zapatos a un negocio del cual Maca es fan total. Ya iba esperanzas cero hasta que la esquina de Paraguay y Gurruchaga se iluminó y esta zapatería me mostró la luz en lo que a descuentos se trata.

Solemnia tiene de todo para el pie de la dama: colores, estilos, tacos, materiales y ¡precios! El local es pequeño pero no faltan zapatos. Entré y como niña en juguetería no sabía para dónde apuntar mis ojos. Más encima están con unos jugosísimos descuentos de pares sueltos y los precios rozan lo hilarante. La que no se rió mucho fué mi billetera que tuvo que pagar por 3 pares (¡¿cómo me iba a llevar uno solo?! ¡No soy loca!) pero lo cierto es que por el precio de 1 me llevé 3.
Miren:

Botas de cuero (¡las tengo puestas ahora!): $160.

Zapatos de cuero calados y con moño: $230 (son de esta temporada por lo cual no hay descuento).

Zapatos de cuero con detalle de semi moño: $140 (me llevé los últimos en 38 asi que estos ya no están).

Mi cara de alegría y mis brazos con bolsas: ¡no tiene precio!

Les recomiendo que entren a la web de Solemnia y también al perfil de Facebook (Solemnia Zapatos) que publica las ofertas en tiempo real. Ariel y Daniela son quienes me atendieron y no se asustaron por mi cara de "¡dame más pares, por favor!" asi que, ustedes que son normales, tendrán una atención de lujo.

(Acá pueden leer la review que hace Maca de nuestra salida en un nuevo post de su blog).

Con la alegría a flor de piel, las chicas nos fuímos a Plaza Armenia a festejar por las compras:


Decidimos cerrar la jornada tomando algo fresco y para ello nos fuimos a Limbo, en Plaza Armenia, bar/restaurante al cual ya había ido en otras oportunidades y no tuve de qué quejarme... hasta anoche. Llegamos a las 19.55 hs., cinco minutos antes de que termine el Happy Hour. Tardaron una eternidad en atendernos, aún estando sentadas en la barra, por lo que tardaron otro tanto más luego de que preguntáramos si nos corría el 2x1 ya que habíamos llegado a tiempo. Por mi parte, pedí un Mojito, trago que me encanta y que no hay que ser muy ducho en la barra como para que salga bien. Al cabo de unos 20 minutos, me trajeron un especímen en proceso de dubitación atómica que al barman se le ocurrió que era lo quen yo había pedido. La menta era una especie de yuyo que obraba de decoración. El resto de la menta que tiene que ir machacada, eran unos palos muy parecidos a los fideos chinos y flotaban con ganas de perderse en la inmensidad del mar de ron... y hablando del ron, no se sentía, parecía Sprite sin gas. Por $29 el trago no me quedé callada y cuando le dije al barman que no le sentía el alcohol (y eso que al pedírselo se lo aclare: fuerte), le tiró directo de la botella al vaso un chorro de ron lo que, obviamente, le dió un sabor horrendo al probarlo. Más enojada que antes lo llamé y le dije: "este es el peor Mojito de la historia" y el barman se dió media vuelta, ¡y me dejó hablando sola! Llegó otro al segundo, me lo cambió por un insípido Gancia Batido y como resultado no sólo no vuelvo sino que los insto a que ustedes ni lo pisen.

Los dejo con mi cara luego del Mojito pero con una sonrisa actual al estar estrenando mis divinas botas rojas.

¡Feliz fin de semana!

¿Discount Hunter?

Los negocios tiemblan porque dos cosas se conjugan: las liquidaciones y mi existencia en el mundo. Y con eso los escenarios posibles son los siguientes (¡que términos que uso! No se olviden que detrás de tanta ropa hay una Licenciada en Ciencia Política -amazing!-):

1) Me lleno de cosas;
2) Me lleno de cosas innecesarias;
3) Mi billetera se fuga y pide asilo político en "Ahorrolandia";
4) Las vidrieras quedan desprovistas de mercadería y hasta de maniquíes, los que huyen al verme con los ojos hacia afuera y la espuma en la boca;
5) Todas las anteriores.

Sea el destino que sea, sólo dos calles me separan de la Av. Santa Fé, bello templo de las compras, por lo que parto hacia allá y voy a obrar de Discount Hunter así en estos días les paso toda la info detallada de las liquidaciones actuales.
Mientras tanto les dejo artículos ad hoc que les pueden resultar interesantes.
¡Au revoir! ¡Shopping time! :D
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(del Diario La Razón online): "Los outlets volvieron con todo y son furor entre los porteños". Leer acá.
(del blog Muy Mona): "Tiempo de saldos". Leer acá.
(del sitio vuenosairez.com): "Feria Americana Bizarra freak 90s80s70s". Leer acá.
(del sitio de Antonin Gutiérrez-Rúbi): "La moda política de 2010". Leer acá.
Esto me vino al dedillo con lo que dije antes de la Ciencia Política para que vean como la disciplina se puede aplicar en cualquier tema. ¡Gracias Gaby Bortz!

Algunos regalos, algunas compras


Primer semana de enero. ¿Cómo les está yendo? Yo estoy super pilas y mantengo la alegría de fin de año lo que indica que este 2011 será a pura sonrisa.
En lo que a mi respecta, esta semana me encuentra trabajando (y llegando tarde, como siempre) y a partir del próximo lunes estaré disfrutando del más completo "alpedismo" hasta el 31 de enero.
Ahora en casa, mientras escribo, suena la selección del excelente canal 945 de Cablevisión Digital que pasa sólo música retro, particularmente disco. Sumado a eso, mis 6000 frigorías tienen aclimatado mi hogar y no tengo idea si afuera la gente se está derritiendo o si la humedad está tratando de conquistar el mundo.
Como les comentaba, esta semana se presenta con trabajo y también con salidas: mañana salgo a ver zapatos con María Laura y Macarena (que recientemente ha inaugurado su blog sobre el tema: ¡chusmeen!) para luego cerrar la tarde a picada y tragos.
¿Y ustedes en qué andan? ¿Viajaron? ¿Trabajan?
Como verán este es un post relax asi que les dejo imágenes de algunas compritas que he hecho en estos días y algunos regalos que recibí por mi cumple. La foto que encabeza este post es el regalo que mi novio me hizo: Very Irresistible de 75 ml. acompañado por una trousse con gel de baño y crema para el cuerpo. Aroma encantador ♥
Muchos besos y nos leemos en breves!


Regalo de la tía de mi novio. Remera con frunce (Sweet). Aviso que mi cámara no estaba muy inspirada y las fotos no están 100% lindas.

Una de mis compritas más un regalo. Musculosa blanca (Giesso) con ese algodón fresquito que en verano es una salvación. El collar fué regalo de mi Jefa y aún no lo estrené pero está divino.

Para que vean en detalle el collar.


Avisada por Gonzalo y alertada por mi mamá, corrí a Zara para ver las liquidaciones. Esta camisa estaba $400 y la pagué $180. Es comodísima y queda muy bien puesta porque cae como vestidito y con leggings se ve bárbara la combinación.

Manga larga arremangada y sostenida por botones.


Zara de nuevo: leggings negras ($180). Sí, son caras, pero ya me he gastado como $300 en leggings negras marca Pirulo que terminan transparentando mi ropa interior o agujereándose. Preferí invertir y estas además de ser gruesas, tienen una costura en la rodilla como toque "original".

PD: sobre la liquidación de Zara, fuí la última semana de diciembre y no era LA locura de rebajas pero estaba recién acomodándose todo asi que supongo que si se dan una vuelta en estos días (por no decir YAAAAA), van a encontrar más cosas y a mejores precios.

Primeras postales de 2011


Con esta sonrisa cerré el 2010 y con la misma abrí este nuevo año. Estos últimos días fueron movidos en cuanto a los festejos, los regalos y el trabajo, pero una brisa de buena onda y alegría me acompañó durante todo este trajín por lo que los primeros días de enero me encuentran feliz y relajada.
No me tomo vacaciones porque la idea es viajar a mitad de año, asi que acá estaré, fiel a mi blog y con muchas ganas de escribir y compartir con ustedes.
¿Ustedes viajan? Si es así, disfruten a más no poder que este es el momento ideal para recargar pilas y darle un remanso al cuerpo y a la mente.
Me despido por un rato y los dejo con algunas postales de estos últimos días.
¡Besos veraniegos!
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Mi novio y yo compartimos muchas cosas y una de ellas es nuestro odio encarnizado e infinito por el calor. Esas noches pegoteadas en que ni el colchón se soporta; aquellas mañanas en que te maquillás y a los 5 minutos parece que sos un muñeco de cera porque toda la pintura se te deshace en la cara. En fin, ese es el calor que detesto. Las altas temperaturas de los últimos días de diciembre nos dieron la pauta que así no podemos vivir y llegó a casa nuestro nuevo amor: un mega aire acondicionado Samsung de 6000 frigorías. En este preciso momento lo están instalando asi que ya saqué mis medias de conejo, mi bufanda y mi gorrito: esta noche duermo en pleno invierno :D


La noche del 31 la pasamos en la casa de la mamá de mi novio y esta fué la mesa de esa ocasión. Pavo frío, ensaladas varias, fiambres, pancito: ideal. Nada de comidas hiper calóricas; algo fresco que va justo de la mano de la estación que nos encuentra en Año Nuevo.


Como algunos ya sabrán, el 1º de enero fué mi cumpleaños. 32 años tengo ahora y ya me agarró el viejazo porque siento que me quedé en los 30. Mi pobre Diego lleva semanas gastando porque le tocan los regalos de Navidad, el regalo de cumple y en este caso, la cena del 1º. Como a todo lo que hace le pone un moño, fuimos a cenar a Rosa Negra, un bellísimo restaurante en Dardo Rocha, San Isidro. La cena estuvo exquisita y la velada fue inolvidable, tanto como la sonrisa de mi amor ♥


¿Qué hacemos el domingo? Como a la mitad del país (!), se nos ocurrió ir a conocer el Tortugas Open Mall, nuevo shopping en la zona de Pilar. Creo que lo mejor de todo fue el paseo por la Panamericana porque ni bien estacionamos en el shopping, 10 minutos después ya estábamos de vuelta en el auto: ¡muchísima gente! No me banco los lugares abarrotados de personas asi que huímos rumbo a Via Flaminia de Martínez y nos regalamos un gigante cucurucho bañado en chocolate.
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No sé cómo seguirán los días de ahora en más pero con seguridad estarán teñidos de esta alegría que se instaló en mí y no tiene ganas de partir.