

Una linda y feliz familia Converse
El último día, con los últimos billetes en el bolsillo pasé de nuevo por el local y encuentro estas blancas con una tira con abrojo en plateado. Hitazo a 15 libras.| posts |


Una linda y feliz familia Converse
El último día, con los últimos billetes en el bolsillo pasé de nuevo por el local y encuentro estas blancas con una tira con abrojo en plateado. Hitazo a 15 libras.
Ayer largaron mis vacaciones y no tengo ningún plan de dejar la ciudad durante estas tres semanas de ocio merecido. Enero es un excelente mes para quedarnos en Capital: pocos autos y poca gente son la combinación ideal para recorrer las calles sin sentirnos agobiados ni estresados. Mi plan es simple: disfrutar. ¿Cómo lo hago? Sumando dos de las cosas que más me gustan: el relax y los amigos. Mi casa será el templo de la tranquilidad y el lugar de disfrute de libros, música y siestas. Amo despertarme habiéndome desperezado más de 10 veces (fiacosa asumida) y luego la rutina incluye un té con leche, un cd tranquilo, mi notebook, mi Noni y mi mundo. No hay nada más encantador que el amor por la armonía de nuestro propio hogar, cosa que no siempre es fácil de conseguir. A mi me costó con tanto albañil, obra y escombro, pero ya tengo mi espacio y ahora sólo me resta hacerlo mío cada día.
El equipo de música siempre sonando. En este caso, un excelente CD de música romántica interpretada por mujeres como Carly Simon, Sade y Kate Bush.
Mi taza de té con leche y una vela aromática de vainilla: ambiente armonioso.
La notebook encendida y Noni que me hace compañía junto a algunos de sus hermanos.
Segundo encuentro blogger: esta vez en Starbucks.


Anita y Mati tuvieron la delicadeza de comprarnos un regalo a Natu y a mi que estamos de mes de cumpleaños. Me tocó una divina remera de Complot ♥

Con el primer negocio que me topé fué con Sabrina, un clásico de las prendas clásicas y me gustó la promo del 50% off en la segunda prenda elegida.
Esta camisa de jean fué lo que más me llamó la atención desde la vidriera que suele ser sobria y nada innovadora, pero si buscamos algo comodín es un local que no falla. La camisa en cuestión está $119 y si, por ejemplo, llevamos una remerita o musculosa, nos hacen el descuento sobre esa prenda, la de menor valor. Todo suma a la hora de las rebajas por lo que es una opción que podemos contemplar.
Luego entré a Portsaid porque la verdad es que me daba muchísima verguenza sacarle fotos a las vidrieras. Sentía que el guardia iba a pensar que estaba tramando un boquete y me iba a llevar presa (!). Como la timidez me invadió, decidí agarrar las prendas que me gustaron, entrar al probador y ahí fotografiarlas. En esta ocasión, tomé dos polleras y la musculosa de la foto. Las ofertas en Portsaid "se leen" generosas (50% off, 40% off y más) pero las prendas no estaban ni para pagarlas con descuento. Una de las polleras estaba $60 menos y la otra sólo $20. La primera se veía muy linda: azul, hasta la rodilla, con un lazo y botones adelante. Al probarmela: un horror. La tela parecía de impermeable y la forma hacía que mi cuerpo pareciera de cinco talles más. 


Zapatos de cuero con detalle de semi moño: $140 (me llevé los últimos en 38 asi que estos ya no están).

Mi cara de alegría y mis brazos con bolsas: ¡no tiene precio!
Les recomiendo que entren a la web de Solemnia y también al perfil de Facebook (Solemnia Zapatos) que publica las ofertas en tiempo real. Ariel y Daniela son quienes me atendieron y no se asustaron por mi cara de "¡dame más pares, por favor!" asi que, ustedes que son normales, tendrán una atención de lujo.
(Acá pueden leer la review que hace Maca de nuestra salida en un nuevo post de su blog).
Con la alegría a flor de piel, las chicas nos fuímos a Plaza Armenia a festejar por las compras:

Decidimos cerrar la jornada tomando algo fresco y para ello nos fuimos a Limbo, en Plaza Armenia, bar/restaurante al cual ya había ido en otras oportunidades y no tuve de qué quejarme... hasta anoche. Llegamos a las 19.55 hs., cinco minutos antes de que termine el Happy Hour. Tardaron una eternidad en atendernos, aún estando sentadas en la barra, por lo que tardaron otro tanto más luego de que preguntáramos si nos corría el 2x1 ya que habíamos llegado a tiempo. Por mi parte, pedí un Mojito, trago que me encanta y que no hay que ser muy ducho en la barra como para que salga bien. Al cabo de unos 20 minutos, me trajeron un especímen en proceso de dubitación atómica que al barman se le ocurrió que era lo quen yo había pedido. La menta era una especie de yuyo que obraba de decoración. El resto de la menta que tiene que ir machacada, eran unos palos muy parecidos a los fideos chinos y flotaban con ganas de perderse en la inmensidad del mar de ron... y hablando del ron, no se sentía, parecía Sprite sin gas. Por $29 el trago no me quedé callada y cuando le dije al barman que no le sentía el alcohol (y eso que al pedírselo se lo aclare: fuerte), le tiró directo de la botella al vaso un chorro de ron lo que, obviamente, le dió un sabor horrendo al probarlo. Más enojada que antes lo llamé y le dije: "este es el peor Mojito de la historia" y el barman se dió media vuelta, ¡y me dejó hablando sola! Llegó otro al segundo, me lo cambió por un insípido Gancia Batido y como resultado no sólo no vuelvo sino que los insto a que ustedes ni lo pisen.
Los dejo con mi cara luego del Mojito pero con una sonrisa actual al estar estrenando mis divinas botas rojas.
¡Feliz fin de semana!

Los negocios tiemblan porque dos cosas se conjugan: las liquidaciones y mi existencia en el mundo. Y con eso los escenarios posibles son los siguientes (¡que términos que uso! No se olviden que detrás de tanta ropa hay una Licenciada en Ciencia Política -amazing!-):
Regalo de la tía de mi novio. Remera con frunce (Sweet). Aviso que mi cámara no estaba muy inspirada y las fotos no están 100% lindas.
Una de mis compritas más un regalo. Musculosa blanca (Giesso) con ese algodón fresquito que en verano es una salvación. El collar fué regalo de mi Jefa y aún no lo estrené pero está divino.
Para que vean en detalle el collar.
Avisada por Gonzalo y alertada por mi mamá, corrí a Zara para ver las liquidaciones. Esta camisa estaba $400 y la pagué $180. Es comodísima y queda muy bien puesta porque cae como vestidito y con leggings se ve bárbara la combinación.
Manga larga arremangada y sostenida por botones.
Zara de nuevo: leggings negras ($180). Sí, son caras, pero ya me he gastado como $300 en leggings negras marca Pirulo que terminan transparentando mi ropa interior o agujereándose. Preferí invertir y estas además de ser gruesas, tienen una costura en la rodilla como toque "original".
Mi novio y yo compartimos muchas cosas y una de ellas es nuestro odio encarnizado e infinito por el calor. Esas noches pegoteadas en que ni el colchón se soporta; aquellas mañanas en que te maquillás y a los 5 minutos parece que sos un muñeco de cera porque toda la pintura se te deshace en la cara. En fin, ese es el calor que detesto. Las altas temperaturas de los últimos días de diciembre nos dieron la pauta que así no podemos vivir y llegó a casa nuestro nuevo amor: un mega aire acondicionado Samsung de 6000 frigorías. En este preciso momento lo están instalando asi que ya saqué mis medias de conejo, mi bufanda y mi gorrito: esta noche duermo en pleno invierno :D
La noche del 31 la pasamos en la casa de la mamá de mi novio y esta fué la mesa de esa ocasión. Pavo frío, ensaladas varias, fiambres, pancito: ideal. Nada de comidas hiper calóricas; algo fresco que va justo de la mano de la estación que nos encuentra en Año Nuevo.
Como algunos ya sabrán, el 1º de enero fué mi cumpleaños. 32 años tengo ahora y ya me agarró el viejazo porque siento que me quedé en los 30. Mi pobre Diego lleva semanas gastando porque le tocan los regalos de Navidad, el regalo de cumple y en este caso, la cena del 1º. Como a todo lo que hace le pone un moño, fuimos a cenar a Rosa Negra, un bellísimo restaurante en Dardo Rocha, San Isidro. La cena estuvo exquisita y la velada fue inolvidable, tanto como la sonrisa de mi amor ♥
¿Qué hacemos el domingo? Como a la mitad del país (!), se nos ocurrió ir a conocer el Tortugas Open Mall, nuevo shopping en la zona de Pilar. Creo que lo mejor de todo fue el paseo por la Panamericana porque ni bien estacionamos en el shopping, 10 minutos después ya estábamos de vuelta en el auto: ¡muchísima gente! No me banco los lugares abarrotados de personas asi que huímos rumbo a Via Flaminia de Martínez y nos regalamos un gigante cucurucho bañado en chocolate.