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Por los caminos del ahorro


Primeros días de agosto. ¡Que felicidad que se haya ido julio! Es un mes que no me gusta, no sé por qué. En cambio este mes que comenzó es como que le da la bienvenida a la segunda mitad del año: se vienen los pajaritos, las flores de todos colores, las tardes de 20 grados y, claro está, se acerca un nuevo año. ¿Qué rápido, no? Siento que los días vuelan y que recién estaba sacando ropa de media estación para enfrentar el mes de marzo. Pero no, ya van ocho meses de este 2010 y estamos en el punto cumbre de las compras: la continuidad de las liquidaciones. Eso sí, tenemos que apurarnos. Mezcladas entre las prendas con más de un descuento hecho se asoman las nuevas temporadas y ahí no hay "sale" que nos ayude.
Teniendo en cuenta esto y ya que el domingo estaba soleado aunque fresco, me fui de paseo por el Palermo de los outlets. Ya ni sé cómo se llama: Palermo Queens, Palermo Roxette, Palermo Whatever, Palermo Something. Mi ruta estaba entre las calles Aguirre y Gurruchaga, centro neurálgico de los negocios que exhiben prendas con "detalle" o "colecciones anteriores".

He aquí la info que guardé para ustedes:

Daniel Hechter
(Ropa para caballeros únicamente)

El local:
Como una casona vieja: pisos de madera y luces cálidas. Bien ambientado pero no lo suficientemente grande. Se dificulta el paso con las grandes mesas del medio de cada salón (tiene 2) y si hay gente, medio que tenemos que pedir permiso para ir de una percha a la otra. En la parte formal, cuesta llegar a los estantes de arriba.
La atención es discreta y correcta.

Los precios:
Interesantes. Camisas (casuales y formales) desde $130. Los sweaters están desde $230 pero los que vi no me convencieron: clásicos pero sosos. Los de cuello redondo no tenían el cuello muy armado.
Hay una parte con sacos de otras temporadas desde $200. Esto es exclusivo para los que o no tienen ningún saco y quieren formalizar el look, o para los audaces ya que el primero de la fila era celeste y a cuadros.
En la mesa de la parte casual hay pantalones desde $200. Son cancheros y me consta que tienen buen corte.

El detalle:
Lindas corbatas (desde $100).

Conclusión:
Aprovechen. Ropa clásica para el día y la noche.


Etiqueta Negra
(Hombres y mujeres)

El local:
Espacioso. Me gustan los lugares que distribuyen bien la ropa. Si hay gente, no te sentís invadido. La deco es net y clásica (blanco, negro y madera).
No te molestan los vendedores, sólo te saludan si los mirás.
Me encantó la música: ¡disco!
Los precios:
Caro. No vale la pena. Una remera blanca básica sale más de $200 y el algodón es finito, de ese que si somos mujeres nos trasluce el soutien.
A la entrada hay unas zapatillas horribles de colores estridentes de la marca Gola. Ni idea el precio pero ni que las regalen me las llevo.
En cuanto a la ropa formal, un saco con "detalle" está cerca de $500 pero no lo vale. La confección no es buena y si vamos a Equus quizás consigamos algo mejor.
Casi ni miré la ropa de chicas. Preferí salir del negocio al ritmo de Gloria Gaynor...

El detalle:
Si querés tener algo de esta marca sólo por decir "Yo uso la marca que viste a Tinelli", es el lugar ya que está más barato que en los shoppings.

Conclusión:
Not for me.


Awada
(Chicas)

El local:
Agradable pero el reggaeton como música de fondo no le sienta para nada bien, menos a todo volúmen como estaba.
Hay buena distribución de las prendas, por colores (como a las chicas con T.O.C. nos gusta). Una mesa en el medio con algunas prendas. El resto, percheros largos y al final las prendas formales.
La atención es nula salvo una sonrisa al llegar. Bien por eso.

Los precios:
Ni caro ni barato. Ni. Nada me cautivó salvo unos vestidos tipo jumper a $280. Igualmente no compré porque me pareció sin gracia.

El detalle:
Vestidos de cóctel desde $300.
Conclusión:
Cuando cambien al DJ vuelvo seguro.


Teresa Calandra
(Damas)

El local:
En blanco y chico. Al entrar te chocás con una mesa que tiene jeans color verde loro (¡de verdad!) y que no te permite transitar relajadamente. El primer ambiente tiene de todo (camisas, polleras, pantalones) y el segundo ambiente, más chico, tiene ropa de cóctel. Acá los colores eran como too much: vestidos en fucsia, nuevamente el amigo loro, amarillo resaltador... en fin, coloretes.
Los vendedores, ni bolilla. Estaban en otra y hablando de comida.
Un plus a la música: clásica y armónica. Con todo el acento chic.

Los precios:
Los jeans coloridos estaban $100. Había camisas de seda a $300 que eran preciosas al tacto pero medio aseñoradas para mi gusto. Igualmente, lindas y sofisticadas. Vi remeras a $120 pero que no decían nada: demasiado simples. Lo bueno es que se pueden combinar con accesorios notorios y tenemos un look interesante.

El detalle:
Sacos y blazers pegaditos a la mesa molesta desde $100. Raros pero con un toque original que me llamó la atención.

Conclusión:
¡Voy por mi saco!


Para no extenderme eternamente les cuento que también pasé por Paula Cahen D'Anvers (amplísimo local, mucha variedad, buenos precios y con "detalles" casi nulos), Cardón (el local es muy agradable: como una casa campestre a la que solo le falta el hogar a leña. Revisé la ropa de mujeres y vi mucha variedad de camisas aunque no recuerdo precios :S) y Lacoste/Penguin (local grande pero repleto de gente. Sweaters de hombre a $200 -Lacoste- y lindas remeras en Penguin -no vi los precios-).

Me olvidaba: el outlet de Arredo fue el mejor de todos. Realmente estaba con precios bajísimos. Por ejemplo, vi acolchados de 2 plazas y media a $200, sabanas de la misma medida a $140 y frazadas de 2 plazas a $130. Recomendado.

Conclusión general:
¡¡El mundo de las compras es absolutamente maravilloso!!


Bonus Track: A las que tienen que renovar su ropa de oficina y no buscan grandes marcas ya que este tipo de ropa es más bien básica, pasen por Ted Bodin (Av. Santa Fé 2402, esquina). Están de mega liquidación y arrasé con todo. Compré 3 pantalones (uno gris espigado, otro marrón espigado y uno marrón chocolate) y 2 polleras (negra y marrón). Pagué $330 y pude desprenderme de prendas que ya solicitaban un urgente recambio.
Para ser más precisa con los precios, los pantalones están entre $65 y $90, y las polleras $60. Además hay blazers a $140 y abrigos a $200.

Totalmente identificada

El de hoy es un post cortito y sin mucha relación con el tema que me llama a escribir en este blog. Acabo de leer algo con lo que me sentí super identificada y como expresa exactamente cómo me siento con el nefasto SPM me parece que lo mejor es que lo lean directamente de su fuente. Pertenece a un weblog de la revista OhLalá! que se titula "De la soltera". Léanlo y después me cuentan.
Al pasar les cuento que me fui de compras pero ultra moderada porque el día no se prestaba a la algarabía shoppinera (despierta desde las 7 AM y sin parar hasta el momento). Consejo: ¡vayan a Complot! Me encanta la ropa que tienen: original, canchera, algo desfachatada, cómoda. Están liquidando y hay de todo. Compré un remerón azúl con rayas negras ($98).

Mañana no vengo a trabajar pero tengo un día lleno de actividades asi que prometo dedicarle tiempo a un lindo artículo a partir del lunes.

A ustedes y a mi: ¡buen fin de semana!

quiero... ¡Quiero!... ¡¡QUIERO!!

¡Uff! Hoy si que es un lunes a todo volúmen. Largué la mañana tranquila aunque con algo de pachorrita porque a mi edad los fines de semana no alcanzan para descansar.
Al llegar a la oficina, el caos atómico: de todo para hacer, los teléfonos sonando sin parar (y las preguntas más gomas del otro lado), gente que iba y venía y yo más encima preparando otras cosas que no tienen nada que ver con mi trabajo pero sí con mi carrera. En resúmen: un re cachengue.

Pero esta semana lo único malo que tiene es el lunes ya que el miércoles me voy de compras. Es el día de mi tarjeta y las liquidaciones están a flor de piel. Entre todos los descuentos, tengo 5 objetivos: Clara Ibarguren, Giesso, Zara, Complot y Awada (este último me parece que lo voy a tener que patear para otro día porque mi plan es recorrer la Av. Santa Fé).
Chequeando las webs de algunas de estas marcas encontré mis objetos de deseo y acá los comparto con ustedes:

GIESSO



CLARA IBARGUREN



AWADA


En Complot voy por los remerones y las calzas, y pienso dejar a Zara para el final porque todo lo que vi que me gustó es de la nueva temporada asi que el descuento es nulo.

¿Ya estuvieron haciendo compras dentro de esta época de liquidaciones? ¿Algunos datos para compartir?
El jueves les cuento cómo me fue y qué nuevas prendas engalanan mi amado placard.

PD: Muchachos: Ralph Lauren de Galerías Pacífico está con descuentos de hasta el 50%.

Digno de viernes



Acá estoy, en la oficina, con nada para hacer porque se me ocurrió sacarme todo el laburo pendiente ayer. ¿Y hoy? Embole masivo.

Ideas para post tengo varias pero quiero dejarlas para la próxima semana: no vaya a ser que haga la misma "genialidad" que ayer, y así como me quedé sin tareas para hoy, la semana próxima no tenga nada que contar por acá (aunque dudo que alguna vez se me acaben los temas en lo que a moda y compras respecta).

Con este mini artículo les deseo un feliz fin de semana y nos estamos viendo en breves con nuevas palabras de por medio.

PD: "Tomé prestada" la foto de algún lado pero no recuerdo. Espero no me venga a buscar el autor para que le pague los derechos que le corresponden.

¿Ya pensamos en el verano?


Asi como mi estimado amigo Lord Khyron (alias, el Lord de los Alfajores -vean su blog porque es una genialidad total y absoluta-), disfruto sobremanera del frío. "¿Estás loca?", escucho decir por ahí; pero no, no estoy chapoide. El invierno es una de las estaciones más cómodas ya que, a diferencia del calor, para cambiar nuestra temperatura podemos ponernos 1.347.326 cosas encima. En cambio, cuando la temperatura llega a los 35º no hay más prendas que podamos sacarnos y todo se transforma en un pegote atroz.

En estos días de té Vick y estufa all the time podemos lucir bien nuestro peinado, nuestro maquillaje y nuestros accesorios mononos como gorros, bufandas, guantes y botas infinitas. En verano se produce -en mi caso- la situación constante y terrible de terminar de peinarnos y que nuestro flequillo se convierta en rulo a lo Superman en menos de 1 segundo. Ni hablar del maquillaje que queda digno de payaso del Circo Rodas.

Lo interesante es que el invierno me pone de buen humor y mucho mejor me pone la primavera que es la estación ideal. La temperatura promedio ronda los 20º. Nos ponemos algo liviano mezclado con un leve abrigo. Los árboles comienzan a tomar hermosos colores y en mi barrio, Villa Urquiza, el aire huele a flores.

Pero volviendo al tema que nos compete, acabo de leer una nota en La Nación en donde ya se está pensando en la moda del próximo verano. En tiempos en que las liquidaciones arrancan casi de la mano con las temporadas, con hermosos 6º en la calle en el día de hoy, las ideas de estilos veraniegos para 2011 se encuentran disponibles y hasta podemos ir planificando qué nos vamos a poner para ser las más lindas de la cuadra.

Al respecto, hace un par de semanas estuve chusmeando la liquidación de Zara y fui testigo del anticipo para los próximos días de calor extremo: navy por donde se lo mire. La ropa era realmente divine y los precios volaban al más allá. Igualmente, destaco un saco corte sastre, entallado, azul con ribetes blancos en las solapas (andaba cerca de los $500).

Cada vez que voy por ahí algo me llevo y a veces hasta me hago la juvenil y compro alguna prenda en TRF, la parte teen de la marca.
Varias cosas me gustan de Zara:
1) La variedad de estilos y diseños. Hay para todos los gustos y edades.
2) Los precios durante las liquidaciones. Notables rebajas.
3) Los vendedores no te acosan. Mejor aún, cuando los encontrás, te atienden correctamente.
4) La amplitud de los locales. 3 o 4 pisos bien distribuidos.
5) La comodidad de los probadores. Las cortinas no se abren por los costados, hay un banquito y en el perchero se pueden poner muchas prendas.

Los dejo con algunos looks que saqué de la web y les pregunto... ¿ya están pensando en el verano?



Me hice famosa y quiero compartirlo


Un mini post en el día de la fecha aprovechando la gentileza de Antonela, alma mater del blog Amo mi estilo, que subió una foto mía -entre otras- para ilustrar el tema de su artículo diario: "Abrigada y feliz". El título me encantó porque no hay otro que describa la alegría que tenía el sábado pasado, momento en que me sacaron la foto.

Dos cosas que les recomiendo:
1) Inviertan en calzas. Quedan bárbaras, se adaptan a cualquier cuerpo y podemos disimular las partes que no nos gustan usando algo ancho arriba. Además con botas quedan divinas. En verano las podemos usar con chatitas o con botas cortas (¡yo uso botas en verano!).

2) Lean el blog de Anto que actualiza a diario con muchas fotos y looks interesantes.

Espero que les guste la foto y que, si me ven en la calle, me pidan autógrafos: los firmaré todos acompañados por una gran sonrisa.

De recorrida por bares: Estilo & Tragos


Mi mes se divide en dos etapas. Una de ellas está llena de energía, con ganas de salir, de arreglarme, de comprar cosas lindas, de ir al gimnasio de lunes a lunes y de encarar la mayor cantidad de actividades dentro de lo posible y de lo imposible también.

La otra parte empieza acompañada de una nubecita, medio simpaticona al principio pero gris, y que con el correr de los días va mutando en un apocalipsis personal, con rayos y centellas (!) y lluvia permanente.
Es claro que un archienemigo de mi vida es el malviviente y mordaz SPM, villano de los villanos, más potente que la Liga de la Justicia -con todos los superamigos adentro- y que los Thundercats. Cuando este ser del inframundo aparece, una parte de mi mes queda trunca: aparece la pachorra eterna y las ganas de estar en casa viendo pelis con los pies calentitos.
Este plan no es para nada feo pero sí es bastante simple. Los looks que me acompañan se basan en la comodidad aunque, por más malestar que sienta (salvo uno que me deje en cama), nunca falta el pelo arreglado, el perfume y el maquillaje -suave en este caso-. No es cosa de aprovechar la flojera para adoptar el estilo trapo de piso. Sólo se recurre a algo más despojado.

Pero volviendo a la parte del mes que está repleta de swing y de chispas, esa es una buena etapa para salir de copas. Me siento como una lentejuela lista para la diversión.
En base a esto aprovecho un nuevo post en mi blog para recomendarles 5 bares que me gustan y qué usar en ellos como para estar acorde al ambiente y ser parte del glam del lugar haciendo juego con el brillo propio que llevamos dentro.



Chic por donde se lo mire. Desde afuera no dice nada más que misterio. Sin ningún nombre, sólo una abeja como dibujo en las ventanas de cortinas negras y marcos color bronce. En la entrada nos reciben con calidez y elegancia y nos sugieren que entreguemos los abrigos (nos olvidamos y los llevamos con nosotros). Como no hay lugar nos llevan un piso más abajo, a la barra. Detrás de la mesada de mármol, los barman visten de blanco con total elegancia. Botellas de todo tipo y color adornan el espacio que se combina con paredes empapeladas en tono chocolate, pisos alfombrados, escalera animal print y música disco en versión chill out. Puro glamour.
La carta es sobria y sofisticada. Todos los tragos salen $38 y luego para arriba. La primer hoja tiene los especiales de la casa: probé uno con tequila exquisito y otro de tomate, vodka y una ostra como acompañamiento. Para comer, unos bocaditos con salmón marinado.
Es para gastar pero lo vale. Hay otros bares que cobran similar y no le llegan ni a los talones.
Sin lugar a dudas, la crème de la crème de los bares.

El look indicado: sobria, elegante y femenina.

  • Vestido con encaje y botas, acompañado de una cadena que destaque y un sobre.
  • Jean oxford al cuerpo, una blusa de satén o seda, el escote en primer plano y unos stilettos de color.
  • Pollera arriba de la rodilla (suelta o ajustada), una musculosa de encaje y unas botinetas. El touch: medias de fantasía.

En línea con el bar anterior pero menos crème y quizás un poco más de wannabes.
Tiene la barra más hermosa que he visto. Va desde el piso al techo y está iluminada de una forma que hace que los colores de las botellas le den vida al gran espacio que ocupa este bar. Este espacio está algo despojado lo que le da una sensación de frialdad. En el medio del salón, una cava grande termina de coronar el lugar.
La entrada es inaugurada por un maître que nos da la bienvenida. Las mesas están acompañadas por sillas y sillones (las cercanas a la ventana los tienen) pero recomiendo sentarse en la barra donde los barman y barwoman (a veces 2 y 2) nos saludan al recordarnos y nos tratan con suma gentileza.
Hay buena variedad de tragos, aproximadamente con precios desde los $25 a los $35. No probamos la comida asi que se los debo.
Para terminar, cerca de las 23.30 hs., poca gente, poco ruido y música agradable, generalmente chill out.

El look indicado: original, atractiva y divertida.

  • Vestido al cuerpo en único color, pashmina de colores fuertes y botas altas. Aros grandes.
  • Jean chupin, remera larga con estampa, stilettos y collares varios, en distintas medidas.
  • Short negro, medias de encaje, botinetas y remera mangas 3/4. Colores vivos en el calzado y la cartera.

Gran Bar Danzón

Si no me equivoco es de los mismos dueños de Sucre. Es el after office ideal si seguimos en sintonía con la onda de los bares anteriores.
Con una entrada medio perdida sobre la calle Libertad, subimos una larga escalera en donde todo tiene color tostado, las luces destacan ciertas partes del camino de entrada y un aroma especial nos recibe y nos deja la impronta del lugar. Al ingresar, mucha gente distribuida en los sillones, en la barra y en las mesas del fondo señaladas para cenar. En colores marrones y tostados, de frente tenemos una hermosa barra y a los costados los sillones con grupos y parejas, y un cuadrado de vidrio como espacio para los fumadores. La música es variada: jazz moderno, melodías suaves y, por supuesto, el tan usado chill out.
Este bar es, generalmente, la previa a la cena. Ideal para un día de semana a las 19 hs. Los sábados está repleto cerca de las 22 hs. y menos concurrido a partir de las 00 hs.
Los tragos son ricos y los precios son similares a Sucre. Las tapas se destacan: buen precio y variedad (les recomiendo el salmón ahumado con alcaparras y las ostras -3 o 6, según las ganas-).

El look indicado: puro after office.
  • Pantalón corte sastre con botamanga, camisa simil seda, pañuelo al cuello y saco entallado o trench. En los pies: zapatos con taco. Tonos neutros salvo el pañuelo.
  • Vestido tipo Jackie, camisa de encaje abierta (por si hace mucho frio), abrigo 7/8 y botas con taco y en punta. Cartera baul.
  • Pollera lapiz, chaleco al tono de la pollera, camisa celeste con líneas blancas, stilettos y saco (entallado pero no amatambrado: ya la pollera es ajustada).


Dimos varias vueltas por la calle de la dirección que teníamos porque no se veía bar alguno. Luego de recorrer con la vista afinada, una entrada negra con una puerta del mismo color al fondo nos sugirió que podía tratarse de nuestro bar. Justo al momento de entrar, nos encontramos con un notero de CQC que iba al mismo destino. Le di un poco de charla porque tenía entendido que se entraba con una especie de santo y seña. Eran 4 pero el tuvo la gentileza de decirle al portero que eran 6. Asi entramos.
Pasando la entrada misteriosa, unos cortinados gigantes acompañan los costados del pasillo y por fin adentro, las mesas y la barra se hacen presentes. Grandes arreglos florales decoran el espacio. Las mesas son pequeñas con banquetas altas. Atrás hay sillones y también al costado de la barra, entrando a una especie de living. Optamos por las banquetas.
Música y gente cool. Jóvenes de más de 25, mozos relajados y precios accesibles.
Nuestra moza, super atenta, nos recomienda los tragos que le gustan en base a los que le preguntamos. No se equivoca: muy ricos, especialmente uno en base a pomelo.
Nos pedimos un sandwich que no defraudó. También hay tapas y pizzas.
El look indicado: descontracturado glam.
  • Jean corte recto, remera con tachas y estampa, saco de lana tipo capa y botas. El pelo al viento.
  • Leggins negras, camisa escocesa en rojo, cadena en bronce, botineta con tachas o flecos El detalle: campera corta de cuero.


Lo mejor de este bar es el barman encargado que no sé si es el dueño del lugar pero sin duda es el dueño de la excelente onda que tienen en la barra.
En pleno Cañitas un deck de madera con mesas es la antesala del interior de este espacio con música electrónica (no tipo rave sino de la que queda bien para la ambientación), sillones amplios al fondo, mesas por los costados (no muy cómodas para mi gusto ya que quedan pegadas al pasillo) y una barra que si bien no es superpoblada de botellas destaca por la calidad de quienes la atienden.
Como siempre voy por los gustos raros. Es en este lugar donde conocí mi trago preferido: una mezcla exquisita que lleva pepino. No sé el nombre pero es el único con esta verdura. Lo que sí recuerdo es que probé varios otros y todos me gustaron.
Mientras charlamos en la barra, el barman a cargo pasa cantando y se nota (o al menos lo simula muy bien) que disfruta de la noche, la gente y los movimientos de botellas y copas. Se preocupa por nosotros y eso suma a la hora de decirle: "¡Está buenisimo!".
No comimos nada asi que, nuevamente, quedo en deuda con este dato.

El look indicado: ¡a divertirse!
  • Lo que nos guste, nos quede cómodo y nos haga sentir con todas las luces para una noche de sábado a pura fiesta.

Como las chicas de Sex and the City 2, de acuerdo a lo que tengamos ganas de tomar y en el lugar que querramos hacerlo, tenemos que encontrar un look que nos garantice plena combinación con la noche que esperamos tener (mujeres y hombres incluídos).