posts

De compras por Europa: descubriendo nuevas marcas

Antes de viajar, tuve la suerte de que varias de ustedes me dieron algunos tips de compras y el que más atesoré (y agradezco) fue el de Pauli Mata quien me dijo que no compre nada hasta después de Año Nuevo porque, a partir de ese momento, Europa vestiría de rebajas a todas sus tiendas. Me costó aguantarme y caí en H&M unos días antes de esa fecha para llevarme dos cosas -que luego vería rebajadas, claro está-. Pero tal como rezaba el consejo, el 2 de enero los carteles de "SALDI" en Roma estaban por todos lados y los descuentos me dejaron sin palabras. Marcas de lujo y marcas low cost respetan la consigna y los descuentos van del 50 al 80%. Claro, mi mente porteña está acostumbrada a contentarse con un 20% lamentable. Es más, días después de haber vuelto a casa, me dio vergüenza ajena un cartel de rebaja que decía "¡Tiempo de descuento! Antes $890/ahora $750"
Volviendo al viaje, hice estragos. Y no sólo por los precios sino también porque la calidad y la variedad de la ropa valían la pena la inversión, aún con el 35% malvado que nos retiene la AFIP.

En este primer post de compras, me detendré en aquellas marcas que descubrí; sobre algunas tenía alguna idea y sobre otras fue un flechazo instantáneo.

Italia

Las compras se concentran en la Via del Corso, una calle extensa que comienza luego de que admiramos el impresionante monumento a Vittorio Emanuele II en la Piazza Venezia. El camino se nutre de varias marcas, tanto locales como cadenas internacionales (Zara y H&M, por ejemplo) y a los alrededores hay negocios sin firma que venden artículos de cuero y también varias marcas de lujo. En la zona se encuentra la Fontana di Trevi y la Piazza Spagna por lo que es un excelente punto turístico.

¡Magnífico monumento!



De las marcas que más llamaron mi atención, destaco dos: COS y OVS. La primera de ellas pertenece al grupo de marcas de H&M y nació en al año 2007. El concepto principal es diseñar prendas atemporales, con una idea de mezclar lo clásico con lo moderno sin demasiados ornamentos. Son piezas funcionales y bastante masculinas en su estilo pero sin perder nuestra esencia femenina. Los cortes son rectos, privilegiando la comodidad y la simpleza, y la paleta de colores es neutra salvo algunas prendas en naranja y azul Klein. Lo más destacable es la calidad: hay seda, lana y géneros nobles. 
Aprovechando la época de rebajas me compré una camisola que combina seda con algodón tejido y un vestido de lana. Los precios son elevados ya que la ropa que elegí estaba originalmente entre 70 y 80 euros pero como el descuento era del 50%, me permití probar esta marca.

Mis compras. No les saqué foto porque están archivadas con la ropa de invierno.

COS SS15

COS SS15

OVS en cambio es una marca de precios más accesibles y su rebaja era notable ya que, por ejemplo, las camisas estaban entre 15 y 20 euros, las remeras entre 4 y 6 euros y los vestidos entre 20 y 25 euros. Me topé con uno de sus locales en Milán y la única compra que hice fue una de las mejores del viaje: un abrigo. Sepan que en esta ciudad el camino de las compras está trazado por toda la Via del Corso Buenos Aires que luego cambia de nombre y nos lleva (con alguna curva) hacia Via Montenapoleone, el sitio de las tiendas de lujo.

Tiene un 80% de lana y lo pagué 35 euros

Las prendas rebajadas que les mencioné antes

Camisas entre 15 y 20 euros

Londres

Mi ciudad favorita tiene múltiples puntos para hacer shopping pero en Regent Street y Oxford Street nos encontramos con todo lo que necesitamos y más. Se llega fácilmente con el subte y se camina de la misma forma aunque a partir de las 16 horas comienza a aparecer más y más gente.

El Soho de Londres concentra bares y un amplio circuito de tiendas de moda

Cuando llegué a Londres la liquidación seguía en pie pero ya se le estaba dando lugar a la nueva temporada por lo que, en algunas marcas como Banana Republic, me encontré con solo dos o tres percheros de sale. No obstante ello, pude darle rienda suelta a mi compulsión: un día me puse de acuerdo con Diego en que el hacía algo y yo me iba de compras. No es que no disfruté de su compañía pero tiene poca paciencia y a mi me encanta revisar prenda por prenda así que, por el bien de la pareja, Diego se fue a visitar el Museo Imperial de la Guerra (y luego partió a comprar camisas) y yo me caminé ambas calles principales en su totalidad. De las marcas que no conocía y que me gustaron son River Island, Office y Ted Baker mis favoritas.

En River Island quedé alucinada con las carteras. Todas son sintéticas pero los diseños no tienen nada que envidiarle a un modelo de cuero. Además los precios parecen ridículos en relación a la belleza de cada cartera: desde 15 y hasta 45 euros. Pensé varias veces si comprarme una pero las que me gustaban era rígidas y de tamaño mediano a grande, algo que en ese momento no era tolerable para mi abultada valija. No me fui del local con las manos vacías porque unos mocasines me hicieron señas desde la parte de calzado y así nos hicimos amigos para siempre.

Creo que los pagué entre 25 y 30 euros

De principio a fin, ¡las quiero todas!

River Island SS15

River Island SS15

A Office llegué durante nuestro paseo por Camden Town aunque conocía la marca por Diego porque en un viaje anterior se había comprado zapatos ahí. No sólo se vende calzado de Office sino también de otras marcas como zapatillas New Balance o botas Hunter (que estaban rebajadas en un 50%). Lo genial del día en que estuvimos ahí es que además del descuento por sale había uno adicional del 10%. Eso hizo que me decidiera rápidamente por unos zapatos tipo guillermina de taco cuadrado y color bordó. 

Las pisadas del otoño ya tienen forma. ¿Cuánto los pagué? Sólo 9 euros (aprox. $140).

Estos son algunos de los modelos que actualmente están en sale. Los precios van desde los 15 hasta los 35 euros y la rebaja oscila entre el 40 y el 80%. ¿Vamos?

Office en sale. Lástima que no me encontré con los del medio :(

Finalmente le toca el turno a Ted Baker, una marca que en realidad descubrí en París gracias a sus carteras. Recuerdo que la que me gustaba costaba alrededor de 200 euros y me pareció algo excesivo, más teniendo en cuenta que estaba en el final de nuestro viaje y el bolsillo tenía más pelusas que billetes. Pero en enero pasado tuve mi revancha. Las vidrieras de Londres mostraban las rebajas de la marca y una cartera con print selvático fue mi nuevo gran amor. El precio era de 110 libras lo que equivaldría a unos $2000 (siempre con el 35% incluido). Lo pensé mucho y decidí que era mejor no llevarla hasta que me la volví a encontrar en el aeropuerto de Londre. Venía con el descuento del Tax Free incluido así que por 90 libras la compré. Confieso que me costó porque acá pago lo mismo por una cartera y la gracia es que puedo financiarla en dos o tres pagos; pero me quise dar el gusto así que salió auto-regalo ♥

Así la presenté en Instagram. Acá pueden verla directamente en la web de la marca.

Ted Baker SS15

No se trata sólo de carteras sino que Ted Baker viste sus percheros con camisas, chaquetas, polleras, pantalones y vestidos, entre otras cosas. 


Este es el fin del recorrido por las marcas que descubrí durante mi último viaje a Europa. ¿Alguna conocida?, ¿opiniones? Mañana se viene la segunda parte con el detalle de las compras en aquellos lugares conocidos (y adorados).
♪ Espero sus comentarios ♫

¡Buena mitad de semana! 
Hagamos la danza de la lluvia así se va este calor pegoteado.

¡Hola 2015!



¡Hola a todos! Febrero acaba de comenzar y este blog vuelve a la vida luego de unas largas vacaciones. Creo que de todos los años que llevo bloggeando, este ha sido el período más largo en que ha estado cerrado el blog y no me arrepiento ya que a veces tomar algo de distancia contribuye a reforzar un vínculo. Igualmente no dejé de estar en contacto por redes sociales y durante estos días los invité a ser parte de mi viaje y también de mis días en casa.

Pero antes de que me ponga a hablar como loro, cual la costumbre de quien suscribe, quiero saber de ustedes. ¿Cómo están?, ¿qué tal estuvo el fin de año?, ¿y enero: viajaron o disfrutaron del hogar? Espero no escatimen en detalles porque realmente tengo ganas de colarme en un recorte de sus vidas, al menos en lo que respecta a este último tiempo... ¡no crean que soy una chusma!

Estuve pensando sobre este primer post de 2015: cómo hacerlo y qué incluir. Me parece que lo mejor es mostrarles algo de mis vacaciones con aquellas fotos que no pasaron (aún) por ninguna red social. Son muchas, pero muchas fotos, así que traté de seleccionar las menos posibles para no cansarlos ni agotarlos. Tengo en cuenta que es lunes y probablemente, como yo, muchos de ustedes ya estén soñando con las próximas escapadas.

Nuestro viaje comenzó en Roma, llegando a esta bellísima ciudad a las 7AM del 30 de diciembre (zzzz!). Estuvimos cinco noches pero nos quedó gusto a poco porque realmente es un lugar encantador. Particularmente no tenía expectativas sobre Roma: la sabía interesante y turística pero pensé que nada me deslumbraría. ¡Error! Desde mi primer encuentro con el Coliseo hasta escuchar a los italianos hablando entre sí con gestos y en voz alta; desde probar el mejor té con leche de mi vida gracias a que la leche es tan sabrosa como la crema, hasta recibir el 2015 en un plaza llena de gente tirando petardos, bebiendo y bailando; desde probar el mejor jamón crudo de la historia hasta quedar maravillada con las calles iluminadas en pos de la Navidad. Por estas y otras muchas cosas, Roma me fascinó y con decisión puedo afirmar que volveré (no sé cuándo pero ¡ganas no me faltan!).

La cena de Año Nuevo (y las primeras horas de mi cumpleaños) la pasamos en un restaurante típicamente italiano en Campo de' Fiori. Era atendido por el dueño, su mujer, su hijo y un par de mozos y estaban todos alterados. Fue muy simpático porque preferimos festejar de forma más tradicional  y simple, como para sentir el espíritu local. Eso sí: ¡nos comimos todo! Y si vieron la película "Comer. Rezar. Amar" (o si leyeron el libro) entenderán que Italia se trata de gozo, de disfrute; de las emociones a flor de piel y de dejarse llevar por los placeres de la vida. La comida es uno de ellos y sí que le rinden culto porque cada plato es una fiesta al paladar.

El Coliseo. Majestuoso en toda su forma e imponente para la vista al estar situado en medio de la ciudad, con el ritmo del siglo XXI alrededor pero con un aura antigua que no pierde vigencia. Lo visitamos por dentro pero no fue algo que me encantara ya que el paisaje se repite y si lo pensamos bien, no es un lugar donde la gente fue feliz: hubo esclavos, matanzas por diversión y sufrimiento.
Nota al pie (I): la cola de ingreso lleva su tiempo (al menos 1 hora) y hace un poco más de frío en su interior. Bueno, nosotros nos congelamos en general en todo este viaje pero acá se notaba un poco más fresco que afuera.

Pasear por el Foro Romano y ver cómo se conjuga con hoteles y turistas es algo impactante. Hay siglos de historia bajo nuestros pies y ante nuestra mirada por lo que llega a conmover.
Nota al pie (II): este abrigo es el único que llevé y aunque me compré dos durante el viaje, éste fue un gran compañero de ruta. Aclaro porque lo verán seguido.

¡Hola Panteón! Qué belleza fue verlo erigido. Tengo un amor particular por la historia antigua tanto griega como romana así que mi corazón se llena de dicha cuando soy testigo de aquello que sobrevive de esa época.

Las noches en Roma vestían de luces a las calles principales y a las fachas de algunas tiendas. En nuestro caso a partir de las 17 horas ya podríamos ver esta decoración de luces porque anochece muy temprano durante el invierno. La segunda foto corresponde a la fachada de la tienda que tiene Fendi en la Via del Corso.

La Plaza San Pedro, en el Vaticano, es impresionante. Nos tocó un cielo azul magnífico, ideal para apreciar el contraste de las estatuas en el panorama que nos rodeaba. Nuestra intención era entrar a la Capilla Sixtina pero era 1° de enero y al parecer el turismo estaba en su punto más alto por lo que la fila de ingreso daba varias vueltas. Buscando excusas para volver a Roma, nos despedimos del Vaticano sin entrar a su museo con la idea de visitarlo en otra oportunidad.


La gente que ven atrás es nada comparado a la que había ese día. Fotos de rigor y a pasear por otro lado.

Desde ya que hay más fotos de Roma pero necesito resumir todo el viaje así que paso al siguiente destino: Florencia. Nos quedamos sólo dos noches y acá también valía la pena quedarse más tiempo. Igualmente aprovechamos al máximo esos días y así conocimos el Mercado de San Lorenzo, el Ponte Vecchio, saludé de cerca al David de Miguel Ángel y suspiré con el interior del Duomo.
Al igual que en Roma, acá se respiraba mucha vida durante todo el día: restaurantes, cafés, bares, heladerías, gente que iba y venía, negocios y arte.


Fue Giorgio Vasari el encargado de darle vida al interior de la cúpula que pareciera estar hecha en 3D y que las figuras están realmente asomadas. 



Compré esta campera de H&M en rebaja y la pagué 40 euros, algo así como $600. Parezco un oso polar pero cumple con su principal función que es abrigar. ¿Más compras? En otro post :)

Dicen que el helado en Italia es riquísimo y no se equivocan. La calidad de la leche es tal que resulta en una crema sabrosa y de buena consistencia. Aunque el clima nos regalaba casi 0 grados, nadie se perdía de probar un helado local.

El David se encuentra en la Galería de la Academia y ciertamente es de visita obligada si andamos por Florencia. Le saqué fotos desde más lejos, de primer plano, de los costados y de los ojos porque impresiona. 

Cae la noche en el Ponte Vecchio y la ciudad nos regala una de sus tantas bellas postales.

La Piazza della Signoria es una de las principales de Florencia con un ritmo imparable tanto día y de noche. Adornada tanto por esculturas como por restaurantes, creo que esta plaza es un buen ejemplo de la cultura italiana.

Sin ganas de despedirnos de Florencia, nuestro viaje continuó en Ginebra y por dos noches. Tengo familia allá así que fue un placer sumarle afecto extra a esta aventura. Ginebra es una ciudad bella, sobre todo de noche porque se iluminan los hoteles y edificios principales al igual que el puente Mont-Blanc, pero es demasiado fría y no me refiero al clima (que era gélido y con neblina) sino a que le faltaba toda la vitalidad que veníamos de ver en Italia. Sin embargo, nos gustó conocer algo de Suiza y más que nada brindar, reír y charlar con la familia.

¡Niebla all around!

El encantador puente Mont-Blanc

¿Hoteles de lujo? ¡Casi todos! La mayor parte de la población de Ginebra son diplomáticos por lo que los hoteles son más que necesarios. Además esta ciudad cuenta con las sedes de varios organismos internacionales como la ONU, por ejemplo, y ni hablar de las tiendas de lujo: están todas y los precios no son aptos para nosotros.

¡Brrrrrrrrrr!
Cisnes, patos y gaviotas pasean en los lagos y ríos mirando al frío con desdén y dejándose fotografiar por cualquier turista que guste de su compañía.

 
La vuelta a Italia y hacia nuestro nuevo destino (Milán) fue en un tren que durante sus 5 horas de viaje cruzaba los Alpes y nos regalaba continuos paisajes de esos que se usan para los rompecabezas de 1000 piezas. Nos dimos el gusto de almorzar en el vagón comedor, como si se tratara de una película, y así brindamos por este viaje.

Milán. ¿Qué decir de Milán? Primero que nada, no me gustó. Por cuatro noches estuvimos en la ciudad y no tiene nada que ver con las dos anteriores que conocimos en Italia. Creo que no es culpa de ella que no nos gustara sino nuestra de no averiguar más al respecto. Podríamos haber elegido otro destino italiano que fuera de la mano con el ritmo, la vitalidad y la pasión de Roma y Florencia; pero nada pudimos hacer así que pasamos esas noches de la mejor forma posible.
Estuvimos en el Duomo y en la Galleria Vittorio Emanuele II. Caminamos por Corso Buenos Aires hasta llegar a la Via Montenapoleone que reunía todas las marcas de lujo. Almorzamos y cenamos en Brera así como también conocimos la zona de Navigli. A pesar de todo esto no volvería porque prefiero el caos y el ritmo romano.

El Duomo de Milán. A diferencia del Duomo de Florencia, éste es de estilo gótico por lo que, a mi particularmente, no me resultó tan ameno. Sin embargo no niego que la construcción es increíble. No puedo creer como levantaban semejantes monstruos de la arquitectura, tan altos y tan llenos de detalles. 


Una belleza el techo de la Galleria Vittorio Emanuele II

Es una galería abierta con marcas de lujo y restaurantes de precio similar. Vale la pena contemplar su arquitectura y sus pisos.

Caminando sin rumbo descubrimos el Castillo Sforzesco y al final de su recorrido, un parque enorme llamado Sempione. Considero que es uno de los más hermosos sitios de Milán, con el Arco de la Paz al fondo que fue diseñado para Napoléon y en su honor.



Patitos ♥

El último destino de este viaje nos llevó de vuelta a una ciudad que ambos amamos con igual intensidad. Por seis noches nos quedamos en Londres queriendo que se multipliquen por años luz.
La caminamos sin respiro y con los pies agotados pero orgullosos de no perder la chance de recorrer sus calles. Repetimos lugares conocidos como el Hyde Park pero también conocimos otros como Camden Town, el Regent´s Park, Little Venice (en el viaje anterior sólo fuimos ahí para cenar) y Shoreditch. Como dato de color pude ver el cambio de guardia que en invierno se hace día por medio y en verano todos los días. Se realiza en el Palacio de Buckingham y es un espectáculo genial. Si hacen click acá y acá pueden ver los videos que grabé con el celular ese día. Son cortitos y no son una joya de la cinematografía pero sirven para presenciar parte de ese momento.

Almuerzo en Camden Town, el barrio de los punks (aunque no vimos ninguno). Acá hay una tremenda variedad de locales de ropa y a muy buenos precios. También hay cosas extrañas como chupetines de cannabis y unas peceras donde se remojan los pies para que unos peces (el pez garra rufa) se coma nuestros callos. Puaj!


El día del cambio de guardia fue una jornada completísima de caminar y caminar. Eso es lo mejor que se puede hacer en este tipo de viajes ya que así se conoce más llegando a lugares que ni estaban planeados.

Hyde Park es amor total

Regent´s Park no se queda atrás. Parece salido del sueño de un paisajista.

Aunque todas estas fotos fueron tomadas con el celular, se pudo captar la esencia del parque. 

¡Ardillas! Andan por todos lados del parque y son bastante amigables. Las quedaba mirando hipnotizada porque son bellas y tiernas.

Tengo 10 kilos de ropa y una sonrisa tatuada por siempre. Así fue este viaje: frío y viento que no estábamos acostumbrados a sentir pero una alegría tal que nos devolvió a casa con la satisfacción de haber disfrutado cada día de nuestra aventura europea.

Fue un post largo y con demasiadas fotos pero no encontré la forma de resumir aún más estas vacaciones. Y la verdad es que tampoco quise porque ustedes son mis amigos detrás de la pantalla y a todos a quienes les conté este viaje, los llené de detalles y anécdotas por lo que no podían faltar acá.
El post de las compras merece su espacio aparte. Esta semana habrá uno al respecto y el próximo quedará para cuando el frío haga su llegada ya que todo está guardado cual Jenga de Sofovich en mi placard.

Amigos queridos, ¡espero leerlos!
♥ Buen lunes y buen comienzo de mes ♫